El escritor Tito del Muro, durante la presentación de «Invierno de Amapolas»
El escritor Tito del Muro, durante la presentación de «Invierno de Amapolas» - F. HERAS
Cultura

«España es más el espíritu de Castilla que el de Chiclana»

El escritor Tito del Muro ha presentado en Valladolid su último trabajo, «Invierno de amapolas»

ValladolidActualizado:

La Rusia zarista prerrevolucionaria es el escenario escogido por el crítico de arte y autor Tito del Muro, madrileño de ascendencia palentina, para su última novela, «Invierno de Amapolas», la sexta de su producción y en la que de nuevo apuesta por el thriller: «Me gusta porque te permige jugar con la psicología y la moral y la ética», sostiene el escritor, que este martes presentó en la Casa del Libro de Valladolid su obra.

En «Invierno de Ámapolas» Del Muro mezcla hechos y personajes reales, como el enigmático Rasputín, con toda una trama de ficción, que lejos de tergiversar la historia real, cree que lo que hace es «enriquecer su obra». «La novela tiene una cierta ambientación histórica y sitúa al lector en un momento reconocible. Sería bonito que los lectores hicieran también el trabajo de investigación contrario para descubrir quienes fueron personajes reales como por el príncipe Félix Yusúpov, que años más tarde participó en el asesinato del monje y místico Rasputín».

Para su novela, el escritor se adentró en innumerables crónicas de la época. «Pasé muchas horas en la Biblioteca Nacional. No fue fácil encontrar información sobre el periplo que el monje ruso realizó por Armenia y Oriente Medio».

Tito del Muro describe su escritura como «biológica»: «Parto de una idea matriz y la voy desarrollando en el tiempo». Por ello no tiene el destino de sus personajes definido desde el principio y muchos de sus personajes secundarios se acaban convirtiendo en principales -es el caso, en esta ocasión, del periodista alemán Ferdinan Kunning-. Dice que le gusta que su novela sea «sólida, constante en el tiempo y que no tenga 'paja'»: «A pesar de ser de fácil lectura y para todos los públicos son unas tramas un poco complejas y creo que es bueno, porque le da interés».

El límite entre el bien y el mal

Cree que fue la «curiosidad» lo que le llevó a escribir y de la novela negra le interesa por esos momentos de «claroscuros» en los que no se saben «donde está el límite entre el bien y el mal». «Al final los personajes se ponen al lado u otro del tablero por sus acciones».

Para Del Muro, la calidad de una novela no tiene por qué estar reñida con su vocación de popularidad, «al contrario, creo que nuestra obligación es escribir con calidad para que quien te lea se quede con algo. Procuro que cada página sea un disfrute y que cada párrafo tenga contenido».

De ascendencia palentina, se ve ambientando una novela en la Vieja Castilla. Admirador de la Generación del 98, cree que «España es más el espíritu de Castilla que el de Chiclana». En cualquier caso, añade que «lo bonito de España es que es muy plural y que entre todos formamos algo más interesante».