JUAN CARLOS SOLER

El Sabadell y BBVA cargan 1.788 millones al FGD por pérdidas en la CAM y Unnim

El patrimonio del Fondo de Garantía de Depósitos aumentó en 2017 a 1.990 millones

MadridActualizado:

El rescate financiero continúa generando facturas millonarias. Por ejemplo, las derivadas de las garantías concedidas a los bancos que compraron entidades nacionalizadas y que les cubren frente a posibles quebrantos en las cajas que absorbieron. Así, el Fondo de Garantía de Depósitos (FGD) ha costeado este año al Sabadell 1.429 millones de euros en pérdidas en la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM) y 359 millones a BBVA por quebrantos en Unnim, según consta en el informe anual de 2017 del fondo.

Cuando en 2011 el Sabadell se adjudicó la CAM en subasta pública, el Banco de España le ofreció, con cargo al fondo ideado para cubrir los ahorros de los particulares, un esquema de protección de activos (EPA) por el cual el FGD asumiría el 80% las pérdidas que pudieran originarse en una cartera de 24.644 millones en créditos e inmuebles de la CAM hasta 2021. Esa misma garantía se concedió a BBVA cuando en 2012 absorbió Unnim, formada por las antiguas cajas Manlleu, Sabadell y Tarrasa, para un paquete de 7.359 millones en activos.

3.730 millones ya liquidados

El Sabadell y BBVA solicitan anualmente al FGD un desembolso equivalente a los quebrantos generados en esas carteras. La entidad presidida por José Oliu ha solicitado para 2018 un total de 1.429 millones que, según las cuentas del fondo, se le abonaron el pasado 28 de febrero. BBVA, por su parte, recibirá el próximo 30 de junio los 359 millones solicitados. De esta forma, el coste de esas garantías para este ejercicio ascienden a 1.788 millones de euros.

Ambas cuantías hay que sumarlas a las liquidaciones ya efectuadas por el FGD en los años anteriores. El Sabadell recibió en 2017 por la CAM 984 millones y en 2016 un total de 826. BBVA, por su parte, comenzó a liquidar esta garantía el año pasado y recibió 132 millones. De esta forma, el coste hasta la fecha de los dos esquemas de protección para el FGD, que se nutre con aportaciones anuales de los bancos que operan en España, asciende a 3.730 millones de euros.

El coste de esos EPA seguirá incrementándose en los próximos tres años, hasta su vencimiento, y la factura final será superior a la prevista inicialmente por el fondo de garantía, gestionado por la banca, el Banco de España y el Gobierno. Por ejemplo, en 2011 se estimaba un coste para el FGD de 1.145 millones; a día de hoy, el valor actualizado de esa pérdida estimada es de 6.693 millones, para la cual tiene constituida una provisión de 3.248 millones. Y la de Unnim ha pasado de 998 a 1.842 millones de euros, para la cual existen dotaciones por 1.245 millones de euros.

Desviaciones

En este sentido, la cuenta de pérdidas y ganancias anual del Fondo de Garantía de Depósitos registra una partida que recoge desviaciones en las estimaciones iniciales de los costes de los planes de reestructuración de las cajas. Esa partida ascendía el año pasado a 550 millones de euros, el doble que los 253 del ejercicio anterior.

Como fuere, el fondo, que sería el encargado de reponer a los depositantes los ahorros hasta 100.000 euros en caso de quiebra de una entidad, ha mejorado en el último año su situación patrimonial.

El FGD, según esas cuentas, registraba al cierre de 2017, incluyendo el superávit del ejercicio, que ascendió a 357 millones, un patrimonio neto de 1.990 millones de euros. Esto supone un 24,6% más que los 1.597 millones de 2016, gracias a la reducción de gastos, la enajenación de activos y una mayor aportación de las entidades financieras adheridas, que pusieron 1.069 millones más una derrama de 33 millones, lo que compensó esas desviaciones, los menores ingresos por inversiones financieras y el menor superávit.