La plantilla ha fijado paros parciales todos los viernes, domingos y lunes a partir del 4 de agosto - EFE

El Prat teme una huelga salvaje en el control de accesos

Arrancan los paros parciales convocados por los sindicatos de la concesionaria Eulen

Madrid/BarcelonaActualizado:

El aeropuerto de Barcelona vuelve a sufrir un verano caótico que amenaza con agravarse hoy, cuando arrancará una huelga parcial a partir de las 5.30 horas. En un audio de una asamblea celebrada recientemente a la que tuvo acceso ABC, los sindicatos de Eulen, la empresa que gestiona los controles de seguridad, llaman a intensificar las protestas y a generar nuevas aglomeraciones por su visibilidad ante la opinión pública y ante la empresa titular del aeropuerto, AENA. «La sartén está en nuestra mano», arengó una de las portavoces del comité de huelga, Genoveva Sierra. «Solamente lo vamos a conseguir haciendo colas, porque al igual que a AENA solo le importan las colas, a los pasajeros y a la prensa solo les importan las colas. No nos preguntan por nada más, solo por cuánta cola hay».

En los últimos días, el aeropuerto catalán se ha sumido en un caos en los controles de acceso de seguridad, especialmente en la T1, que se atribuyó a una huelga de celo. «Las colas tienen que estar. No podemos decir que nosotros hacemos huelgas o colas, no es cierto. Solo trabajamos a normativa», detalla en el audio la representante sindical.

Concretamente, la plantilla ha fijado paros parciales todos los viernes, domingos y lunes a partir del 4 de agosto en las franjas de 5.30 a 6.30 horas, de 10.30 a 11.30, de 16.30 a 17.30 y de 18.30 a 19.30 horas. Los trabajadores exigen que Eulen incremente la plantilla y que AENA se involucre en las negociaciones (lo que finalmente sucedió, ya ha convocado a las partes a una reunión a las 9.00 horas).

A la espera de la evolución del caso, las colas siguieron ayer en el aeropuerto -con esperas de entre 20 y 30 minutos- y paralelamente AENA movió ficha. El gestor aeroportuario anunció que ha iniciado dos procesos administrativos contra Eulen que podrían alcanzar los 300.000 euros.

Paralelamente, la dirección de Eulen tachó la huelga de «ilegal y abusiva» y recordó que cumple «rigurosamente» con el convenio colectivo del sector y acusó a los sindicatos de tener una «nula voluntad» de negociar las propuestas ofrecidas.