GENTE

Unas grabaciones enturbian aún más el divorcio de Pitt y Jolie

La expareja batalla por sus seis hijos: Angelina aún se resiste a la custodia compartida

Desde que el 21 de septiembre Angelina Jolie anunciara que había puesto en marcha una demanda de divorcio contra Brad Pitt, parecía que a la antaño pareja más admirada de Hollywood se le había tragado la tierra... hasta hace tres días.

Esta semana, Pitt ha reaparecido muy delgado, sin su anillo de casado y con aspecto de dormir poco y mal, aunque tímidamente sonriente, en el estreno de la película «Aliados», en Regency Village Theatre de Los Angeles. Pocos le esperaban, pues desde la noticia de la ruptura había cancelado su presencia en todos los actos en los que había sido requerida. Sin embargo, tras resultar absuelto de los cargos de «abuso de menores» que Angelina había presentado contra él debido a un incidente con su hijo Maddox en un avión privado, el pasado 14 de septiembre, el actor tuvo fuerzas para acompañar a la francesa Marion Cotillard sobre la alfombra roja. Agradeció, además, el gran apoyo de sus fans: «Todos han sido muy amables conmigo», dijo.

Ahora, y según unas revelaciones del tabloide británico «The Sun», sería Angelina Jolie la que estaría contra las cuerdas en su batalla legal por la custodia de los seis hijos de la pareja. Según el periódico, la existencia de unas grabaciones pondrían en evidencia la estrategia de la actriz y activista para desacreditar la imagen de Pitt, con objeto de incapacitarle para obtener una custodia compartida de los menores. Fuentes cercanas a la pareja han desvelado a «The Sun» que si dichos audios llegan a hacerse públicos, «sería Jolie quien estaría en una posición muy comprometida. Son una bomba contra ella».

Las mismas fuentes añaden que, mientras que «Brad quiere llegar a un acuerdo maduro y dejar de enfangarse uno al otro», Jolie apunta en dirección contraria. Al menos hasta ahora: «Nadie quiere jugar sucio, no es bueno para los niños, pero Angelina y su equipo parecen absolutamente empeñados en tratar de desprestigiar a Brad con el fin de detenerle en su empeño de conseguir la custodia compartida».

Frente a esta durísima batalla, laliquidación del imperio «Brangelina», en términos comerciales, parece estar resultando mucho más sencilla. Con una fortuna estimada en 500 millones de euros, la pareja ha puesto a la venta sus propiedades en todo el mundo. Hasta la fecha, y en un tiempo casi récord, han conseguido desprenderse de la joya familiar: el Château Miraval, en la Provenza francesa, por 55 millones de euros. Además, la centenaria casa que Pitt compró en el Barrio Francés de Nueva Orleáns ya tiene un comprador, dispuesto a desembolsar 4,4 millones de euros. En ninguno de los dos casos se ve ánimo de lucro en las operaciones, pues, según expertos inmobiliarios, las propiedades han sido vendidas a precios muy ventajosos para los compradores.

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