Luan conduce la pelota en una acción de la final frente a Lanús
Luan conduce la pelota en una acción de la final frente a Lanús - EFE

Copa LibertadoresGremio, rey de América y rival del Real Madrid en el mundial de clubes

Los de Renato Gaucho vencen 1-2 en el Ciudad de Lanús de la mano de un majestuoso Luan y levantan su tercer trofeo de campeones de Sudamérica

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No podía hincar la rodilla Lanús sin presentar sus credenciales para firmar la enésima remontada inverosímil en esta Copa Libertadores. Hizo suya la eliminatoria ante The Strongest tras empatar en Bolivia, levantó el cruce que lo enfrentaba con San Lorenzo para rematarlo en la tanda de penaltis y firmó una página en los libros de historia del fútbol con un póker de goles en apenas media hora para dejar en la cuneta a un River que se sabía en la final. Frente a Gremio de Porto Alegre, con 3-0 abajo en el global, aprovechó un penalti en los minutos finales para ponerle picante a esta Copa Libertadores 2017 que, épica a un lado, será recordada por los que dictaron los pies de Luan y Arthur, dueños indiscutibles del nuevo campeón de Sudamérica.

El 1-0 del partido jugado en el Arena do Grêmio servía un escenario ideal a los brasileños: Lanús estaba obligado a corresponder al aliento de su hinchada con un fútbol propositivo que buscase desde el pitido inicial las cosquillas del sólido conjunto del mítico Renato Gaucho, campeón ahora como entrenador en el club de Río Grande del Sur. Fue él quien firmó un doblete ante el Hamburgo en 1983 para adjudicarse también la Intercontinental a la que habían accedido tras derrotar a Peñarol en la final del trofeo más importante del panorama sudamericano.

Aprovechó Gremio el tembleque de los argentinos, invitados de excepción en la final de un torneo que siempre les ha sido extraño, y se dedicó a hilvanar jugadas de nivel en las inmediaciones del arco defendido por Andrada, empresa accesible para un conjunto manejado con maestría por el joven Arthur y el fino Luan. No tardará Europa en disfrutar a dos futbolistas que a buen seguro figurarán en el listado de Tite para viajar al Mundial de Rusia el próximo verano.

Como no podía amilanarse ante la calidad de los visitantes, Lanús apretó los dientes y empujó con los ojos cerrados y el corazón acelerado por la amenaza constante y un trofeo que se desdibujaba en el horizonte. En esas, Fernandinho aprovechó su potencia para convertir un error monumental de Gómez en una ocasión para correr a placer hasta el 0-1.

Lejos de cambiar el sino del encuentro, el gol de Gremio ensalzó las virtudes de sus faros, especialmente Luan, que meneó a su gusto a los zagueros del cuadro local para rasgar una y otra vez su atropellada fase defensiva. El segundo era cuestión de tiempo: el que le llevó a Luan recibir un balón de cara en la frontal para con apenas dos giros de tobillo hacer saltar por los aires la mojigata zaga del cuadro dirigido por Almirón, debilitada como estaba tras la sensible baja de Braghieri.

Poco se pudieron encontrar Marcone y Román Martínez en la media de Lanús para fabricar algo de fútbol. Al menos hasta que el tobillo de Arthur, metrónomo de por los que se pagan fortunas, dijo basta en el inicio del segundo tiempo. Comenzaron entonces a encontrar a Lautaro Acosta, que no dejó de intentarlo con sendos bailes a Edilson, y el eterno Pepe Sand bregó como pudo con los centrales de Gremio en busca de una ocasión que, a diferencia de eliminatorias previas, no llegaba, en buena medida por el buen hacer del equipo de Gaucho, que había recibido dos goles en siete partidos de la fase eliminatoria.

Pero tenía que abrirse la puerta a la posibilidad de una nueva remontada de los bonaerenses. Así lo debío de pensar Jailson cuando cometió penalti sobre Acosta y prestó a Sand la oportunidad de volver a enaltecer a la grada del Ciudad de Lanús, más aún tras verse con un hombre más tras la doble amarilla a Ramiro.

El fútbol, que a menudo rinde justicia a quien lo mima, dejó en amago ilusorio el tanto de Lanús y brindó la copa a Luan, Arthur y Gaucho para hacer tricampeón a Gremio (1983, 1995 y 2017). En dos semanas podrán poner el lazo a esta generación en el Mundialito donde espera el Real Madrid.