Alex Pella

"El planeta se queda pequeño para estos barcos"

El navegante oceánico español no descarta nada: «¿Otra BWR o una Volvo? Si en un futuro estoy será porque el proyecto lo merece. Soy un hombre de mar y me atraen las regatas»

Alex Pella vuelve a intentar batir el récord de la Regata Julio Verne en el «IDEC Sport» con Francis Joyón, el gran navegante oceánico mundial. El récord, conocido como Trofeo Julio Verne, es el más grande de los retos en vela oceánica. Un desafío de dimensión planetaria y una espectacular aventura tanto humana como tecnológica. Se trata de un desafío épico, lleno de emoción!

«Cuando decides embarcarte en estos proyectos ya sabes que tienes que asumir muchos riesgos, entre ellos el de la vida. Sino, no sería una proeza mundial»Alex Pella

—¿Navegar al límite es una filosofía de vida?

—No. A mí me gusta estar en el mar. Vivo para las regatas y los récords oceánicos.

—¿Es Alex Pella un pendenciero o le viene de familia?

—No, me viene de familia. En mi casa todo el mundo navega y sabe disfrutar del mar. Soy el segundo de cuatro hermanos, todos profesionales de la vela y de la náutica. Estoy donde estoy y he llegado hasta aquí por mi entorno.

—¿Qué le empuja a desafiar a la naturaleza una y otra vez?

—Me encanta. Pero más que desafiar la naturaleza, el secreto está en adaptarse a ella.

—¿Hay que ser muy especial para formar parte de un proyecto como el del «IDEC»?

—No, creo que no. La tripulación la hizo Francis y no debió ser una tarea fácil. Lo que puedo decir es que todos lo que formamos este equipo venimos a sumar y adaptarnos a cualquier situación.

—¿Qué ha visto Joyon en usted para volverle a llamar?

—No lo sé, habría que preguntarle a él.

—¿Cuándo está prevista la salida?

—Nos ponemos en stand-by a partir del 20 de octubre.

—¿Si no logran batir el récord, lo volvería a intentar por tercera vez?

—Posiblemente. Disfruté muchísimo el pasado año. Estar en estos barcos con esta gente es un lujo y un aprendizaje constante.

—¿Qué se siente navegando por el sur a 30 nudos?

—O más, porque el pasado año batimos el récord de velocidad en el Océano Índico, a un promedio de algo más de 32 nudos! A esas velocidades el barco navega en un equilibrio constante. Sube el estrés y la adrenalina, es una sensación indescriptible. El planeta se está quedando pequeño para estos barcos!

—La vez anterior arriesgaron mucho, ¿esta vez va a ser igual o peor?

No lo sé. Pero cuando te embarcas en estos proyectos tienes que asumir esa toma de riesgos.

—¿No tener la referencia de otro participante es mejor o peor?

—Claramente, el año pasado, aunque fue muy emocionante, los dos barcos salimos perjudicados porque estuvimos regateando dentro de un récord.

—¿Qué le gusta de este récord?

—Del Trofeo Julio Verne me gusta todo, hasta el nombre! Ningún tipo de límite ni en el barco, ni en la tripulación, ni en el recorrido. Es un desafío increíble en todos los aspectos y además tiene la magia de esas singladuras de antaño. Deportivamente me llega en un gran momento; después de mis experiencias en los Maxi-Trimaranes “Prince de Bretagne” y “Oman Sail”, me siento muy preparado y con mucho peso dentro del equipo”.

—¿Alguna vez ha dicho eso de: «la última vez que hago esto»?

—No, pero en alguna vez lo he pensado. Los navegantes oceánicos somos amnésicos, llegados a tierra todo ha merecido la pena.

—¿Por qué en España no creemos en nuestros regatistas?

—Sencillamente porque en España el mar no está donde le corresponde

—¿Otra Vendée Globe que se queda en tierra?

—No, estaré en el mar, en el Sur y a más de 30 nudos!

—¿Tanto vale una preparación para la Vendée Globe?

—Estar en una Vendée Globe por estar, no tiene sentido para mí a día de hoy. Si estoy alguna vez, será porque el proyecto merece la pena.

—¿Volvería a hacer una BWR?

—Lo mismo. Mi motivación en este tipo de regatas no está en la regata en sí, si no en el objetivo del propio proyecto y en la calidad humana que le rodea.Si estoy será porque el proyecto merece la pena.

—¿Y una Volvo?

—Lo mismo.

—¿Quién es el peor enemigo del navegante en el mar?

—Buena pregunta. Nos enfrentamos a muchas dudas y muchos peligros en estas singladuras para los cuales nunca acabas de estar preparado del todo. Sin duda la aventura es la salsa de la vida.

—¿Y en tierra?

—El ritmo de tierra es fatal para un marino.

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