Real Madrid-Thunder El Real Madrid obra un milagro para acabar con los Thunder

Los blancos, que perdían por 22 puntos en la primera mitad, protagonizaron una remontada increíble para acabar ganando en la prórroga

Llull, 22 puntos, fue el mejor en el Real Madrid
Llull, 22 puntos, fue el mejor en el Real Madrid - IGNACIO GIL

Aparcado el debate de la llegada inminente de la NBA a Europa, el Viejo Continente se consuela con encuentros como el de ayer entre el campeón de la ACB y los Oklahoma City Thunder. Un duelo de pretemporada que permitió a los aficionados del Barclaycard Center vivir en primera persona todo lo que conlleva la experiencia NBA. Porque en Estados Unidos, el deporte esconde un componente de espectáculo esencial. Entretenimiento asociado al espíritu competitivo. Un cóctel que el Real Madrid encarnó ayer a la perfección.

El equipo de Laso nunca se da por vencido y ante los Thunder volvió a demostrarlo. Aunque llegó a ir perdiendo por 22 puntos en el segundo cuarto (31-53), los blancos supieron levantarse para llegar al último período con opciones de victoria. Fue Llull el que lideró esa remontada con canasta imposibles. Triples sobre la bocina que engancharon al público y le presentaron ante una NBA que se quedó con las ganas de disfrutar de su juego. El balear, el más motivado sobre la cancha, dijo no a los Rockets hace un año para jugar en el Real Madrid, pero ayer demostró que su muñeca y su corazón están entre los mejores.

Sus triples y los de Thompkins reengancharon al Real Madrid al partido (114-113, min. 44) y obligaron a Billy Donovan a buscar soluciones. Ya sin Adams -lesionado durante el encuentro el neocelandés- y con Westbrook descansando en el banquillo, fue Abrines el que asumió la responsabilidad, respondiendo a los pitos con los que le recibió el Palacio por su pasado azulgrana con dos triples que parecían sentenciar el encuentro (121-126).

Restaban apenas cinco segundos, pero al Real Madrid le quedaba aún un as bajo la manga. Una falta postrera le dio a Nocioni la opción de sumar tres tiros libres. Anotó los dos primeros el argentino y Hunter capturó el rebote del tercero para regalarle a Llull otro momento de gloria. Otro triple sobre la bocina que llevó el encuentro a la prórroga (126-126).

Ahí, con el Real Madrid lanzado, los Thunder hicieron aguas. Rudy, Llull y un inmenso Hunter edificaron una victoria de campanillas para los blancos (142-137). Un triunfo -el segundo del club ante un NBA en toda su historia- cimentado en la fe y la capacidad para levantarse. Alegría inmensa para la afición, que carga de confianza el nuevo proyecto de Laso.

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