Mariano Rajoy, presidente del Gobierno
Mariano Rajoy, presidente del Gobierno - REUTERS

Rajoy recurrirá ante el TC si los diputados independentistas fugados delegan su voto

El presidente del Gobierno cree que solo un candidato «limpio» normalizará la situación

MadridActualizado:

Al Gobierno no le temblará la mano hoy si los independentistas optan por el camino de saltarse el Reglamento del Parlamento autonómico y la ley. El presidente Rajoy confirmó ayer que si en la sesión constitutiva del «Parlament» se permite delegar el voto desde Bruselas a Carles Puigdemont y al resto de fugados, el Ejecutivo recurrirá de forma inmediata ante el Tribunal Constitucional, para dejar sin efecto su voto.

En La Moncloa, los servicios jurídicos siguen trabajando a pleno rendimiento. A cada situación nueva que surge, por disparatada que pueda parecer, tienen estudiada la respuesta legal que se dará. El voto telemático, tanto en la sesión constitutiva del «Parlament» como en una posible investidura, está incluido en esas previsiones.

Por partes: hoy impugnaría la aceptación de la Mesa de los votos por delegación de los cinco huidos. En realidad, esos votos no son imprescindibles para la elección de los miembros de la Mesa, que podría tener la misma composición sin ellos. Así que no se descarta que el Gobierno no tenga que acudir al TC en este primer paso de la nueva legislatura en Cataluña. El Ejecutivo estudiaba ayer si debía impugnar también el voto de los que están presos. Desde el Gobierno se puntualizó que esa decisión no estaba tomada. En todo caso, si el Tribunal Constitucional anulara los votos de los fugados, esto supondría «dejar sin efecto la decisión adoptada por la votación o no, dependiendo de la resolución que se adopte», según fuentes de La Moncloa. Si esos votos son determinantes, lo lógico es que el resultado se anule.

El 31, día clave

Rajoy señaló ayer, en una charla informal con periodistas, que la fecha «clave» es el 31 de enero, día en el que los independentistas tendrán que presentar un candidato a la Presidencia de la Generalitat. A partir de esa fecha, comenzará a correr el plazo de dos meses hasta una repetición de elecciones, si no se logra una mayoría suficiente. El presidente considera que la opción de Carles Puigdemont es «mala» y la de Oriol Junqueras, también. A su juicio, la solución para normalizar la situación en Cataluña sería que los independentistas presentaran un candidato «limpio» para la Presidencia de la Generalitat.

En La Moncloa, de manera informal, comentan que solo ponen dos condiciones para que se deje de aplicar el artículo 155 de la Constitución en Cataluña: que el candidato a la Generalitat resida en España y que no esté en la cárcel. Si se cumplen, el 155 se desactivaría en apenas unos días.