Feijóo, en la rueda de prensa posterior al Consello
Feijóo, en la rueda de prensa posterior al Consello - XUNTA

Feijóo insiste en priorizar la atención primaria para evitar la sobrecarga de Urgencias

El presidente plantea priorizar las camas de planta y «organizar mejor» los recursos del Sergas

SantiagoActualizado:

Antes de terminar el 2017 el Gobierno gallego había ofrecido públicamente sus «disculpas» por la saturación de los servicios de Urgencias. Ahora lo que pide es una reflexión. Alberto Núñez Feijóo ha reconocido este jueves que la incidencia del virus de la gripe está llevando al límite la capacidad asistencial en los principales hospitales de la Comunidad, pero ha insistido en «organizar mejor» todos los recursos del Sergas para evitar escenas como las que vienen denunciando el colectivo de jefes de servicio y las plataformas del sector: congestión de camas en los pasillos, demoras en la atención de los pacientes, y profesionales sobrecargados.

Al término de la reunión semanal del Consello, el presidente autonómico ha asumido como propias las quejas de los sanitarios, a los que ha agradecido su «determinación» y su buen hacer en momentos de enorme dificultad: «Sería muy preocupante que jefes de servicio, directores, gerentes, y hasta la propia Consellería de Sanidade, pensaran que no hay nada que mejorar». En efecto, las cifras dan cuenta de la presión que se percibe en los centros provinciales de referencia, aún a pesar de haber activado los planes de contingencia y haber cubierto las bajas de personal. En los primeros días del año, en Lugo, el Lucus Augusti atendió a un 40% más de pacientes que su promedio habitual, mientras que en el CHUAC de La Coruña el dato alcanzó el 35%. Y ayer mismo, la Agrupación Sindical de Profesionales da Saúde de Galicia (Prosagal) emitió un comunicado lamentando la «situación límite» del personal, especialmente en los periodos en que los picos de afluencia se vuelven «crónicos».

Es por eso que la Xunta cree en la necesidad de redistribuir el flujo de pacientes. Por un lado, Feijóo ha dejado abierta la puerta a dar una mayor prioridad a los servicios de planta, siempre y cuando se garantice que el «confort» de los enfermos va a ser «superior al del servicio de Urgencias». Y, en segundo lugar, el jefe del Ejecutivo ha insistido en recurrir primero a las consultas telefónicas, los centros de salud, las unidades del 061, o a los PAC, antes que optar por el hospital. «Muchas veces esos recursos tampoco los manejamos de la forma óptima que deberíamos», ha reflexionado, apoyándose también en un dato reciente: de cada cien personas que acudieron a un hospital, apenas el 18% requirió el ingreso. La campaña de vacunación tampoco ha dado los resultados previstos. Según los datos provisionales de Sanidade, un 57% de la población de riesgo ha recibido la dosis, ligeramente por debajo del umbral estándar del 60%.

Un problema general

Y mientras se producía la comparecencia del presidente, En Marea azuzaba desde Vigo el debate político. A las puertas del Álvaro Cunqueiro, Luís Villares, reprochó a la administración su «falta de preocupación» por el Sergas y elevó el problema en las Urgencias a una percance estructural en todo el sistema. «Es un problema general de la sanidad, un problema de desatención y de infradotación de emdios, sobre todo personales, de la atención primaria», ha valorado, en declaraciones recogidas por EP.

Tampoco se ha quedado al margen el alcalde de la ciudad olívica. Abel Caballero ha cargado duramente contra el gerente del área sanitaria, Félix Rubial, por tratar de explicar la sobrecarga cuando en realidad hay «gente tirada en los pasillos». «Cuando le escuché me vino a la mente la palabra mercenario político, alguien que miente porque lo enviaron a mentir», ha sentenciado el regidor. La respuesta le llegó de parte del vicepresidente, Alfonso Rueda, quien acusó al socialista de haber convertido el hospital en el banderín de sus críticas después haberlo dejado durante dos años en un segundo plano. «Menos mal que usuarios y profesionales tienen una opinión contraria», ha zanjado.