Rajoy y Macri, durante su encuentro de ayer - EFE

Rajoy da todo el apoyo de España a las nuevas políticas de Macri tras la etapa Kirchner

El presidente argentino, por su parte, toma como «muy buen ejemplo» la política de su «amigo» Rajoy en España

Buenos AiresActualizado:

España y Argentina se reencontraron ayer en Buenos Aires, once años después de la última visita oficial de un presidente del Gobierno español. Mariano Rajoy y Mauricio Macri demostraron que los años de desconfianza y distanciamiento forman parte de la historia. En su lugar, ambos exhibieron una amistad arraigada en la historia, y su firme decisión de seguir por el camino de las reformas para seguir creciendo y creando empleo. España, subrayo Macri, es «muy buen ejemplo».

Rajoy abrió su agenda oficial en Buenos Aires con una parada obligatoria, la ofrenda floral al Monumento al Libertador San Martín. Acto seguido inauguró el Encuentro Empresarial España-Argentina, en el que se dieron cita unas 80 empresas españolas y 200 argentinas. El presidente elogió la «valentia» del Gobierno argentino con sus «difíciles» reformas, que han dado un giro al país en un plazo brevísimo de tiempo, y han logrado «revertir una tendencia negativa, además de crear un clima de confianza» que España aprecia de forma especial. Rajoy ofreció todo el apoyo de España a Argentina si «persevera» en el camino de las reformas, «la responsabilidad y la prudencia». «Ese es el camino correcto», advirtió. En esta nueva etapa, España defenderá con firmeza el acuerdo de asociación de Mercorsur y la UE, y el ingreso de Argentina en la OCDE, dos objetivos totalmente prioritarios para Macri.

La excelente sintonía entre los dos presidentes se vio durante toda la jornada, pero sobre todo en la Casa Rosada, durante la reunión, la rueda de prensa conjunta y el almuerzo oficial que compartieron. Macri se mostró fan del «liderazgo, la honestidad y el empuje» de Rajoy en España, con sus políticas para salir de la crisis. Y el presidente español felicitó al argentino porque la «seriedad, la previsibilidad y la seguridad jurídica» de sus políticas.

«Mi amigo Mariano»

El presidente de Argentina lo dijo sin dudar, «el ejemplo a seguir» es el de «mi amigo Mariano». Mauricio Macri entró «de colado» (sic), en el Foro Empresarial que levantó el telón de la primera visita de un presidente español a Argentina, en más de diez años. Lo hizo con el entusiasmo declarado hacía la política del Gobierno de Rajoy, con el rechazo a las «prácticas populistas» que le precedieron y con la promesa reiterada de que las inversiones españolas tienen -y tendrán- garantía de «reglas claras». Dicho en la expresión que despierta más pasión en el mundo empresarial: «Hay seguridad jurídica», garantizó.

Símil futbolístico

Macri, un político forjado en la presidencia del Club de fútbol Boca Junior y en ocho años de alcaldía de Buenos Aires, arrancó su intervención con un simil futbolístico que repetiría en la Casa Rosada. «Vienen agrandados con el 6-1», comentó en alusión a la última goleada de la selección española a la albi celeste. «Pero -añadió- me gustaría la revancha en los cuartos de final (del Mundial) con Messi en el campo».

Rajoy, que no se queda atrás en su afición al fútbol, comentó con sorna que «es verdad que el partido era amistoso, pero no es lo mismo un resultado que otro. Todo eso ya es historia de la humanidad. Volveremos a vernos pronto».

La broma sobre la «huella» deportiva sirvió a Macri para recordar la «huella histórica» que han dejado las «empresas españolas» y «la importancia que siguen teniendo» en Argentina. El sucesor de Cristina Fernández en la Casa Rosada (sede del Ejecutivo) recordó que España es el segundo país inversor en Argentina (por detrás de Estados Unidos) pero el primer «socio, de lejos, en inversiones en todos los sectores». En esa línea recordó la presencia de capital español en obras públicas, industria automovilística, telecomunicaciones, energías renovadas y tradicionales. Consciente de la rémora de «décadas de prácticas populistas demagógicas» que impidieron «tener una estabilidad presupuestaria» insistió en identificarse con el modelo de España que, con Mariano Rajoy a la cabeza, protagonizó la recuperación de nuestro país. Argentina tiene «muchísimas oportunidades», insistía Macri.

Vaca Muerta

En esa línea, se refirió a Vaca Muerta, el mayor yacimiento de hidrocarburos y, según Antonio Brufau,verdadero disparador de la intervención y posterior expropiación de YPF a Repsol, episodio que el presidente de Argentina evitó mencionar.

Macri llegó a la presidencia convencido de que se produciría una «lluvia de inversiones» que, de momento, se quedó en menos que un chaparrón. Con esa asignatura pendiente, reivindicó la necesidad de «generar credibilidad» entre los inversores. En esa línea, idéntica mantenida en el foro de ABC de Buenos Aires, por su ministro Luis Caputo, puso sobre la mesa los más de treinta mil millones de dólares que estarán a alcance del mejor postor en «las licitaciones en curso bajo el modelo PPT, como en España».

La intervención de Macri tuvo un objetivo: convencer a las más de 300 empresas que están en Argentina, a las 80 que viajaron con él y a las nacionales que no terminan de confiar en el país. «Queremos ser confiables, creíbles y previsibles. Trabajamos para generar reglas claras», insistió.