Galicia

En Marea se juega su equilibrio interno con la dirección del grupo parlamentario

Las distintas familias llegan sin acuerdo a una reunión clave para la confluencia

Luís Villares y Carmen Santos, en una manifestación en Vigo
Luís Villares y Carmen Santos, en una manifestación en Vigo - EN MAREA

Se acerca la hora clave para el grupo de En Marea en el Parlamento gallego. Los diputados están convocados hoy a una reunión conjunta para decidir quiénes acompañarán a Luís Villares en la labor de liderar a los representantes de la confluencia en la Cámara. Además de decidir sobre las viceportavocías, debatirán la estrategia para negociar con el resto de la oposición los puestos vacantes en el Mesa de O Hórreo. Fuentes consultadas por ABC aseguran que las distintas familias integradas en el rupturismo esperarán al debate de mañana para postular a sus respectivos candidatos, aunque no se descarta que Villares tome la iniciativa y lleve previamente una propuesta confeccionada.

Todas las miradas están puestas en tres personas, cada una en representación de las organizaciones que componen En Marea; y las tres por diferentes razones. El coordinador de Anova, Antón Sánchez, es uno de ellos. Su labor como viceportavoz en la anterior legislatura lo postulan como uno de los hombres fuertes ya no solo en el Parlamento, sino en las filas del partido instrumental. Cuenta con el amplio respeto de sus compañeros, aún perteneciendo a una de las facciones que peor paradas salieron tras el recuento del 25-S, al colocar a solo dos de los catorce diputados. La siguiente en la lista es la secretaria general de Podemos Galicia, Carmen Santos. Tiene la llave del grupo al liderar el partido mayoritario dentro de la Marea, con siete de catorce diputados afiliados a la formación morada. En la dirección de Podemos consideran que «lo lógico» es que el reparto finalizara ahí, y que el tándem Sánchez-Santos se estableciera con Villares durante la legislatura. La tercera es Eva Solla, de Esquerda Unida, y diputada con AGE durante los últimos cuatro años. Según ha podido saber este diario, se ve capaz de asumir la responsabilidad, por lo que aceptará de buen grado si el grupo le hace el encargo de ser viceportavoz.

Encaje de bolillos

La heterogeneidad y la divergencia de intereses dentro de En Marea convierte un procedimiento ordinario en el primer choque después de las elecciones. Cada organización trata de hacer valer su criterio para dar aventajar a sus respectivos diputados. Podemos pide tener en cuenta que su poder en las zonas urbanas, como Vigo, no puede pasar desapercibido en el reparto de sillones.

Por su parte, Esquerda Unida solicita que se atienda a la «experiencia y capacidad», puesto que sus dos referentes, Eva Solla y Manuel Lago, van un paso por delante en la carrera por la experiencia política e institucional. El vector nacionalista, el encabezado por Anova, insiste al igual que Luís Villares en que la adscripción a la confluencia es individual y que el poder de las células se cedió, desde la fundación de En Marea, a los órganos colectivos que la gestionan.

Toda la actualidad en portada
publicidad

comentarios