Economía

AENA dedica idénticos recursos a los filtros de seguridad de El Prat y Barajas

Son los dos aeropuertos con los mayores importes en los contratos de concesión de este servicio

Colas de viajeros el pasado domingo en El Prat
Colas de viajeros el pasado domingo en El Prat - INÉS BAUCELLS
LUIS M. ONTOSO/ANNA CABEZA Madrid/barcelona - Actualizado: Guardado en: Economía

Las negociaciones entre la dirección de Eulen y los sindicatos de los servicios de seguridad de El Prat parecen haber encallado, sin que las partes logren acercar posturas, sobre todo, en la cuestión más espinosa, el incremento de los salarios. Las conversaciones -a las que instó el pasado sábado AENA, ya que el día anterior el Ejecutivo catalán había emplazado a trabajadores y empresa concesionaria a seguir dialogando el próximo martes- arrancaron, en el Departamento de Trabajo de la Generalitat, a las 10.00 horas. Avanzada la tarde se volvió a imponer la incapacidad para alcanzar un pacto.

Pese a que fuentes de la compañía que preside María José Álvarez insistían, este fin de semana, en que se había «rozado el acuerdo» en tres de los cuatro puntos en discusión, las discrepancias al término de la reunión de ayer seguían siendo evidentes. La empresa mantiene su rechazo a la propuesta para complementar los salarios de los empleados de seguridad -los trabajadores exigen 350 euros adicionales en cada paga- y en el número de empleados necesario para reforzar los controles de seguridad, que los sindicatos cifran en cerca de un centenar.

Las organizaciones sindicales han exigido la presencia de AENA, como empresa titular y última responsable de la gestión de los aeropuertos y denuncian la merma de recursos en los procesos de licitación pública, como el que ganó Eulen y por el que presta los servicios de seguridad en los filtros de pasajeros desde junio de 2016. Lo cierto es que, según los datos de contratación pública que ha recopilado ABC, el aeropuerto de El Prat no adolece de una dotación económica inferior para este tipo de servicios en comparación con los aeropuertos españoles con mayor tráfico de viajeros.

El contrato de Eulen se adjudicó para un periodo de dos años tras un procedimiento negociado (modalidad de contratación pública por la que la Administración o una sociedad pública efectúa consultas con diversos candidatos y se negocian las condiciones del contrato con uno o varios de ellos) en el que participaron cinco licitadores por un importe de 23,14 millones de euros, un precio final inferior en un 2,1% a la cifra inicial de licitación (23,6 millones). Posteriormente, se aprobó un incremento del presupuesto de 425.000 euros que entró en vigor el 1 de julio para responder al aumento de pasajeros en verano.

Presupuesto parejo

El montante con el que cuenta el servicio de seguridad para la inspección de pasajeros, tripulación y equipajes de mano del Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, adjudicado a Prosegur en julio de 2015 y prorrogado hasta 2018, se eleva a una factura final de 23,72 millones. Inicialmente, fue otorgado por un importe de 21,69 millones, pero, según consta en el registro de contratos de AENA, se aprobó también un modificado de 2,03 millones.

En el caso del resto de los cinco primeros aeropuertos españoles por número de viajeros -Palma de Mallorca, Málaga y Alicante- la concesión de los servicios de seguridad se ha llevado a cabo por un importe inferior al de los dos mayores aeropuertos de la red. En el caso del aeropuerto mallorquín, existe un único contrato a la UTE (unión temporal de empresas) TR Blindados-Visabren concedido en diciembre de 2015 y vigente hasta 2017 por 20,70 millones. En el caso del aeropuerto Málaga-Costa del Sol, la adjudicación a ICTS Hispania asciende a 18,1 millones. El contrato del alicantino es más complejo, puesto que también incorpora los servicios de seguridad de los aeropuertos de La Coruña, Fuerteventura, Jerez de la Frontera y Santander, por un precio final de adjudicación de 4,43 millones.

«Les decimos a Eulen que han de alcanzar un acuerdo y a los trabajadores que han de ser razonables en sus reivindicaciones, que han de ajustarse a la realidad», subrayó el secretario de Estado de Infraestructuras, Julio Gómez-Pomar, quien visitó El Prat para apoyar las negociaciones. El número dos de Fomento se mostró contundente a la hora de evaluar el alza salarial que piden los trabajadores, del 30%, que, en su opinión, «no responde a ninguna realidad» y está «completamente descompasada».

Mientras tanto, en la segunda jornada de huelga parcial, las colas volvieron ayer de nuevo y llegaron a superar en algunos momentos las cintas de seguridad que se han habilitado en los vestíbulos del aeropuerto para redirigir a los usuarios. Las peores demoras se dieron por la madrugada: sobre las 2:30 horas de la mañana las aglomeraciones de viajeros -que acudieron con antelación para esquivar los problemas del primer paro parcial, a las 4.30 horas- superaron la hora y media, lo que provocó momentos de indignación. Por la mañana, los controles transcurrieron con fluidez, aunque se produjeron algunos embotellamientos y saturaciones puntuales, con esperas de hasta 50 minutos para pasar los arcos de seguridad tanto en la terminal T1 como en la T2. La situación por la tarde fue tranquila, con pequeños retrasos.

Fuentes aeroportuarias comentaban ayer que la excesiva antelación con la que están acudiendo muchos usuarios al aeropuerto está provocando, aun sin quererlo, peores embotellamientos. En esta misma línea, AENA estuvo lanzando mensajes de que no hacía falta tanta anticipación. La Generalitat también hizo un llamamiento similar y recomendó a los pasajeros afectados tomarse fotos en las colas en las que se vea un reloj para poder reclamar a posteriori si es necesario. En un tono más político, el vicepresidente catalán, Oriol Junqueras consideró «inadmisible e irresponsable» la actuación del Gobierno ante la huelga. Por su lado, la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, instó al Gobierno y a la Generalitat a convocar una comisión de seguimiento.

Como ya va siendo habitual, hoy se prevén nuevos problemas, en el tercer día de huelga parcial de la plantilla de Eulen. Así, habrá cuatro paros de una hora a las 5.30, 10.30, 16.30 y 18.30 horas. De no conseguir el ansiado acuerdo, la historia se seguirá repitiendo.

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