Pintadas amenazantes en la fachada de la vivienda de Abuín y su pareja, en Taragoña - EFE

Caso Diana QuerEl juez exonera a la mujer del Chicle como autora o cómplice del crimen

El instructor de Ribeira sostiene que Abuín actuó solo, al no hallarse otros indicios ni muestras genéticas

SantiagoActualizado:

Rosario Rodríguez, la mujer de El Chicle, ya no está investigada (imputada) en el caso Diana Quer. El juez de Ribeira Félix Isaac Alonso ha acordado el sobreseimiento provisional y parcial respecto a ella en la causa «al no existir en el momento actual indicios suficientes para dirigir el presente procedimiento frente a la misma», según indicó ayer el TSXG en nota informativa. No hay indicios que la señalen ni como autora ni como cómplice en los delitos investigados «ni se considera posible en el momento actual la práctica de diligencias» que modifiquen esos extremos. Esas diligencias –añade el magistrado– tampoco han sido propuestas.

No descarta, por supuesto, que si surgen nuevos hechos o pruebas el procedimiento pueda dirigirse de nuevo contra Rosario Rodríguez, cuya conducta sí considera «moralmente reprobable». Esta reprobación la hace el juez al señalar que existen frente a la esposa de El Chicle indicios de que fue encubridora:«De lo obrante en la causa se desprende una participación activa con el fin de desviar las investigaciones policiales dirigidas hacia su esposo».

Ese desvío de la atención de las pesquisas es censurable desde su punto de vista porque «dificultó el esclarecimiento de los hechos y la identificación de su presunto autor», pero no merece reproche penal dado que están exentos de pena los encubridores de su cónyuge, salvo una excepción del Código Penal que no se da en este caso: el hecho de que su marido hubiera obtenido algún provecho o beneficio de la comisión del delito.

Una semana investigada

Rosario Rodríguez ha pasado una semana justa investigada en la causa. El juez le atribuyó esta condición en el mismo auto en el que reabrió la causa por la desaparición de Diana Quer el pasado día 2 de enero. Rodríguez, que tiene una hija de 13 años con El Chicle, prestó declaración dos días después y el magistrado acordó su libertad después de que respondiera a todas las preguntas que se le formularon. Su papel ha sido clave en la resolución del caso.

El día 30 de diciembre, veinticuatro horas después de ser detenida, cambió su versión ante la Guardia Civil; admitió que había mentido cuando fue interrogada como testigo en noviembre de 2016 (dijo que había salido con su marido a robar gasóil la noche del 21 al 22 de agosto de 2016, cuando desapareció la joven de Pozuelo) y dejó al Chicle sin coartada. El auto que la exonera de responsabilidad recoge estas circunstancias. «Debe tenerse en cuenta que a pesar de las declaraciones prestadas por la investigada en sede policial (...) situándose junto a su esposo (...) de lo que se derivaría su posible participación en los ilícitos investigados, posteriormente se retractó de tales afirmaciones, habiendo prestado declaración en tal sentido en sede judicial».

Rosario la noche del crimen de Diana se quedó en su casa, no solo porque lo ha reconocido ahora, sino porque otras diligencias practicadas así lo corroboran, en especial «los datos arrojados por su terminal telefónico, que indican que permaneció en todo momento en su vivienda situada en el término de Rianxo». El juez tampoco ha dirigido el procedimiento contra su hermana Elena y su cuñado Adrián, que también le dieron cobertura al Chicle en 2016 y mintieron sobre la noche de los hechos, a petición de la propia Rosario.

Actuó en solitario

La resolución judicial considera que José Enrique Abuín actuó solo, lo que se desprende no solo de su confesión ante la Guardia Civil, y el modus operandi que se le atribuye, sino también de los informes médico forenses y de Toxicología en los que «no hay ni indicios ni muestras genéticas que indiquen la participación en el hecho de varias personas». Doce días después de su detención, Abuín sigue guardando silencio a propósito de lo que aconteció aquella noche en la vieja fábrica de Taragoña, a espera de que las conclusiones finales de la autopsia al cuerpo de Diana trasciendan. Por lo de ahora solo se sabe que los exámenes preliminares descartan el atropello y que el estrangulamiento gana fuerza como causa de la muerte. Una incógnita por despejar sigue siendo si Diana Quer fue violada o no, hecho crucial en la acusación a la que deberá enfrentarse en asesino confeso.