PIMPINELA

Lucía Galán: «Lo mío con Maradona fue solo un amor de adolescentes»

El dúo musical argentino regresa a España para presentar su gira «Son todos iguales»

Joaquín y Lucía Galán posan para ABC durante la entrevista
Joaquín y Lucía Galán posan para ABC durante la entrevista - ABC

Lucía y Joaquín Galán llevan más de tres décadas escenificando acaloradas discusiones de pareja y por ello, no es de extrañar que cuando se apean del escenario y reciben a ABC en un hotel del Paseo de la Castellana de Madrid queden posos de ese refriega constante que han convertido en género musical. Al dúo Pimpinela le cuesta ponerse de acuerdo en algunas de sus respuestas y casi encajan más en ese perfil de matrimonio desavenido que en el de hermanos. «Somos muy distintos, pero hay que entenderse. Hemos hecho hasta terapia profesional juntos. Pasar tanto tiempo con una persona es difícil, sobre todo si después de pelearte le tienes que ver almorzando con mamá» cuenta Lucía (55).

Pimpinela regresa a nuestro país para presentar su gira «Son todos iguales». Hoy actuarán en Madrid y durante todo el mes de octubre recorrerán buena parte de la geografía española parodiando las relaciones sentimentales. «Volver a España siempre es una fiesta para nosotros. El español es como una castañuela, el argentino es más emocional, más interno. Hay mucha historia en la familia Galán con respecto a España, somos asturianos por parte de padre, leoneses por parte de madre. Mi hijo nació aquí en los años 90 y siempre hemos tenido mucho cariño a este país», relata Joaquín (63).

Las letras de sus canciones siguen bebiendo de algo tan inspirador como ese desamor dramático con tintes de telenovela. «Nuestro disco se llama así en referencia a los hombres. Conjuga una parte emotiva y otra divertida. Son las frases típicas de cuando nos quejamos de ellos», remarca Lucía. Uno de los temas que más atención ha suscitado es «Bastardo», basado es una historia real. Una traición, una infidelidad de un hombre que engaña a su mujer con la hermana de ella. «Habiendo tantas por ahí, por qué me engañas con mi hermana, se pregunta uno. Y a raíz de ese tema nos empiezan a llegar muchísimos mensajes de mujeres a las que le había pasado lo mismo y se sentían reflejadas en la letra. Es un tema muy temperamental», aclara la cantante.

Romance sonado

El historial amoroso de Lucía no está exento de sonados romances como el que mantuvo con Diego Armando Maradona en 1986, cuando Argentina ganó el Mundial. Tardó en hacerlo público 24 años, pero ahora habla de ello con total naturalidad. «Vino a ver un espectáculo nuestro en el año 84 y surgió una gran amistad entre su familia y la nuestra. Estuvimos un tiempo juntos, algo menos de un año, pero nos veíamos casi a diario. Lo mío con Maradona fue solo un amor de adolescentes, cosas de niños. Luego cada uno siguió su camino, pero siempre existió una admiración mutua». Lucía niega haber escondido su relación. «Nunca nadie me preguntó hasta que un día un periodista chileno sacó el tema en una entrevista y no tuve ningún reparo en reconocerlo. Nos llevábamos bien y después de romper grabamos juntos una canción para las madres que se llamó «Querida amiga», cuando él estaba en Nápoles en su equipo».

A Lucía y Joaquín nunca les han vuelto a preguntar si son pareja como ocurría antaño. «Cuando se dieron cuenta de que éramos hermanos, hubo hasta desmayos. Al principio en los hoteles se negaban a darnos dos habitaciones. Y cuando nos íbamos cuchicheaban: qué mal se lleva este matrimonio», recuerda Joaquín. Han pasado casi dos décadas de aquel «Olvídame y pega la vuelta».

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