Chispas

No sin mi máster

Que los únicos beneficiados por un máster para adornar su curriculum son Cifuentes y Casado es algo que está por ver

Curri Valenzuela
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Invito a cualquier compañero de profesión con alma de investigador a comprobar la veracidad de los currículum de los 350 diputados tal como están reflejados en la página web oficial del Congreso. En especial, los másters, muy frecuentes en los historiales de políticos jóvenes de PP y PSOE que se han formado en la universidad de sus organizaciones juveniles en las que han prosperado sin necesidad de estudiar.

Antes que ellos, cuando comenzó la Democracia, los políticos salían de los cuerpos más elitistas de la Administración del Estado en el caso de UCD, y de la cátedra o los despachos laboralistas en el de los partidos de izquierda. Este fue el caso concreto de Felipe González. Alfredo Pérez Rubalcaba, catedrático de Física, es el prototipo del otro grupo. Aunque ya entonces se descubrieron a algunos tramposos: Alfonso Guerra presumía de ser licenciado en Filosofía hasta que se publicó que su formación era la más prosaica de perito industrial.

En el PP se siguió la pauta de UCD. Sus presidentes de Gobierno han sido inspector de Hacienda (José María Aznar) y registrador de la propiedad (Mariano Rajoy). En el Ejecutivo actual destacan los abogados del Estado (Soraya Sáenz de Santamaría y María Dolores de Cospedal). Juan Ignacio Zoido es magistrado; Íñigo Méndez de Vigo letrado de las Cortes; Rafael Catalá, TAC; Román Escolano y Álvaro Nadal, técnicos comerciales, Cristóbal Montoro, catedrático de Hacienda... Oposiciones que no necesitan adornarse con ningún master.

En el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero (licenciado en Derecho) empezaron a aparecer los másters, quizás porque la mayoría de sus ministros querían adornar sus licenciaturas…cuando las tenían. Pepe Blanco y José Montilla, que no pasaron de graduados escolares afirmaban en sus curriculum poseer «estudios de…». Eso hacía también Elena Valenciano, número dos del PSOE de Rubalcaba que pasó de «estudios de derechos y ciencias políticas» cuando era diputada a licenciada en esas materias cuando saltó al Parlamento Europeo. Del ministro de Sanidad Bernard Soria se descubrió que no había sido, como presumía, decano de la Facultad de Medicina de Valencia. No dimitió.

Al contrario que sus veteranos, la nueva generación del PP ha caído en errores parecidos. Juanma Moreno, su presidente en Andalucía, se declaró licenciado en ADE cuando fue diputado; luego confesó haberse graduado en Protocolo. Tomás Burgos, secretario de Estado de Seguridad Social, decía ser médico en su currículum del Congreso. Solo cursó unas pocas asignaturas de esa carrera. Que los únicos beneficiados por un máster para adornar su currículum son Cristina Cifuentes y Pablo Casado es algo que está por ver.

Curri ValenzuelaCurri ValenzuelaArticulista de OpiniónCurri Valenzuela