Vídeo: Puigdemont designa a Quim Torra como candidato a president de la Generalitat / Foto: Quim Torra junto a Ponsatí - ABC / ATLAS

Puigdemont elige a Quim Torra, expresidente de Òmnium Cultural, candidato a presidir la Generalitat

El expresidente fugado insta al nuevo gobierno que se forme a ser fiel «al mandato del 1 de octubre»

BarcelonaActualizado:

El expresidente fugado de la Generalitat, Carles Puigdemont, ha anunciado que Quim Torra (Blanes, 1962) es su candidato para presidir la Generalitat de Cataluña.

Torra es historiador y diputado independiente del grupo de Junts per Catalunya. Con su designación, Puigdemont nombra a un «president» fiel a su persona, en tanto que su inclusión en las listas fue decisión suya. Independentista sin matices, en 2015 fue desginado presidente de Òmnium Cultural en sustitución de Muriel Casals hasta que su puesto lo ocupó el ahora encarcelado Jordi Cuixart.

Una vez señalado el sucesor, el presidente del Parlament abrirá una rueda de contactos con los líderes de los grupos para, previsiblemente, convocar pleno el lunes y completar la investidura en segunda votación el miércoles.

Un día antes de lo que se había anunciado, Puigdemont ha comunicado su decisión esta misma tarde mediante un video en el que ha demostrado que pretende tutelar la acción del nuevo gobierno.

De entrada, ha señalado que la que se abre abora es una etapa de "provisionalidad", y que el ejecutivo que presida Torra debe ser "fiel al mandato del 1 de octubre". De igual modo, Puigdemont, desde Berlín, ha instado al nuevo ejecutivo a anular todos los efectos de la aplicación del artículo 155 de la Constituición.

Se da por descontado que Puigdemont ha escogido en función del grado de tutela que pueda ejercer sobre su sucesor, subrayando en cualquier caso su carácter «provisional» y rebajando la dignidad institucional que el cargo merece, haciéndole ir a Berlín previsiblemente a recibir su bendición.

En base al acuerdo de gobierno entre JpC y ERC, se intentará articular lo que se definió como «espacio libre de Bruselas» (de momento de Berlín), una suerte de Generalitat de «cartón piedra» en el exilio financiada con fondos privados con la que Puigdemont intentará no desaparecer. No hay duda de que la realidad política acabará arrinconando al expresidente, la pregunta es cuántas semanas o meses se tardará en que ello suceda. Desde la oposición se exige a Puigdemont que no degrade más la institución y permita la elección de un presidente y un Govern con toda la dignidad.