Vehículo conducido por el detenido
Vehículo conducido por el detenido - @SplToledo

La astucia de un policía nacional fuera de servicio permitió la detención del conductor kamikaze

Un periodista alertó de la presencia del individuo en una urbanización de Bargas

ToledoActualizado:

La llamada telefónica de un periodista y la sagacidad de un policía nacional fuera de servicio permitieron el lunes la detención del lituano que protagonizó una persecución policial por las calles de Toledo y por la A-42 (autovía Toledo-Madrid) a última hora de la tarde.

Minutos después de las diez de la noche, un periodista observó que un conductor realizaba extrañas maniobras con un automóvil en la calle Haití de la urbanización Las Ondas de la localidad toledana de Bargas. Es una zona residencial, situada a unos diez kilómetros de la capital de Castilla-La Mancha, donde viven numerosos periodistas del ente público CMMedia. El vehículo tenía un fuerte golpe en la parte trasera derecha, a la altura del maletero, lo que también llamó la atención del testigo.

El periodista telefoneó a un policía nacional conocido que estaba fuera de servicio. Este agente alertó a sus compañeros del 091 y a la Guardia Civil para comprobar la matrícula del vehículo sospechoso, un Volkswagen Touareg de color negro. La sorpresa fue constatar que la matrícula correspondía, en realidad, a un BMW serie 3. El automóvil que conducía el lituano había sido robado en Denia (Alicante) y tenía las placas de matrícula dobladas (falsas).

El policía fuera de servicio y un vehículo camuflado de la Policía Nacional con dos agentes de paisano se acercaron a la calle Haití, donde detuvieron al sospechoso con la colaboración de una patrulla de la Guardia Civil pasadas las diez y media de la noche. Personal sanitario acudió en una UVI móvil para atender al arrestado, que estaba borracho. También se personaron agentes de la Policía Local de Toledo en tres coches para verificar el automóvil sospechoso y la identidad del detenido.

El arrestado, con domicilio en Bargas, fue trasladado a las dependencias de la Jefatura Superior de Policía de Castilla-La Mancha, en cuyos calabozos permanece aún, a la espera de que pase a disposición judicial.

El conductor, que tenía antecedentes policiales, había protagonizado una persecución policial que se inició en el casco viejo de Toledo pasadas las ocho y media de la tarde. Una llamada telefónica al servicio de emergencias 112 informó a las 20.37 de que un conductor estaba realizando maniobras extrañas mientras circulaba por las inmediaciones de la calle de Las Carreras de San Sebastián, en el barrio de La Cornisa.

La Policía Local se encontró en la calle Incurnia con el individuo, que maniobró marcha atrás hasta chocar su vehículo con parte de una muralla en la plaza del Diamantista, junto al cauce del río Tajo, según algunas fuentes. Otras indicaron que la colisión fue contra la conocida como Torre del Hierro. En cualquier caso, logró abrirse paso y huir finalmente por Las Carreras de San Sebastián en dirección a Madrid por la A-42.

La Policía Nacional y la Policía Local activaron entonces la operación jaula. El conductor, de unos 30 años, embistió a varios vehículos en su temeraria fuga. Incluso algún agente había tenido lanzarse al suelo para evitar ser atropellado.

La persecución de los vehículos policiales se trasladó a la A-42 en dirección Madrid, donde los agentes perdieron la estela del vehículo que conducía el sospechoso. Afortunadamente, la llamada telefónica de un periodista y la astucia de un policía nacional fuera de servicio permitieron poner fin a la aventura del conductor kamikaze lituano.

La Policía Nacional le imputa cuatro delitos: uno de desobediencia, otro de atentado a agentes de la autoridad, uno más por la sustracción del vehículo y un cuarto por falsedad documental, ya que el automóvil tenía las placas de matrícula de otro vehículo.