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Donald Trump, el hombre que «amaba» a las mujeres más bellas del planeta

Durante 19 años, el magnate dirigió Miss Universo. Una de las vencedoras le acusó de acoso y humillación

Certamen de Miss Universo
Certamen de Miss Universo - REUTERS

Entre los bastidores de los concursos de belleza femenina habita a menudo un mundo de egos encontrados, ilusiones inocentes y cuerpos sinuosos que buscan notoriedad cueste lo que cueste. El entorno siempre soñado por un multimillonario narcisista, obsesionado con las mujeres y la gracia física. En 1996, Donald Trump compró la organización de Miss Universo por 10 millones de dólares, pasando a controlar los concursos de Miss Universo, Miss EE.UU. y Miss Teen EE.UU. «En estos certámenes se trata de buscar la belleza, la máxima belleza que existe: la de una fémina», declaró entonces el magnate.

La adquisición de la competición por parte Trump coincidió con la elección de Alicia Machado, Miss Venezuela en 1995, como Miss Universo. Una corona a la postre envenenada. Machado, una beldad de cabello castaño y mirada penetrante, tenía por aquel entonces 19 años, pesaba 53 kilos y daba los primeros pasos de una incipiente, pero prometedora carrera sobre la pasarela. En cuestión de meses se frustraron sus ambiciones. ¿Su mayor error? Según Trump, engordar 20 kilos cuando aún ostentaba la corona de mujer más bella del universo. El multimillonario neoyorquino encolerizó y la humilló públicamente. La acompañó personalmente a un gimnasio de la Gran Manzana, donde había convocados 80 periodistas, para que sudara la camiseta y comenzara una lucha contra su peso. «Es alguien a quien le gusta comer. No cabe duda», comentó Trump.

Este brutal ataque la sumió en una profunda depresión. «Estuve enferma… padecí anorexia y bulimia durante cinco años», contó la venezolana en una entrevista con «The New York Times», el pasado mayo. Machado tuvo que soportar también que la ridiculizara refiriéndose a ella como «Miss Piggy» (Miss Cerdita) y «Miss Housekeeping» (Miss Ama de casa) por ser latina.

Alicia Machado y Donald Trump en 1997
Alicia Machado y Donald Trump en 1997- ABC

Trump no tuvo ninguna objeción en reconocer que la presionaba para bajar de peso, con el argumento de que mantenerse en excelente forma era su obligación como Miss Universo.

La contendiente demócrata Hillary Clinton se encargó de sacar a la palestra a Machado como cara visible de la actitud machista de Trump, durante el primer debate presidencial. Lejos de retraerse, el republicanó continuó arremetiendo contra Machado, quien el pasado verano obtuvo la ciudadanía estadounidense. «¿Ayudó la corrupta Clinton a la asquerosa Alicia M. a convertirse en ciudadana estadounidense para poder usarla en el debate?», se preguntó Trump en un tuit.

Durante los últimos meses, Alicia defendió a ultranza a Clinton. El miércoles, tras conocer la pesadilla de la derrota, contactó con ella vía telefónica para expresarle su apoyo. «Hablé con ella, me dio la gracias por haberla apoyado en esta campaña. Ni yo lo busqué ni ellos me buscaron llegué por casualidad, y sigo muy firme con mi posición», declaró a Televisa.

Los comentarios xenófobos de Trump sobre los inmigrantes mexicanos también escocieron en muchas de las reinas de la belleza de origen latino. Lupita Jones, ex Miss Universo de México, anunció que su país no participaría en 2015. La ex Miss Universo Zuleyka Rivera, de Puerto Rico, se retiró del jurado de Miss EE.UU. y la colombiana Paulina Vega, Miss Universo 2014, tachó su discurso de «injusto y perjudicial». No obstante, no todas atizaron a su «padrino». La Miss Universo mexicana Ximena Navarrete cerró filas en torno al dueño del concurso. «Mi relación de trabajo con Trump siempre ha sido muy buena. No te puedo decir si hizo mal o bien, él se merece todo mi respeto».

Quienes sí tomaron cartas en el asunto tras el ataque a los mexicanos fueron las cadenas NBC, que cancelaron la transmisión del concurso, y Univisión y Televisa que también rompieron lazos profesionales con él.

En septiembre de 2015, aún siendo precandidato republicano, vendía la compañía que organiza Miss Universo a la empresa de eventos de entretenimiento WME/IMG. ABC ha tratado de ponerse en contacto con ellos, pero han declinado hacer cualquier declaración sobre Trump. Sorprendentemente, la transacción se produjo sólo tres días después de que el magnate comprara a la cadena NBC la parte que aún no poseía de esa empresa, convirtiéndose en el único propietario. «Disfruté mucho siendo el dueño del Miss Universo, Miss EE.UU y Miss Teen EE.UU. Cuando los adquirí, estaban en serios problemas. Ha sido un honor convertirlos en todo un éxito mundial», dijo en un comunicado.

Trump se apeó de las competiciones de belleza para asumir una nueva labor mucho más ambiciosa; dirigir el país más poderoso del universo. Por aquel entonces, sólo él lo sabía.

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