Fachada de los juzgados de Aranda de Duero
Fachada de los juzgados de Aranda de Duero - ICAL
Tribunales

El «complejo» caso de la Arandina

La instrucción de la causa por una presunta agresión sexual de tres futbolistas a una menor podría alargarse más de seis meses

Este viernes declara un cuarto jugador que sale en un vídeo con la denunciante y sus compañeros en la tarde de autos

ValladolidActualizado:

Aunque comenzó con cierta agilidad y la rápida toma de declaración de los principales testigos, la instrucción del caso de la Arandina podría prolongarse más allá de los seis meses. Al menos esa posibilidad ha sido contemplada por la jueza al frente de la investigación de la presunta agresión sexual de tres futbolistas a una menor de 15 años, que ha declarado como «compleja» la causa, un paso para aquellos procedimientos que pueden dilatarse más de medio año.

Tras la declaración de los jugadores, familiares y amigas de la menor, la psicóloga a la que ésta acudía y la propia denunciante en dos ocasiones, el próximo avance en el caso llegará esta semana. Un vídeo de escasos segundos grabado en la tarde en la que sucedió la presunta agresión puso todas las miradas sobre un cuarto jugador de la Arandina. Hasta entonces nada se había dicho de él, pero su presencia en la casa de los tres compañeros acusados de abusar de la menor en la localidad burgalesa de Aranda de Duero despertó muchas incógnitas. A ellas se tratará de buscar respuesta en su declaración este viernes ante la jueza instructora del caso.

No se esperan grandes cambios de guión. Él, que decidió prestar declaración cuando trascendió que ese día estuvo en el escenario de la presunta agresión, no vio nada. La propia menor ha declarado que no le incluyó tan siquiera en la denuncia porque ya no estaba presente cuando sucedieron los hechos de los que acusa a los tres futbolistas. Según ha narrado, esta cuarta persona se «quitó de en medio». Estaban todos en el salón y en un momento dado se fue. Ella oyó una puerta cerrarse y la supuesta pesadilla comenzó.

De acuerdo con la denuncia, los tres jóvenes -que se encuentran en prisión provisional- procedieron entonces a apagar la luz, se desnudaron ellos y a ella, pese a que «trató de impedirlo». La menor aseguró que sintió «miedo» y se «bloqueo», siendo ello «aprovechado por los investigados», que la forzaron a realizar actos sexuales contra su voluntad. La menor aseguró que consiguió levantarse e ir al servicio, pero a su salida y tras caerse la adolescente sobre una cama, uno de ellos la penetró.

Los investigados, por su parte, han negado este relato y aseguran que lo ocurrido -otro día- fueron «tocamientos» de ella hacia ellos, que se «dejaron hacer» y que pensaban que la joven era más mayor, según fuentes del caso.

En sede judicial no se han apreciado «dudas o contradiciones» en el relato de la víctima, que niega en todo momento haber prestado consentimiento alguno y asegura que los tres «conocían perfectamente» su edad. Y es que ésta es una de las claves del caso. La joven ha denunciado una agresión sin su aprobación, pero incluso en el caso de que los actos hubieran sido voluntarios, de haberse producido, podrían suponer un delito igualmente al tener ella menos de 16 años.

Tras la declaración de este cuarto jugador de la Arandina podría la jueza solicitar la realización de nuevas pruebas. Se está a la espera del resultado de la intervención de los teléfonos móviles de los tres investigados y la presunta víctima y el volcado de conversaciones en redes, fotos, vídeos... Asimismo, se ha solicitadao un estudio pericial psicológico de la menor y uno de los futbolistas, que podría extenderse a los otros dos, y podrían existir otras diligencias, como nuevo testimonios.

Estas pruebas aparecían recogidas en el auto por el que la Audiencia Provincial de Burgos denegó la libertad a los tres futbolistas acusados de agresión sexual que había sido solicitada por su defensa por el riesgo a la ocultación de pruebas y la máxima de proteger a la denunciante, menor de edad.