Estilo - Gente

El paso de Brooklyn Beckham por Ferrol: dos minutos de posado y ni una palabra

El hijo del futbolista y la ex Spice Girl es el fichaje estrella de la firma Pull&Bear

Brooklyn Beckham en las instalaciones de Pull & Bear en Ferrol, A Coruña - Iago López

No hay duda de que Brooklyn Beckham ha heredado la belleza altiva de su padre y la pasión desenfrenada por la moda de su madre, pero aún le queda mucho que aprender de sus progenitores en cuanto a soltura, seducción y aplomo ante el público y las cámaras se refiere. Durante días interminables, Galicia ha aguardado con impaciencia la llegada de su particular Mr. Marshall. La expectación se multiplicó desde que hace apenas una semana se anunciase que Amancio Ortega había fichado al primogénito de David y Victoria Beckham para revitalizar Pull&Bear e inaugurar su nueva sede ecoeficiente en Narón (A Coruña) y su primera tienda For&From en Ferrol.

Tras dos horas de avión, Brooklyn, de 17 años, aterrizaba ayer en Galicia acompañado de un séquito de más de diez personas, entre representantes y equipo de seguridad. Le recibían cielos encapotados y temperaturas más bien frescas, que emulaban la típica estampa de su Londres natal. El hijo mayor del matrimonio plebeyo más icónico de Reino Unido enfiló hacia el Pazo da Merced, una casa señorial del siglo XVI a orillas de la ría de Ferrol rodeado de naturaleza, donde se habían reservado cinco habitaciones para su comfort. Los alrededores permanecieron blindados durante todo el día para presevar su seguridad y privacidad. Antes de enfrentarse a los medios y su legión de fans, degustó algunas de los manjares de la zona como el salpicón de marisco, las zamburiñas o la tortilla de Betanzos.

Por fin llegaba el momento más esperado, pero quizá también el más temido por él. El contacto con la gente. Brooklyn visitó de forma privada la primera tienda de Pull&Bear, For&From, que fomenta la integración socio laboral de personas con diferentes tipos de discapacidad, emplazada en la céntrica calle Real de Ferrol. Pasadas las seis de la tarde recalaba en Narón, en la nueva sede de la firma más desenfadada y juvenil de Inditex. Una impresionante planta rectangular distribuida en dos alturas con espacios diáfanos y amplios ventanales para aprovechar la luz natural, rodeada de bosque. Allí se pergeñan los diseños que luego se agotan en las tiendas.

Tras recorrer las instalaciones y saludar al «staff», llegaba la prueba de fuego. El salir indemne ante una densa nube de fotógrafos, ansiosos por captar su mejor perfil, y de periodistas, que solo buscaban arrancarle unas simpáticas palabras. Ardua tarea. Anquilosado, sin sacar la mano del bolsillo y sin saber muy bien hacia dónde mirar, Brooklyn irrumpió en el photocall. Lucía un look desenfadado muy acorde a la marca que representa. Cazadora negra, camisa de cuadros gris y vaqueros oscuros. Su cabellera rubia la recogió en un moño como el que su padre lucía cuando jugaba en el Real Madrid y en su rostro níveo solo destacaba el acné propio de su edad. No soltó palabra. Ni España huele ajo ni nada sobre su labor como embajador de Pull&Bear o su precoz interés por la moda. Brooklyn parecía azorado, superado por la situación.

A diferencia de su atractivo padre, al que le bastan una sonrisa y dos palabras para ganarse a la prensa cada vez que presenta su colaboración con una nueva firma ya sea de moda o de whisky, a Brooklyn le vencen la timidez, la introversión y la inexperiencia. Tras dos minutos cronometrados de posado, puso pies en polvorosa. Recorrió con apremio las instalaciones del festival de música, donde actuaron Dorian o Yelle, instalado en los jardines de la sede de Pull&Bear, para celebrar el 25 aniversario de la marca. Flanqueado por su equipo de seguridad, a duras penas se hizo unos selfies con algunas fans. Le costaba esbozar una sonrisa y dejarse llevar.

Brooklyn permanecía en todo momento aferrado a su propia cámara de fotos como si le fuera a transmitir la serenidad que no hallaba. No hay duda de que el joven se encuentra más cómodo detrás del objetivo, como demostró el pasado verano retratando una colección de perfumes de la firma joven de Burberry.

Además de Brooklyn, otros rostros conocidos del panorama nacional quisieron apoyar el evento; Maxi Iglesias, Úrsula Corberó o su novio Chino Darín... Posaron y hablaron de amor, sus nuevos proyectos profesionales o su definido estilo al vestir. Nosotros nos quedamos con las ganas de escuchar la voz de Brooklyn.

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