Vuelta a España

Trentin es el otro Froome

Tercera victoria del velocista italiano en la Vuelta a España y quinta de su equipo, el Quick Step

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Tregua en Sevilla en una Vuelta que avanza desbocada. En Tomares, ciudad dormitorio de la capital andaluza, venció el otro Froome de la carrera, el de los triunfos útiles y laboriosos, pero menos luminosos. Matteo Trentin consiguió su tercera etapa en la ronda, la quinta de su equipo, el intenso Quick Step, la cuarta de un italiano en trece días. Es una gran Vuelta, pero sin ningún triunfo español.

Fue un día «ritmo pajarero», según describió Contador. Ese tranco que obliga a los ciclistas a no descuidarse en el pedaleo «para no cometerte los watios». Es decir, para que el tránsito sea lo más placentero y la menor sensación de esfuerzo.

Una escapada con los habituales aventureros, De Gent, De Marchi y dos invitados más, que murió en las proximidades de Sevilla, el paso por la ciudad y su panorámica deslumbrante en promoción del turismo.

La Vuelta ya ha hecho suya la seña de identidad. No quiere etapas llanas, sin nada, sin sustancia. En el final del día en Tomares, un pequeño repecho al seis por ciento, frenó la opción de los velocistas puros y catapultó a Trentin. El italiano es, en realidad, un lanzador de los mejores llegadores de su equipo, los que desertan de la Vuelta porque no les interesa su perfil, Kittel y Gaviria.

A pesar de que ellos no están, el Quick Step, la incombustible formación de Patrick Lefevre, sigue ganando. Cinco etapas en el Giro, cinco en el Tour y, de momento, cinco en la Vuelta.