Visita de los Reyes y sus hijas al museo modernista Can Prunera, en la localidad mallorquina de Sóller - EFE

Los Reyes llevan a sus hijas a una exposición de Picasso y Miró en Sóller

Doña Letizia a los periodistas: «Nos ha gustado mucho. No busquéis titulares»

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Los Reyes han revolucionado en la mañana de este domingo el centro de Sóller, cuando poco antes de las once han aparecido por sorpresa en la plaza de la Constitución con sus hijas, la Princesa de Asturias y la Infanta Sofía. El motivo de la excursión era visitar en privado la exposición «Picasso y Miró, la historia de una amistad», a la que han llegado paseando ante la curiosidad de vecinos y turistas.

Vestidos informales, los Reyes y sus hijas fueron recibidos con aplausos del público, que había empezado a sospechar que algo iba a ocurrir al ver tanto fotógrafo y cámara de televisión congregado en la plaza. Justo en el momento que la Familia Real apareció en la plaza, el tranvía turístico de Sóller, que une el pueblo con el puerto, pasó entre los Reyes y las cámaras, pero poco después los informadores tuvieron oportunidad de retratarles durante el paseo que dieron hasta Can Prunera, donde se exhibía la muestra de los pintores.

La suerte que tuvieron los Reyes y sus hijas fue que quienes les explicaron la exposición fueron los nietos de sus dos protagonistas: Bernard Ruiz Picasso y Joan Punyet Miró. Ambos han continuado la buena relación de amistad que compartieron sus abuelos, dos artistas que, en lugar de ser rivales, eran amigos y se influyeron mutuamente. Por eso, el nieto de Picasso propuso al de Miró organizar esta exposición que reúne 52 piezas y obras de arte de ambos maestros.

Durante la visita, los cuatro miembros de la Familia Real estuvieron contemplando una foto histórica de los dos artistas y sus nietos aprovecharon el momento para darse un abrazo y escenificar la continuidad de la amistad. También contemplaron un vídeo, inédito hasta ahora, de la vida cotidiana en la casa de Picasso en Francia en la que se ve a los dos artistas.

«Si queréis hacer alguna pregunta», animó Doña Letizia a sus hijas, que seguían con mucho interés las explicaciones de los nietos de Picasso y Miró. Sin embargo, ni la Princesa ni la Infanta Sofía plantearon ninguna duda.

Cuando Don Felipe contempló los bocetos del Guernica y leyó unos manuscritos de Picasso, comentó: «La letra es una obra de arte en sí misma». Y, después, cuando contempló la litografía «Jeu de la Cape» (1961), pidió a sus hijas que se fijaran en todo lo que el artista había conseguido plasmar “con dos trazos”.

A la salida, los Reyes saludaron a unas niñas que aguardaban entre el público y Doña Letizia las invitó a acercarse para presentárselas a sus hijas y hacerse una foto todos juntos. A preguntas de los periodistas, la Reina aseguró que la exposición les había «gustado mucho». Y como los informadores insistían en obtener una respuesta de labios de sus hijas, agregó: «Les ha gustado mucho la exposición y no busquéis titulares».