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F1Adrian Newey, arrepentido por el coche que dio a Ayrton Senna en Ímola

«No puedo eludir que permití en el coche una pieza que no debía estar allí», confiesa en un libro el genio de la aerodinámica

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Adrian Newey, el mago de la aerodinámica, tiene una mancha en su magnífica carrera. El ahora integrante del equipo Red Bull de Fórmula 1 y responsable de algunos de los diseños de bólidos más exitosos de la historia de esta competición, era el diseñador del monoplaza en el que Ayrton Senna murió el 1 de mayo de 1994, tras un grave accidente en el circuito de Ímola. Y en un libro ha reconocido que aún se siente «responsable» por la muerte del genial piloto brasileño.

Newey era uno de los diseñadores principales del 'FW16' de la escudería Williams que pilotaba Senna cuando se estrelló durante el Gran Premio de San Marino, y en su libro «How to build a car» (Cómo construir un coche) confiesa que «aún siento algo de responsabilidad por su muerte». «Yo era uno de los jefes del equipo de diseño del vehículo en el que se mató un gran hombre».

Después del fatídico accidente, en el que el piloto de 34 años, tricampeón mundial, perdió la vida, se inició una investigación para determinar sus causas y Newey, Franck Williams (jefe de equipo) y Patrick Head (director deportivo) fueron acusados de homicidio involuntario, si bien finalmente fueron absueltos.

Se llegó a la conclusión de que la principal causa del brutal choque del bólido contra el muro en la zona del circuito conocida como 'Tamburello' fue la rotura en la columna de dirección del FW16, que hizo que fuera ingobernable. Y con el fuerte impacto, una varilla del coche golpeó la cabeza de Senna provocando su muerte.

«Más allá de lo que ocurrió con el diseño del monoplaza, si la columna de dirección causó o no el accidente, lo cierto es que no puedo eludir el hecho de que permití en el coche una pieza que no debía estar allí», asegura Newey. «Arruiné la aerodinámica y Senna estaba intentando hacer cosas con un coche con el que realmente no podía hacerlas», añade.

«Lo que pasó ese día, aún después de todo este tiempo, todavía me persigue. Pero eso sí, aunque me siento responsable, no me siento culpable de ello», reitera el gurú de la aerodinámica.