Asier Mañas Bote, Premio «Mejor Joven Investigador Europeo en Ciencias del Deporte»

«En España estamos creando máquinas sedentarias ya desde el colegio»

Este profesor de la Universidad de Castilla-La Mancha lidera un grupo de trabajo que ha sido premiado por un estudio sobre la relación del sedentarismo y la dependencia

MANUEL MORENO Toledo - Actualizado: Guardado en:

No pierde la sonrisa cuando habla. Será porque el ejercicio le hace muy feliz. Asier Mañas Bote (Vitoria, 1992) es, en realidad, de Valdepeñas (Ciudad Real). «Mis padres son vascos y quisieron que naciera allí. Luego regresé a Valdepeñas a los cinco o seis días de nacer». A sus 24 años, este investigador de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) lidera un grupo compuesto por seis graduados en Ciencias del Deporte (él es uno de ellos) y un médico. Los siete han logrado demostrar con un estudio que romper el sedentarismo previene el riesgo de padecer dependencia. Con ese trabajo, Asier Mañas ha sido galardonado en Viena (Austria) con el premio al «Mejor Joven Investigador Europeo en Ciencias del Deporte». Es el español más joven de los cinco que hasta el momento han obtenido el premio. Con un máster en investigación ya acabado, está preparando el doctorado y también imparte clases en el campus universitario de Toledo.

—¿Cuánto ejercicio físico hace usted al día?

—Entre media hora y una hora, depende del día. Yo cumplo las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que aconseja al menos 150 minutos de ejercicio semanales.

—¿Por qué les dan el premio?

—Por la presentación, por la comunicación y por la importancia del estudio.

—Pero esto de que el sedentarismo es malo ya se sabe. ¿Qué aporta su trabajo?

—Todo el mundo sabe que el sedentarismo es malo. Las políticas sociales, incluso la OMS, informan de que hay que hacer al menos 150 minutos semanales de actividad física vigorosa, ¿verdad? También te dan el consejo de reducir, en la medida que se pueda, el sedentarismo. Pero lo que no sabemos es qué quiere decir todo eso. Es como si vas al médico y te receta mucho paracetamol. Tú te preguntarías qué dosis tomar y durante cuánto tiempo. Pues con nuestro estudio demostramos cuándo hay que ser activo, cuándo no o cómo romper ese sedentarismo. Nuestro estudio aporta unas pautas para conseguirlo.

—¿Deme unas recomendaciones para alguien que está, por ejemplo, en una oficina?

—Cada hora sentando hay que compensarla con unos diez minutos de pausa activa. Esto es, andar, ejercicios de flexibilidad o estiramientos, o ejercicios para el fortalecimiento muscular empleando una goma elástica.

—Eso que cuenta es más propio para países como Dinamarca, Noruega o Suecia. ¿Cómo se lo vende usted a un empresario en España?

—Cuando me hablan de la importancia de este asunto, siempre respondo que la inactividad física o el sedentarismo es responsable del 9 por ciento de la mortalidad prematura en el mundo. En 2008, por ejemplo, 5,3 millones de los 57 millones de muertes que hubo en el mundo se debió al sedentarismo. A España le cuesta 20.000 millones de euros en gastos sanitarios cada año.

¡Pokémon Go está consiguiendo que la gente salga a caminar y descubran músculos que no conocían!

—Insisto. ¿Cómo se puede cambiar el hábito en un taller de costura o en una fábrica donde se trabaja en cadena?

—Hay que cambiar el chip a los empresarios, esta es la clave. Los empresarios deben saber que el rendimiento no baja si permites a tu empleado ser activo. De hecho, hay algunas investigaciones que afirman que el rendimiento mejora y el empleado está más contento con la empresa. Al final, el empresario consigue lo que en realidad le estás dando: ser productivo. Nuestro grupo de investigación trabaja con una empresa muy potente del IBEX 35 [declina facilitar su nombre] en la que estamos cambiando la idea de que los trabajadores deben estar ocho o diez horas sentados. Estamos incluyendo entrenamientos personales para los empleados, rutas saludables,... en definitiva, que la empresa sea activa y que los trabajadores rompan el sendentarismo.

—Y seguro que trabajarán con una sonrisa de oreja a oreja, rindiendo igual o mejor.

—Estamos constatando que la buena salud está aumentando y el rendimiento se está manteniendo. Al final tenemos a gente más contenta en nuestra empresa, que rinde igual o mejor, y el empresario gana lo mismo. Perfecto, esa es la clave.

—¿Por qué realizaron el estudio con 234 hombres y 285 mujeres de entre 67 y 95 años?

—Elegimos gente mayor porque no podríamos constatar la variable de fragilidad en personas con treinta o cuarenta años. Teníamos que estudiar esa variable en personas de edad adulta mayor. Entonces, cogimos esas muestras, les medimos los patrones sedentarios y la fragilidad, que puede conllevar, por ejemplo, la pérdida de masa muscular, la roturas de huesos, que no te puedas levantar de una silla o no tengas equilibrio. Vimos que, en efecto, cuantas más veces rompían el sedentarismo y más duración tenía esa ruptura, tenían menos probabilidad de sufrir fragilidad y, por tanto, dependencia.

Hay que cambiar el chip a los empresarios. El rendimiento no baja si permites descansos de diez minutos cada hora

—¿Qué daño está haciendo a niños, adolescentes, jóvenes y adultos el uso de teléfonos móviles y dispositivos tecnológicos ?

—Nosotros, la sociedad en España, creamos máquinas sedentarias. Desde muy pequeños, tenemos la disposición de ponerlos en una silla durante seis, ocho o más horas, por ejemplo, en los colegios. Y luego el ocio es también sedentario porque es estar enfrente de un ordenador o con los teléfonos móviles. En colegios de otros países, como Finlandia, cada hora rompen el sedentarismo y los niños juegan quince minutos. Esta es la clave. Y luego tienen hora limitada de deberes. ¡En España, no. Los niños se puedan pasar todo el día haciendo deberes! No creo que eso nos haga mejores ni más inteligentes, sinceramente. Encima eso está perjudicando nuestra salud. Por tanto, en España se está haciendo mal desde la base, desde el colegio. Habría que cambiar la dinámica.

—Y a sus alumnos en la Universidad, ¿también les «come el tarro»?

—¡Hombreee, por supuesto! Algunos siguen mis consejos y otros, no. Yo les digo que igual que el fumador encuentra un espacio para echarse un cigarro, la gente activa debe encontrar un espacio para hacer una pausa, andar, ejercicios de flexibilidad o de fuerza elástica.

—Hay gente que ha descubierto el deporte con Pokémon Go. Esto es bueno también, ¿no?

—Es muy bueno. Es una aplicación que me encanta, aunque tiene su lado malo porque estás geolocalizado en todo momento. Sin embargo, en lo que a mí me concierne, es un dispositivo espectacular. ¡Está consiguiendo que la gente salga a caminar y que descubran músculos que no conocían! Tengo un amigo que no se movía nada y ahora cuenta que tiene que dar 20.000 pasos para romper un huevo y que salga un pokémon. ¡Es increíble! ¡La gente se ha dado cuenta de que se puede hacer ocio activo!

—¿Y qué le dice su familia?

—Yo intento que mi familia cumpla con las recomendaciones. Mis padres, con 50 y 56 años, hacen ejercicio cinco días a la semana y nunca les dejo que estén sentados en el sofá más de una hora u hora y media. Mi abuela Dorotea, que tiene 82 años, tiene unas pautas de ejercicio adaptadas a su edad: tener que levantarse y sentarse equis veces de la silla; estirar algunos grupos musculares y caminar diez veces al día durante dos minutos sin apoyos.

—¿Y no le han mandado alguna vez a hacer puñetas?

—Sí, muchas, pero al final he conseguido que hagan ejercicio. Yo quiero transmitir que el ejercicio es la mejor medicina.

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