El nuevo Gobierno de Feijóo, uno a uno

El presidente de la Xunta mantiene la composición de su Gobierno intacta tanto en los nombres como en la estructura

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  1. Alfonso Rueda, un vicepresidente de confianza ligado al partido

    Alfonso Rueda
    Alfonso Rueda - EFE

    Cuando Núñez Feijóo lo nombró vicepresidente en 2012, llevaba cuatro años siendo conselleiro de Presidencia y número dos de facto en el gobierno. También lo era en el partido, en su condición de secretario general. En mayo entregó las llaves de la maquinaria del PPdeG a Miguel Tellado, y precisamente por eso había quien pensaba que perdería peso en el siguiente gobierno gallego. Nada más lejos de la realidad, Feijóo mantiene a su lado a uno de sus más fieles colaboradores, con el que empezó en enero de 2006 cuando ganó el congreso de la sucesión de Fraga. Continúa de vicepresidente porque cualquier alteración de rango podría interpretarse como una pérdida de confianza que no existe.

    Alfonso Rueda (Pontevedra, 1968) sigue siendo uno de los hombres de referencia del presidente gallego, en cuya carrera sucesoria nunca ha querido verse involucrado porque esa no era su ambición. Por eso no le dolieron prendas en bajar un escalón para presidir el PP en la provincia de Pontevedra. Ahí se le requería y allí que fue. Su reto serán las municipales de 2019.

    Su papel en la Xunta sigue ese principio de responsabilidad. Es el interlocutor de los concellos —tiene amplia experiencia, dada su trayectoria como secretario municipal— y de los jueces, el responsable de las emergencias y el enlace con el Parlamento. Pero además es el eslabón con el partido, nexo que no ha perdido tras la llegada de Tellado. La sintonía entre ambos funciona.

    Rueda es hoy el hombre en la sombra, satisfecho por haber reflotado el PPdeG tras la derrota de 2005 y conducirlo al triunfo de 2009. También es la red de seguridad de Feijóo, la alternativa en caso de una salida sobrevenida del presidente, bien sea temporal... o definitiva.

  2. Francisco Conde, el profesor lucense que no ha dejado de ganar peso

    Francisco Conde
    Francisco Conde - EFE

    Francisco Conde fue el único conselleiro que «Es el sueño de un niño de Os Peares que siente el cariño de su gente»incorporó Feijóo tras las elecciones de 2012. Había formado parte del equipo de asesores del presidente y en aquel momento daba el salto a la primera línea. Desde entonces, no ha dejado de ganar peso, avalado por los datos macroeconómicos y por su intuición y liderazgo en ambiciosos proyectos como el de aviones no tripulados en Rozas (Lugo). Natural de Monforte de Lemos, donde nació en 1968, fue el cabeza de lista del PP por Lugo el 25-S. Doctor en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad Complutense, antes de entrar en política fue casi quince años profesor en la Universidad CEU San Pablo, donde ocupó diversos puestos de responsabilidad. Hace un año sumó nuevas competencias a su departamento, a quien se encomienda el reto de reducir el paro por debajo de los dos dígitos. Su nombre llegó a aparecer en las últimas quinielas de ministrables.

  3. Rey Varela, un valor en alza para la gestión de lo más sensible

    José Manuel Rey Varela
    José Manuel Rey Varela - EFE

    Tan pronto la recuperación lo permitió, Núñez Feijóo comprendió que debía reorientar el gasto hacia la política social si quería revalidar la confianza de los gallegos. Y le confió esa tarea crucial a José Manuel Rey Varela (Ferrol, 1975). Licenciado en Derecho, fue el primer (y único) alcalde en disponer de una mayoría absoluta en su ciudad, pero perdió el gobierno por el efecto anti-PP de mayo de 2015. En ese mandato ostentó también la presidencia de la Fegamp, donde exhibió una notable capacidad para el acuerdo y la concertación con la oposición de PSOE y BNG. Feijóo lo repescó para su gobierno. Su mano está detrás de la reformulación de la gestión de guarderías y residencias dependientes del Consorcio de Bienestar y de las distintas políticas de apoyo a las familias —tarjeta Benvida, casas nido, bono Concilia—. Su siguiente reto será la readaptación de la Risga a los nuevos tiempos.

  4. Rosa Quintana no se había despedido del sector marítimo

    Rosa Quintana
    Rosa Quintana - EFE

    En la campaña electoral de las pasadas elecciones autonómicas, durante un acto sectorial con armadores y personas vinculadas al mar, Rosa Quintana (Venezuela, 1959) parecía despedirse con un emotivo discurso del sector con el que le había tocado lidiar durante los últimos siete años. La conselleira enfrentó en los últimos tiempos una legislatura de mucho desgaste, pues durante buena parte de la misma cargó también con las competencias de Medio Rural, que en plena crisis del lácteo o en los duros veranos de incendios le supusieron un esfuerzo extra. Aún habiéndose librado de parte de su macroconsellería en la remodelación de finales de 2015, Quintana libró en esta recta final de mandato una dura batalla por el reparto de cuotas del cerco, y vivió la paralización de uno de sus proyectos estrella, la Lei de Acuicultura de Galicia, debido a la presión social.

    Pero la doctora en Biología no se había despedido del sector, ni se encontraba en la rampa de salida hacia Madrid, como también se llegó a especular, sino que seguirá al frente de la cartera marítima. De hecho, según se extrae de las palabras de Alberto Núñez Feijóo en la campaña electoral, uno de sus desafíos a corto plazo será el de volver a poner en marcha el marco regulatorio acuícola, con el objetivo de que los trabajadores del sector se sientan partícipes del texto que apruebe el Ejecutivo y puedan acogerse a las ventajas que ofrece la Unión Europea de aportarle seguridad jurídica.

    Quintana es una de las tres caras visibles de una consellería que sigue con Feijóo desde que asumiese la presidencia de la Xunta en 2009. Empezó en la administración autonómica como inspectora pesquera y ocupó jefaturas de servicio en este ámbito, así como la dirección xeral de Innovación e Desenvolvemento Pesqueiro antes de liderar la cartera.

  5. Román Rodríguez, la voz moderada contraria a las reválidas de la Lomce

    Román Rodríguez
    Román Rodríguez - EFE

    No se esperaban grandes cambios en la composición de la Xunta. Al buscar pequeñas modificaciones, sobre la mesa de los chascarrillos estaba la posibilidad de recuperar la Consellería de Cultura, independiente de Educación y Ordenación Universitaria. Algunas voces así lo habían reclamado en los últimos días, desde la portavoz parlamentaria del BNG, Ana Pontón, durante el debate de investidura, al presidente del Consello da Cultura Galega, Ramón Villares. El mismo debate se había producido a nivel nacional con el reparto de carteras del Gobierno central. Alberto Núñez Feijóo ha apostado por la misma decisión que Mariano Rajoy y mantiene la distribución de los últimos años.

    Al frente de este departamento se mantiene Román Rodríguez (Lalín, 1968). Doctor en Geografía, es profesor titular de la Universidad de Santiago y ha sido concejal junto a Xosé Crespo y diputado autonómico. Era viceportavoz en O Hórreo cuando en febrero de 2015 recibió la llamada de Feijóo para incorporarse al trabajo en San Caetano como relevo deJesús Vázquez, que ponía rumbo a la alcaldía de Orense. Desde entonces ha acumulado éxitos como llevar el abandono escolar a las tasas más bajas de la historia de la autonomía; acordar con las tres universidades públicas gallegas un plan de financiación, o el hito de pactar que, en adelante, Medicina se imparta tan solo en Compostela. La reorganización de títulos académicos será una de sus tareas, al igual que la gestión de las reválidas, contra las que se llegó a expresar.

    Logró también apaciguar los ánimos en el debate lingüístico. Están en marcha el plan de dinamización del gallego en el tejido económico y entre la juventud. Ahora, se propone extender el plurilingüismo a Educación Infantil y FP. Tras haber aprobado la ley de Patrimonio Cultural, es el turno de la ley de Museos o del nuevo plan para el sector audiovisual, entre otros.

  6. Ángeles Vázquez, la depositaria de culminar la «legislatura del rural»

    Ángeles Vázquez
    Ángeles Vázquez - EFE

    La exalcaldesa de Melide fue también de las últimas en sumarse al Gobierno autonómico, pero se adaptó rápidamente al cargo, tanto así que en la reciente campaña electoral pidió al presidente en varias ocasiones que considerase la posibilidad de sumar a la cartera de Medio Rural competencias en materia de Medio Ambiente. Finalmente, Núñez Feijóo ha declinado la propuesta, que Ángeles Vázquez (Melide, 1972) formulaba con el argumento de los estragos que había ocasionado el jabalí en numerosas cosechas durante el último año.

    Vázquez aterrizó en la Xunta con la crisis del sector lácteo todavía a flor de piel y, de momento, en su mandato ha recibido ya varias buenas noticias, como la creación de un gran grupo empresarial con la unificación de empresas, o la implantación de Goodleit en Curtis, aunque el problema tiene una solución mucho más complicada. El presidente ha subrayado durante los últimos meses que espera que la que acaba de comenzar sea «la legislatura del rural».

  7. Beatriz Mato, amplia experiencia y cercanía con el presidente

    Beatriz Mato
    Beatriz Mato - EFE

    Pese a que su nombre también estuvo colocado en los mentideros para abandonar los despachos de San Caetano, Beatriz Mato (Barakaldo, 1965) también seguirá al frente de la Consellería de Medio Ambiente e Ordenación do Territorio, con lo que continuará siendo una de las tres personas que siguen en el Ejecutivo autonómico desde 2009 junto a Núñez Feijóo.

    Esta ingeniera industrial especializada en organización empresarial desempeñó numerosos puestos en el ámbito privado antes de desembarcar en la administración autonómica. Formó parte del Instituto Galego de Promoción Económica, en el que puso en marcha la Unidad de Información Empresarial. Del mismo modo, también ejerció su actividad en los ámbitos de la Pesca y el Empleo. Antes de la remodelación de 2015, era la titular de la Consellería de Traballo e Benestar. Sus competencias se repartieron entre las áreas de Francisco Conde y José Manuel Rey Varela, y ella asumió las que se le retiraron a Ethel Vázquez.

  8. Vázquez Almuiña, el alcalde que devolvió la tranquilidad al Sergas

    Jesús Vázquez Almuiña
    Jesús Vázquez Almuiña - M. M

    No era fácil la tarea de Jesús Vázquez Almuíña cuando hace un año el presidente de la Xunta le encargó calmar los ánimos en la Consellería de Sanidade. Pero lo ha logrado. El hasta entonces alcalde de Baiona, donde nació en 1962, heredaba el departamento de Rocío Mosquera, quien llegó a ser criticada públicamente por miembros del PP. Con Almuíña, licenciado en Medicina por la USC, profesión que ha ejercido, las crisis se han atenuado. Por delante tiene la culminación de numerosas obras y avanzar en la dotación tecnológica. No obstante, el mayor reto, como recordó Feijóo en su investidura, será «variar la forma de entender el servicio sanitario», priorizando la prevención. En esta legislatura habrá planes específicos para la cronicidad, la atención a domicilio o el apoyo a mayores que viven solos.

  9. Valeriano Martínez, el responsable de reducir la deuda pública

    Valeriano Martínez
    Valeriano Martínez - EFE

    Valeriano Martínez (Cangas, 1961) asumió su cargo en febrero de 2015, cuando Elena Muñoz lo abandonó para ser candidata del PP en Vigo. Este licenciado en Económicas y Empresariales por la USC pasa por ser uno de los más estrechos colaboradores de Núñez Feijóo, hasta el punto de que antes de ponerse al frente de su cartera ocupaba la secretaría xeral de Presidencia.

    Martínez presume de ser una persona austera y ahorradora incluso en su vida personal, y se ha fijado como objetivo que Galicia empiece a reducir su deuda pública a partir del año 2017. Los vientos de cola del crecimiento económico y el previsible incremento de los presupuestos autonómicos para los próximos años serán claves para que pueda cumplirlo.

  10. Ethel Vázquez, la técnica que le cogió el pulso a la batalla política

    Ethel Vázquez
    Ethel Vázquez - EFE

    Ethel Vázquez Mourelle (Santiago, 1975) llegó a la extinta Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Infraestruturas cuando la dejó Agustín Hernández para ser alcalde de la capital gallega en junio de 2014. Esta ingeniera de caminos había desempeñado durante cuatro años la dirección de la Axencia Galega de Infraestruturas y con anterioridad había sido presidenta de Augas de Galicia, donde trabajó desde 2003.

    En la remodelación del Gobierno de Feijóo de 2015, su cartera se dividió y se quedó con las competencias de Infraestruturas e Vivenda. En esta etapa, Vázquez ha liderado los programas para evitar los desahucios, y la compostelana no ha rehuido el choque político con los alcaldes de las Mareas cuando se han negado a adherirse a los programas de Vivenda de la Xunta.