Pablo Casado, en la sede del PP
Pablo Casado, en la sede del PP - EFE

Independencia CataluñaEl PP asume el desgaste pero cree que saldrá reforzado de la crisis de Cataluña

Génova quita hierro al bajón en las encuestas frente a la satisfacción de Ciudadanos: «Nadie hoy piensa en elecciones»

Madrid/BarcelonaActualizado:

El PP está dispuesto asumir en solitario el desgaste de pilotar el Gobierno en las horas más bajas que ha conocido España desde el anterior golpe de Estado, en 1981, y que de momento le pasa factura, según la encuesta de GAD3 publicada ayer por ABC. Aunque Génova considera que saldrá fortalecido una vez que pase la tormenta separatista en Cataluña y se confirme que el presidente Mariano Rajoy garantiza la unidad del país. Su portavoz, Pablo Casado, habló del «rescate de la unidad de España», que equiparó al «rescate» bancario que ya les tocó gestionar. Y aludió a su autor favorito para comprometerse al reto, cueste lo que le cueste al PP: «Churchill ganó la guerra pero perdió las elecciones», recordó.

De momento, la dirección del PP quita hierro a las encuestas, que apuntan a un retroceso frente al ascenso de Ciudadanos. El estudio de GAD3 realizado justo después del 1-O señala que el partido de Albert Rivera crece 17 escaños, desbancando a Podemos de la tercera posición en el Congreso. Los españoles premiarían así la posición más nítida mantenida desde hace unas semanas por Ciudadanos sobre la urgencia de actuar ya frente al golpe independentista aplicando el artículo 155 de la Constitución en Cataluña. El PP, según este sondeo publicado ayer en estas páginas, perdería seis diputados; el PSOE, ocho, y Podemos, dos.

En el PP admiten que la encuesta se hizo en un momento «crítico», en la resaca del referéndum ilegal que el Estado no logró neutralizar del todo pese a haber prometido Rajoy que no habría urnas. Pero restan «trascendencia» al sondeo: «Nadie está pensando en elecciones», aseguran desde la cúpula, donde observan que «no es lo mismo defender la unidad de España desde la oposición». Casado censuró ayer que hace un mes Rivera se manifestara contrario al 155. «Ha estado sacándonos al ring con una mano atada a la espalda», dijo para apuntar que la responsabilidad del Gobierno es medir la respuesta, «firme pero proporcionada» al órdago independentista catalán. La que sea «más eficaz» y cause «el menor daño posible», señaló ayer la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, en Cope. El PP confía en el olfato y la mesura del «estratega» Rajoy, pese a reconocer que «sería mucho más popular con Puigdemont en la trena».

Casado reiteró ayer en Génova que la demoscopia es «secundaria» frente a la defensa de la unidad nacional. «Si por defender la unidad de España y la igualdad de todos los españoles nos cuesta en las encuestas, será un coste asumido. Seremos fieles a nuestro principial principio, que es el patriotismo constitucional», señaló el portavoz del PP, que se mostró confiado en obtener «el aval» una vez escampe en Cataluña. «Cuando los españoles ponen la bandera en un balcón dan un mandato expreso, que es defender la unidad y la igualdad de los españoles», concluyó.

Respuesta de la calle

Ciudadanos, por su parte, recibió con satisfacción y prudencia los datos de la encuesta, que les da 17 escaños más que hace un mes. «La gente se está dando cuenta de cómo está actuando cada uno frente a una crisis de Estado como la que vivimos», subrayó ayer Albert Rivera, presidente del partido, que destacó la posición firme de los suyos contra la secesión. «La lealtad de Ciudadanos a la Constitución, a la democracia, apoyar al Ejecutivo cuando ha hecho falta o llevar al Congreso el debate sobre el asunto» son algunos de los motivos que han propiciado, para Rivera, el ascenso de Ciudadanos hasta el 19,5% en intención de voto. Sin embargo, prefiere no caer en la euforia: «Es solo una encuesta pero nos da aliento y ánimo para trabajar en la misma dirección».

En el PSOE no se mostraron ayer nada preocupados porque el retroceso en la subida demoscópica que el partido había experimentado tras la reelección de Pedro Sánchez. José Félix Tezanos, responsable de Estudios y Programas de la dirección federal, asegura que estamos «ante un momento de enorme volatilidad en el electorado» y considera que ahora la valoración de las encuestas «debe hacerse sobre las tendencias a medio y largo plazo». De hecho, creen que su tendencia sigue siendo al alza desde mayo. Piensan que este sondeo está excesivamente marcado por un momento complejo en el que se demandan certezas tanto al Gobierno como al PSOE. Creen que su posición es central y se entenderá mejor con el paso del tiempo, y no en los días posteriores al 1-O.