Galicia

La Xunta mejorará los degradados kilómetros finales del Camino

Se quiere incidir en la seguridad en varios cruces y en el «feísmo» dentro de Compostela

Arriba: El Camino Inglés atraviesa un polígono industrial con muchos obstáculos para entrar en Santiago. Abajo: En el Francés se sopesa construir un paso inferior y cómo mejorar el aspecto estético en algunas calles
Arriba: El Camino Inglés atraviesa un polígono industrial con muchos obstáculos para entrar en Santiago. Abajo: En el Francés se sopesa construir un paso inferior y cómo mejorar el aspecto estético en algunas calles

Alberto Núñez Feijóo y Julián Barrio hablaron el pasado lunes, cuando el arzobispo de Santiago telefoneó al presidente de la Xunta para felicitarle por su mayoría absoluta en las urnas. El presidente autonómico le prometió entonces que el nuevo gobierno trabajará durante el próximo lustro para que el Xacobeo 2021 sea «histórico». Dicho y hecho. En la primera reunión con sus conselleiros tras los comicios, con el Ejecutivo aún en funciones, el Consello abordó un informe de la Axencia Galega de Infraestructuras para mejorar los últimos kilómetros de la ruta jacobea. Los paisajes del Camino tan apreciados por el peregrino en su periplo hacia Compostela dejan, con frecuencia, un mal sabor de boca en los instantes finales. Los accesos en la capital gallega, antes de alcanzar el casco viejo y la Catedral, sufren un deterioro que la Xunta se ha propuesto combatir.

Un estudio ha puesto de manifiesto las deficiencias de seguridad vial y estéticas en al menos tres puntos del itinerario de los peregrinos por el entorno urbano santiagués:dos de ellos se encuentran en el Camino Francés y un tercero en el Camino Inglés. El análisis, dirigido por el Instituto de Estudos do Territorio, no lo ha elaborado cualquiera:la Xunta se lo encomendó al recordado exalcalde compostelano Xerardo Estévez, socialista de adscripción y arquitecto de formación, que ocupaba el sillón de mando en Raxoi en el resurgir del Xacobeo en los noventa.

Desde el Monte do Gozo

El primer «punto negro» se sitúa desde la salida del Monte do Gozo —sometido a una profunda remodelación a lo largo de este mismo año— hasta el barrio de San Lázaro. Entre otros aspectos, se propone eliminar una escalera de piedra «inaccesible para personas con movilidad reducida, peregrinos a caballo o en bicicleta». También se medita si desviar un pequeño tramo del recorrido o acondicionar la calle, en la que se retirarían los aparcamientos en favor de zonas ajardinadas.

Superado ese trecho, existe otro nudo complicado en la intersección de la rúa dos Concheiros y la avenida de Lugo, una amplia rotonda con mucho tráfico donde se buscarán fórmulas para «facilitar el cruce de los peatones». Estas pasan por soluciones como ejecutar un paso inferior, un aparcamiento soterrado y aligerar el tráfico. Además, la Xunta, en su batalla contra el «feísmo», se propone arreglar «el impacto negativo de las fachadas traseras de la rúa Home Santo con ideas como «la plantación de árboles para ocultarlas en lo posible» o quizá pintarlas.

Otra actuación se ejecutará en el Camino Inglés, que atraviesa parte del polígono del Tambre para entrar en Santiago, entre «zonas de parking desordenadas, sin apenas espacio en muchos tramos para la circulación de los peatones, que deben circular —sorteando frecuentes obstáculos— por una antigua acera interrumpida en numerosos puntos», detalla la Xunta. Como en los otros accesos, se prevé una integración paisajística con pavimentos terrosos.

Todos los trabajos se llevarán a cabo, de acuerdo con el Concello, desde este mismo mes y hasta finales de 2019.

Toda la actualidad en portada
publicidad

comentarios