Economía

BBVA cree que España creará 800.000 empleos en dos años, 200.000 menos que la anterior previsión

El servicio de estudios revisa al alza su estimación de crecimiento para 2016 al 3,1% y recorta la del año que viene hasta el 2,3%

Presentación del informe del BBVA del año pasado
Presentación del informe del BBVA del año pasado - ABC

Los vientos de cola de la economía española comienzan a amainar, lo que se traduce en una desaceleración a largo plazo. Pese a ello, la actividad aún conserva la inercia y BBVA Research augura que el crecimiento del tercer trimestre se situará en el 0,8% por quinto trimestre consecutivo, según el Observatorio Económico presentado esta mañana. El repunte del PIB será del 3,1%, ayudado por la rebaja de impuestos, lo que supone una revisión al alza respecto a su estimación de hace unos meses, en cálculos de la entidad. Sin embargo, el impulso fiscal desaparecerá el próximo año, lo que unido al impacto negativo del Brexit, la pérdida de fuelle de la política monetaria, los bajos precios del petróleo y la incertidumbre política, se traducirá en un crecimiento del 2,3%, menor al que antes esperaba la entidad.

Este menor fuelle de la economía tendrá su efecto en el empleo, sobre todo, en 2017. Si la entidad creía que en dos años se iban a crear un millón de empleos, ahora ha recortado su estimación en 200.000 puestos de trabajo hasta los 800.000 puestos: 523.000 este año y 285.000 el que viene. Según el servicio de estudios de la entidad, el incremento del número de afiliados a la Seguridad Social decepcionó en agosto, pero la desaceleración en la creación de empleo será leve si se recupera la tendencia del mes anterior.

El consumo mantiene su robustez y crecerá al 3,3% en 2016. Sin embargo, el año que viene encajará el bajón de la actividad y se expandirá a menor ritmo, un 2,3%. Destaca especialmente la inversión en bienes de equipo y maquinaria, que ya representa un 7,3% del PIB desde el 5,7% de 2012 y recupera prácticamente el nivel perdido durante la crisis, ya que en 2007 estaba en el 7,4%.

En general, el paisaje se oscurece en 2017 en todos los frentes. Para empezar, la entidad espera que el déficit público acabe en el 4,4% del PIB este año –por debajo del objetivo de Bruselas– pero señala que incumplirá el próximo ejercicio, al cerrar en el 3,6%, cinco décimas por encima de la meta exigida por la Comisión Europea.

Un 0,4% de crecimiento por menores impuestos

De hecho, el servicio de estudios calcula que el impulso de la rebaja de impuestos ha insuflado este año un 0,4% de crecimiento al Producto Interior Bruto. BBVA Research vaticinaba que este año el déficit fuera 0,9 puntos menor, pero la política fiscal ha vuelto a ser expansiva tras 2015. El próximo año, no obstante, la entidad espera que la política fiscal sea neutral. «Si hay ajustes no están contemplados, y en ese caso tendrán impacto en el crecimiento», señaló el economista jefe de Economías Desarrolladas de BBVA Research, Rafael Doménech.

Junto a ello, la posibilidad de que Reino Unido salga de la UE restará otras cuatro décimas al crecimiento de 2017. BBVA ha estudiado el efecto por regiones, de forma que Murcia y Comunidad Valenciana son las más perjudicadas. El Brexit también se dejará sentir en una mayor inestabilidad y un deterioro del contexto internacional.

Petróleo, a la baja

Asimismo, los bajos precios del petróleo pierden fuerza en el crecimiento y aumentarán de media un 11% en 2016 y un 8% en 2017 por encima de lo que la entidad había calculado a principios de este año. Si en anteriores previsiones, BBVA contemplaba que de media el efecto del abaratamiento del crudo podía aportar un punto de crecimiento a la economía española en 2016 y en 2017, ahora rebaja esta previsión a seis décimas.

De hecho, la entidad espera que el IPC acabe este año en negativo, en el -0,3% de media anual, pero que en 2017 subirá al 1,7% ante el aumento del consumo –que el año que viene comenzará a perder fuelle– y el fin del efecto del crudo sobre los precios, explicó Miguel Cardoso, economista jefe para España de BBVA Research.

Como último ingrediente del cóctel descansa la incertidumbre de la política económica ante la falta de timón en el Gobierno. El efecto del desgobierno ha sido menor del que esperaba hace unos meses el servicio de estudios de la entidad: si hace unos meses calculaba que podía llegar hasta el 1,8% del PIB el efecto negativo en el bienio 2016-2017, ahora lo rebajó al 0,7%. «Es particularmente importante que no se prolongue la incertidumbre y se cumpla con el compromiso de reducir el déficit», subraya el servicio de estudios.

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