Rajoy dio un «agradable paseo» el miércoles con el primer ministro de Letonia, en los jardines de La Moncloa - ABC

El Gobierno no se fía de la «normalidad» del primer día del nuevo Parlamento catalán

La Moncloa tiene todo preparado para impugnar una posible sesión de investidura telemática de Puigdemont

MadridActualizado:

El Gobierno de Rajoy ha seguido muy de cerca la constitución del nuevo Parlamento catalán, que se ha llevado a cabo este miércoles aún con el artículo 155 vigente en Cataluña. En La Moncloa se ha apreciado cierta normalidad en una sesión clave, en la que no ha visto necesario recurrir ante el TC por alguna ilegalidad. Pero en el entorno del presidente no se fían y están preparados para actuar con la ley en la mano si se decide proceder a una sesión de investidura de Puigdemont por vía telemática.

Hay máxima cautela en el Gobierno, donde se considera que el episodio de normalidad vivido en el Parlamento autonómico catalán se centró en la jornada del miércoles. Es decir, no se descarta en absoluto que los independentistas intenten, como han anunciado ya, la investidura de Puigdemont como presidente de la Generalitat desde Bruselas, donde permanece fugado.

De momento, en La Moncloa creen que si los cinco independentistas fugados no delegaron finalmente su voto en la sesión constitutiva del Parlamento es porque el presidente Rajoy había advertido el día antes, de forma muy clara, que presentaría un recurso inmediato ante el Tribunal Constitucional. Están convencidos de que ese anuncio, realizado ante decenas de periodistas el martes en La Moncloa, fue disuasorio. Y al final se evitó que Puigdemont y el resto de fugados dieran otro paso hacia la ilegalidad.

Sobre el discurso del nuevo presidente del Parlamento catalán, Roger Torrent, de ERC, en el que no se refirió en ningún momento a la supuesta «república catalana», el Gobierno ha evitado hacer valoraciones positivas. Sigue sin fiarse nada del tono de este primer día. Como mucho, las fuentes consultadas han subrayado que ese mensaje de Torrent «no ha empeorado las cosas».

Las palabras de Torrent, señalan en La Moncloa, no borran en absoluto lo ocurrido en los últimos meses en Cataluña ni suponen que el desafío independentista esté ya solucionado.

La decisión de la Mesa de Edad de autorizar el voto delegado de los tres diputados independentistas que se encuentran en prisión, es vista de diferente manera en La Moncloa. Por un lado, no se recurrió al entenderse que ese voto delegado estaba avalado por el juez Llarena. Pero además el Gobierno considera que esa autorización que pueda extrapolarse a nuevas votaciones ya que está adoptada en circunstancias muy concretas, antes de la constitución formal del Parlamento.

Para el Ejecutivo, tendrá que ser la nueva Mesa elegida la que tenga que pronunciarse sobre esta materia ya que las decisiones de la Mesa de Edad, que es la primera que se forma después de unas elecciones y que depende exclusivamente de los diputados de más y menor edad, no pueden sentar un precedente parlamentario.