Banco de España - EFE

El PIB creció un 0,8% en el último trimestre a pesar de los «efectos adversos» de la situación en Cataluña

Según el último informe del Banco de España, esa estabilidad del ritmo de crecimiento es consecuencia de «dos fuerzas que operan en sentidos opuestos»

MADRIDActualizado:

La tasa de crecimiento del PIB español durante el periodo octubre-diciembre habría mantenido un ritmo similar al del tercer trimestre del año, situándose en el 0,8%, gracias al fortalecimiento de los mercados de exportación, que habría contrarrestado los efectos adversos derivados del aumento de la incertidumbre relacionado con la situación política en Cataluña, según el Banco de España.

De acuerdo con la institución, estos efectos adversos se habrían concentrado especialmente en esta Comunidad Autónoma. Desde el punto de vista de los componentes de demanda, el impacto negativo de la incertidumbre se habría manifestado sobre todo en el gasto privado interno y en las exportaciones turísticas.

En términos interanuales, el PIB mantuvo una tasa de crecimiento del 3,1% a lo largo del trimestre, y el empleo, del 2,9%.

Según el último informe trimestral de la economía española, la estabilidad del ritmo de crecimiento es consecuencia de «dos fuerzas que operan en sentidos opuestos». «El fortalecimiento de los mercados de exportación habría contrarrestado los efectos adversos derivados del aumento de la incertidumbre por la situación política en Cataluña, que, de acuerdo con la información disponible -relativamente escasa- se habrían concentrado especialmente en esa comunidad autónoma», expone el organismo.

Al detalle de ese crecimiento trimestral del 0,8% en España, el organismo señala que la demanda interna contribuyó con seis décimas mientras que el sector exterior lo hizo con una décima. La expansión de la economía, señala en su informe, sigue apoyada principalmente en la demanda nacional, en tanto que los indicadores disponibles relativos al sector exterior apuntarían a una contribución ligeramente positiva de la demanda externa.

Situación en Cataluña

Sobre la situación en Cataluña, el organismo reconoce que la información a escala regional disponible para este período es todavía escasa pero ya apunta a la aparición de los primeros efectos adversos ligados al aumento de la incertidumbre como consecuencia de la situación política.

Estos efectos, exponen, se han dejado notar en los indicadores de gasto privado interno y de turismo extranjero, "lo que podría llevar a esta comunidad autónoma a registrar un ritmo de avance de la actividad inferior, en el tramo final del año, al del conjunto de la economía española". Esto, subrayan, contrastaría con el mayor dinamismo de la economía catalana en trimestres precedentes.

Y sobre el impacto final del conflicto, el Banco de España apunta que la menor tensión registrada en noviembre y diciembre puede llevar a que ese impacto esté en el escenario más benigno aunque todo dependerá de cómo siga evolucionando la situación.

"La incidencia final de este elemento de riesgo sobre el conjunto de la economía española en el cuarto trimestre dependerá de la magnitud y de la persistencia que este acabe teniendo", reconoce.

Crecimiento superior al 2%

A medio plazo, el Banco de España espera una continuación de la fase expansiva, favorecida por los avances observados en el proceso de reconducción de los desequilibrios de la economía, si bien se prevé que el crecimiento del PIB pierda cierta intensidad en los próximos años. En concreto, calcula un avance del PIB del 2,4% en 2018 y del 2,1% tanto en 2019 como en 2020.

Un alivio del grado de tensión en Cataluña, recogen, «podría conducir a un escenario de mayor crecimiento del producto que el considerado en las proyecciones recientemente publicadas».

Por el contrario, «un hipotético rebrote de las tensiones en los próximos meses podría llevar a un impacto más pronunciado sobre las decisiones de consumo e inversión de los agentes», concluyen.