Adaptarse a los cambios de hábitos del consumidor, principal reto
Adaptarse a los cambios de hábitos del consumidor, principal reto - JUAN FLORES

«Para el consumo no hay nada peor que la incertidumbre»

Javier Campo, presidente de AECOC, asociación empresarial del sector del gran consumo, cree que «cuanto más se tarde en solucionar la crisis catalana mayor será el impacto en Cataluña, pero también en el conjunto de España»

MADRIDActualizado:

Javier Campo, además de consejero de Bankia y Melià, preside la asociación empresarial de gran consumo AECOC, en la que se agrupan 28.000 compañías de un sector que, en conjunto, aporta el 20% del PIB nacional y emplea a casi 4,5 millones de personas.

—«Ser o no ser» es el lema del congreso que AECOC celebrará el 25 y 26 de octubre en Valencia. ¿Está el sector en situación parecida a la del famoso monólogo de Hamlet, entre la vida y la muerte?

—No creo que sea tan dramático. Sí que estamos en un proceso de adaptación fuerte como consecuencia del cambio de hábitos del consumidor y de la transformación digital que afecta a todos los sectores y a la que hay que saber adaptarse.

«El punto verde ha permitido reciclar el 76% de los envases en España y somos el cuarto país europeo»

—¿Cuál es su análisis económico de la actual coyuntura del sector?

—El fuerte aumento de las exportaciones y el excelente año turístico nos llevarán a crear más de 500.000 empleos netos y a que podamos tener en 2018 un crecimiento también como el de este año de alrededor del 3%.

—¿Cuáles son los principales desafíos en el contexto actual?

—Adaptarnos a los cambios de hábitos del consumidor, seguir innovando y mejorar la competitividad con la aplicación de las nuevas tecnologías para seguir satisfaciendo las expectativas de nuestros clientes.

—El plan estratégico de AECOC hasta 2020 pivota en los ejes de la competitividad, la sostenibilidad y la omnicanalidad. ¿Qué van a hacer?

—En materia de competitividad, ayudar a nuestras 28.000 empresas asociadas a su transformación digital y acercarlas a las nuevas tecnologías. Respecto a sostenibilidad, que debe ser tanto medioambiental como social y económica, aprendiendo a hacer más con menos y a reciclar. En omnicanalidad, a mejorar la calidad de los datos de que dispone el sector, porque si no es imposible realizar las ventas y entregas correctamente.

—Las grandes ciudades ¿tienen en cuenta cómo afecta al consumo las medidas de limitación del tráfico?

—No en el corto plazo, pero sabemos que los envíos de paquetería van a aumentar por el crecimiento que experimenta el e-commerce, y en AECOC buscaremos soluciones con los ayuntamientos para resolverlo en el marco de la sostenibilidad. Las soluciones deben de ser homogéneas para todas las ciudades, porque de lo contrario, será muy difícil de manejar

—¿Teme que se traslade a toda España el sistema valenciano de depósito y retorno de envases previo abono de una «fianza» de 10 céntimos?

—Espero que no, porque el sistema actual del punto verde ha permitido que se recicle el 76% de los envases y somos el cuarto país de Europa que más recicla. El sistema que proponen introduce más complejidad a las empresas y mayor coste al consumidor; por eso nadie entiende su aplicación.

—¿Cómo aumentar las ventas de comercio electrónico?

—La velocidad de desarrollo del comercio electrónico depende de cada categoría. Por ejemplo, en juguetes supera el 20%, en textil más 7% y en alimentación solo alcanza el 1%. Pero está creciendo en conjunto por encima del 20% y seguirá haciéndolo.

—¿Lograrán acortar la brecha digital que ahora les separa de gigantes como Amazon?

—Amazon es un asociado más de AECOC, lo que sirve de estímulo para que los distribuidores físicos se desarrollen más online y exploten la omnicaliadidad.

—¿La asociación participa en la transformación de las ciudades por el aumento de la paquetería?

—Queremos ser parte de la solución y no parte del problema, de ahí que seamos proactivos para proponer soluciones que faciliten las entregas a domicilio y que sean compatibles con la calidad de vida en las ciudades.

—¿Cómo ha afectado la aparición de nuevos impuestos, como el que grava en Cataluña las bebidas azucaradas envasadas?

—No discutimos el impuesto en sí mismo, sino que se haga a nivel autonómico, rompiendo el mercado único interior, que cada vez es menos eficiente y está penalizando la capacidad de crear empleo de las empresas.

—Nick Clegg, ex viceprimer ministro de Reino Unido, dijo en marzo en Barcelona en la asamblea general de AECOC que su país «se arrepentirá enormemente» del Brexit, uno de los mayores actos de autolesión. ¿Está ocurriendo igual con el independentismo catalán?

—Es evidente que la realidad es así, que va a tener impacto económico. Las empresas lo viven con mucha preocupación, por el clima de inestabilidad, un extremo que resulta perjudicial para los negocios porque deja a las empresas un escenario de inseguridad jurídica, además de estar ante un intento de romper la unidad de mercado que puede afectar gravemente a nuestros negocios.

—¿Cómo afecta al consumo?

—Para el consumo no hay nada peor que la incertidumbre. La crisis va a afectar a las inversiones y al turismo en Cataluña, y por eso se resentirá el empleo y como consecuencia el consumo. Es evidente que cuanto más tiempo se tarde en solucionarlo, mayor será el impacto, en particular en Cataluña, pero acabará afectando al conjunto de España y hoy es difícil de cuantificar.

—¿Hay boicot a lo catalán?

—No disponemos de datos que lo avale. Lo cierto es que los negocios difícilmente son autonómicos. Podría darse la paradoja de que quien anima esos comportamientos acabe afectado por su efecto bumerang, porque esas cosas nunca son buenas para nadie.

—¿Cómo evoluciona el Pacto por el Empleo Juvenil de AECOC?

—La iniciativa la respaldan 61 compañías para ayudar a los jóvenes a su empleabilidad, y a las empresas para facilitarles el acceso al talento joven. También impulsamos la FP Dual como modelo de éxito comprobado.