David Otero en una participación en un chat de ABC
David Otero en una participación en un chat de ABC - ABC

Llega a Toledo la gira «David Otero», músico y disco con identidad propia

Este sábado se presenta en el Círculo de Arte, a las 21.00 horas, con su concierto acústico

TOLEDOActualizado:

Para situarnos, y aunque su popularidad ya es notable, David Otero es el proceso musical que va desde El Canto del Loco (primo del líder, Dani Martín) y El Pescao hasta el que ahora es su tercer disco, que lleva como título su propio nombre, David Otero. El motivo perfecto para iniciar una nueva gira de doce conciertos por toda España que finalizarán en Madrid el 9 de septiembre. Est sábado su sonido llega a Toledo, en el Círculo del Arte (21 horas), tras pasar por Albacete y Murcia. De su nuevo disco, bajo el sello de Sony Music, se conocen varios temas como la eléctrica «No puedo» y «Micromagia», pero hay mucho más.

-¿Cómo está planificada la gira?

-Hemos preparado algunos conciertos como Madrid, Barcelona o Zaragoza en formato de full band, a tope, y otros en formato de trío acústico. Pero que la gente no se engañe, es un trío acústico con mucha caña, mucha energía y mucho buen rollo. Llevamos también batería y es muy animado, supercañero y muy divertido. El otro día me decían después del concierto que no tendríamos la cara de ponerle a este concierto el título de acústico, porque de acústico nada.

-Este nuevo álbum lleva tu nombre, David Otero ¿por qué este cambio respecto a El Pescao?

-Es como cuando un jersey se te queda pequeño, que de repente dices que ya no me vale y lo tengo que cambiar. Es algo parecido, el cuerpo me pedía un cambio, y eso que al nombre de El Pescao le estoy muy agradecido, pero he decidido dar un cambio y disfrutar de no ponerme nada entre medias de mí y el público.

-¿Ese cambio se percibe también en los temas y el sonido de este nuevo álbum?

-Creo que no. De hecho, quienes lo están escuchando me dicen que suena más a mí que antes. Este cambio de nombre no tiene por qué influir.

-Cuando se sale de un fenómeno de masas como era El Canto del Loco a presentarse como uno mismo ¿qué pesa más en ese momento, el temor y la incertidumbre o la ilusión?

-Pesa todo. El temor, la ilusión… porque era un momento muy bonito y divertido, pero también saber de donde vienes te hace darte cuenta de que es una responsabilidad grande y que lo quieres hacer lo mejor posible. Por eso al final lo del nombre de El Pescao viene por eso, porque hay un montón de miedos. No había cantado solo nunca y se me presentó con treinta años, y la verdad es que me causaba ciertas inseguridades, pero lo cierto es que ya están superadas.

-Aparte de lo que para un artista suponen los momentos de componer y escribir sus canciones ¿qué representa para David Otero el directo con el público?

-Al final el directo lo es todo. Es lo que tienes más ganas de que llegue, lo que te pone más nervioso, lo que te da más ganas de moverte, de salir de casa, de hacer canciones… al final piensas que el directo es el motivo y momento final para todo. Y por ahora el único directo de esta gira que hemos dado ha sido muy bonito.

-También llama la atención que para este álbum te hayas rodeado de gente conocida en el mundo de la música española. Esto es algo nuevo respecto a los dos anteriores trabajos.

-Pues sí. Desde que componía con mi primo Dani para El Canto nunca me había juntado con otra gente para componer. Pero ahora, como quien dice, me ha dado por ahí. He llamado a dos amigos, Diego Cantero, de Funambulistas, y a Jorge Ruiz, de Maldita Nerea, y han salido dos temazos.

-¿Imagino que entre vosotros no hay celos, sino que se comparte todo

-Sí. De hecho la idea ahora de hacer canciones era esa: juntarnos, crear canciones y compartirlas.

-¿Qué músicos acompañan a David Otero en esta gira?

-En el formato trío están conmigo La bestia de Almansa (José Antonio Muñoz) a la batería, que me acompaña desde mi proyectos en solitario, y Raúl Galván, miembro de la banda de Los Galván, como guitarrista y pianista. Y aunque pueda parecer mal que lo diga, entre los tres llenamos el escenario.

-David ¿conoces Toledo?

-Sí, muchísimo.

-Cuéntanos alguna experiencia que recuerdes.

Un año fuimos a tocar a un pueblo de la provincia, a Los Yébenes, con El Canto del Loco. Era una época en la que íbamos de concierto en concierto y no te dabas cuenta de dónde ibas a dormir cada noche. Estabas como en la inopia, como si fueras en una autobús escolar y tuvieras cinco o seis años. Yo veía la hoja de ruta que te daban al principio de la semana y veías cómo, dónde y cuándo eran los conciertos. Allí ponía 14 de agosto y al terminar el concierto nos metimos en la furgoneta y me quedé dormido. Luego cuando me desperté me metí directamente en el hotel sin saber dónde estaba. En realidad era un hotel de Toledo capital, pero yo en ese momento no tenía ni idea de dónde íbamos a dormir, lo único que sabía es que tocábamos en Los Yébenes. El caso es que tras subirme a la habitación del hotel en una cuarta o quinta planta cuando me despierto abro la ventana y digo: ¡joder con Los Yébenes!, ¿cómo es que no conozco este pueblo con lo espectacular que es?. Total, lo que hago es, ingenuo de mi, bajarme y dar un paseo durante más de una hora por donde yo creía que era Los Yébenes y diciéndome ¡qué bonito es este pueblo! y cómo es posible que no lo conociera. Luego me siento a desayunar en un sitio y le digo al camarero: «oye, qué bonito Los Yébenes ¿no?» y me contesta: «¿cómo que Los Yébenes?». Entonces le pregunto: ¿pero esto no es Los Yébenes?, y me responde: «no, no, esto es Toledo». Eso para mi es una historia mística por Toledo. Por eso para ahora tocar en Toledo es algo muy especial y espero que lo disfrutemos muchísimo.

-Suele ocurrir en casos como el tuyo, miembro de una banda anterior muy famosa, que la gente se pregunte por una futura vuelta a tocar juntos, en este caso con tu primo Dani Martín. ¿Será esto posible?

-Nunca se puede decir ni que sí ni que no. Ya se verá en su momento, pero ahora mismo no sabemos lo que pasará.