Alejandro Sanz y el artista plástico Domingo Zapata en la presentación de su exposición - EFE

La explicación que esconde el «mea culpa» de Alejandro Sanz

El cantante estaba a más de 1.200 kilómetros de distancia. Su mensaje público pidiendo perdón al joven Alexander revolucionó las redes sociales

MadridActualizado:

«Soy padre orgulloso de un niño de nombre Alexander, de 3 años de edad, nacido fuera de mi relación por todos conocida. Si este hecho no ha trascendido antes fue por un deseo expreso de la madre, una mujer totalmente ajena a la vida pública. Por proteger la intimidad de mi hijo y porque nunca he aireado mi vida privada». Con estas palabras, Alejandro Sanz (49 años) anunciaba en 2006 su segunda paternidad, fruto de su relación con la maquilladora y estilista puertorriqueña Valeria Rivera, con quien el músico se veía en secreto mientras compartía su vida con la modelo mexicana Jaydy Michel. Por aquel entonces, Jaydy ya había alumbrado a Manuela, la primogénita de Sanz, quien hoy es una encantadora joven de 17 años.

El cantante madrileño «abortó» de esta manera los planes de Carlos González, su mayordomo de Miami, quien pretendía forrarse al lanzar el bombazo informativo con el apoyo de una agencia de prensa. Sanz se enteró a tiempo y decidió actuar: fue él mismo quien sacó a la luz uno de sus secretos mejor guardados. No solo confesaba públicamente la existencia de un hijo del que apenas nadie sabía, sino que también presentó una denuncia por robo y extorsión contra su empleado y la esposa de este, Sylvia Helena Alzate. Ambos fueron detenidos y el dosier que habían elaborado sobre el artista -con fotos, vídeos y documentos- fue incautado por la Fiscalía de Florida.

Aquellos fueron momentos duros para Sanz, pues le había traicionado una persona que consideraba de su total confianza. Al daño causado a Jaydy Michel, se sumó la entrada en escena de Rivera: la madre del pequeño Alexander firmó una exclusiva en una revista y desentrañó en los platós de televisión la infidelidad de Alejandro Sanz.

Valeria Rivera con el pequeño Alexander
Valeria Rivera con el pequeño Alexander - GTRES

Pasados los años, separado de Michel -quien ha rehecho su vida junto al futbolista mexicano Rafa Márquez- y solucionadas las diferencias con Valeria, la vida del músico dio un giro radical cuando decidió unir su futuro a la mujer que en el pasado había sido su asistente, la discreta Raquel Perera, madre de sus dos hijos pequeños -Dylan y Alma- y «la única que le ha dado estabilidad y armonía familiar», como asegura uno de sus íntimos.

Alejandro Sanz puede disfrutar de todos sus retoños gracias a Raquel. «Ella es la gran desconocida de esta historia. Podía ser una celebridad, pero jamás ha querido ocupar protagonismo. Está muy enamorada de él, es muy inteligente y lo suficientemente independiente como para no caer en las garras de la fama. Para ella, lo primero es la familia», asegura la misma fuente.

«Mi maldita cabeza»

Esta semana, el cantante dejó impactados a sus seguidores en las redes sociales con el perdón público que dedicó a su hijo Alexander por no haber estado presente en un concierto de jazz que el joven, residente en Miami, había preparado junto a sus compañeros. «Te quiero pedir perdón delante de todo el mundo. Porque no hay nada que quiera más que tú», escribía Alejandro Sanz en su cuenta de Instagram. «Le fallé y con mi maldita cabeza llena de cosas de trabajo olvidé su concierto», se lamentaba en una carta abierta que ha encontrado respuestas de todo tipo.

Pero, ¿cómo un hombre tan famoso y tan celoso de su intimidad hace público un mensaje a su hijo tan personal? Alejandro Sanz no aclaró que durante el concierto de Alexander él se encontraba en Nueva York presentando una exposición junto al artista Domingo Zapata, en la HG Contemporany Gallery de Chelsea, y en la que exhibe tres de sus cuadros. En la megapantalla de Times Square apareció una de sus obras. En su disculpa tampoco explica que está a punto de terminar un álbum por el que lleva meses encerrado. Además, ha puesto a la venta su casa de Pozuelo de Alarcón (Madrid) por 11 millones de euros. Cuando está en España, prefiere disfrutar de la finca que tiene en Jarandilla de la Vera, una propiedad de la que jamás se desprenderá, puesto que allí están enterrados sus padres.

El cantante junto a su compañero, Domingo Zapata el pasado4 de mayo
El cantante junto a su compañero, Domingo Zapata el pasado4 de mayo - EFE

Alejandro Sanz entonó un «mea culpa» público porque sabe del sufrimiento de un chaval de 14 años, ilusionado tras meses de ensayos y emocionado ante la perspectiva de ver a su padre en el patio de butacas. Y eso no sucedió. «Alexander es un chico increíblemente bueno. Es la bondad personificada. Tiene un talento especial para la música y da clases de batería y trombón. Cuando Alejandro se olvidó del concierto, te aseguro que se quiso morir», explica otro íntimo del artista.

En su lugar

Sabiendo el efecto que una ausencia así puede tener en un adolescente y los comentarios que iban a generarse entre los compañeros del joven, sobre todo por ser hijo de alguien tan famoso, el cantante quiso ofrecer a su hijo el lugar y el protagonismo que se merece. Por eso tomó la iniciativa con este gesto, para que nadie pudiera malinterpretar su ausencia. Adora a Alexander, con el que pasa mucho tiempo, pues aunque el chico vive con su madre y cuenta con todas las comodidades, muchos días está junto a su padre y sus hermanos en la casa familiar.

Con una gran sensibilidad, este error ha sido un golpe enorme para Alejandro Sanz. «Lo ha pasado muy mal con este olvido. Aquellos que han visto el documental sobre su vida entenderán el valor que le da a la familia. Sus cuatro hijos son sus cuatro pasiones», añade su amigo. «Manuela es una mujer dulce e inteligente que ama la música, al igual que Alexander. En cuanto a los pequeños, es pronto aún para saber qué caminos tomarán, pero ya se nota la educación que están recibiendo por parte de Raquel, quien abrió un centro educativo para niños con un sistema de aprendizaje muy revolucionario. Como muestra, su hijo Dylan, de 6 años, ya puede hablar seis idiomas», confirma la misma fuente. Y concluye: «Aunque siempre esté trabajando o de gira por todo el mundo, Alejandro Sanz ha conseguido criar a unos chicos extraordinarios y sensatos».