Alberto Contador, tras la disputa de la última etapa de la Vuelta en Madrid
Alberto Contador, tras la disputa de la última etapa de la Vuelta en Madrid - EFE

Vuelta a EspañaContador: «Siempre he corrido con el corazón»

El ciclista de Pinto recibió un emotivo homenaje en las calles de Madrid en el último día de su carrera deportiva

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Salió tan redondo el final que ni lo había soñado. En su último día como ciclista y tras quince temporadas de éxitos, Alberto Contador subió al podio de la Vuelta como corredor más combativo. Desde esa tarima se dirigió a un público entregado. «¡Alberto! ¡Alberto!». Agarró el micrófono y desveló que desde niño tenía tres sueños: «Ser ciclista profesional, correr el Tour y ganarlo». Y resulta que tenía otro, el cuarto, sin saberlo. «Despedirme así, de esta manera». No lo dudó: «Este es el mejor momento de mi carrera deportiva». El final. Terminar así es un privilegio.

El pelotón le abrió la puerta y adelantó el homenaje. Le dejó pasar primero por las calles de Madrid, su ciudad. «Ha sido un recibimiento espectacular, como los ánimos durante toda la Vuelta», recordó. Al finalizar la etapa y en compañía de sus compañeros en el Trek dio la vuelta de honor al circuito de La Castellana. Su nombre era la banda sonora. «Ha sido un día mágico. Entrar en Madrid solo es el sueño de cualquier ciclista», dijo. No subió al podio final, ocupado por Froome, Nibali y Zakarin, pero fue el protagonista de la noche.

«Espero que la gente recuerde con cariño alguna de las etapas que he protagonizado», deseó. Seguro. Hay cimas unidas a él, como Fuente dé o el Angliru, donde ganó el sábado. «Ahí sí que se me escaparon las lágrimas. El Angliru fue lo máximo. La subida más dura de una Vuelta tan agresiva. El mal tiempo que hizo. La gente en las cunetas. No podía haber imaginado un final mejor», relató. «Siempre he corrido con el corazón», resumió ante las cámaras de TVE. Desde su primera victoria, en la contrarreloj de la Vuelta a Polonia de 2003, hasta el Angliru. «Siempre he dado el máximo, siempre he sido superprofesional». Hasta el último día.

A falta de un par de critériums, desde ayer ya no es ciclista. «Ahora cogeré la bici para no ponerme fondón, ja, ja. Y le dedicaré más tiempo a mi fundación, que tiene un equipo ciclista y que ayuda en la lucha contra el ictus», adelantó. De esa enfermedad regresó en 2004. Cuando Contador bajó el podio, subieron Villella, mejor escalador; el Astana de Pello Bilbao y Luis León Sánchez como mejor equipo, y los tres primeros de la general, Froome, Nibali y Zakarin. El británico, feliz al saldar su deuda con la carrera que le vio nacer en 2011, compartió el triunfo con su equipo, el Sky, y con el público que tanto le ha animado »en estas tres semanas a tope».

Froome y Contador han sido los gigantes de esta enorme Vuelta. Durante el paseo en bicicleta hasta las calles de Madrid, charlaron de su cosas. Entre ganadores del Tour y la Vuelta. «Sin Contador -bromeó el británico-, todo será más fácil». El madrileño le ha puesto precia, alto a su Vuelta. La ha hecho más grande antes de irse. «Es el momento de dejarlo», repitió Contador. «Físicamente me encuentro aún bien, pero es la hora. No podía haber terminado mejor».