Koponen durante el partido entre el Barcelona y el CSKA
Koponen durante el partido entre el Barcelona y el CSKA - EFE
Euroliga

El Barça quiere confirmar su recuperación en la pista más difícil de Europa

Los azulgranas visitan este jueves al Panathinaikos, que no ha perdido en casa en toda la temporada

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Las cinco victorias consecutivas que acumula el Barcelona Lassa evidencian una mejoría en su trayectoria, que Sito Alonso está viviendo como si estuviera montado en una montaña rusa. Seis derrotas seguidas le pusieron en el disparadero y se encendieron todas las alarmas pero el equipo ha sabido darle la vuelta a la situación con triunfos meritorios como los logrados en casa del Khimki o ante el CSKA pero es el momento de saber si esta recuperación es real o simplemente un espejismo. El Barça visita la pista más difícil de Europa. El Panathinaikos de Xavi Pascual ha ganado los ocho partidos de Euroliga y tampoco ha perdido en la Liga griega.

Este argumento carga de razones a Sito Alonso para esperarse un partido mucho más complicado que el que disputaron ante los griegos en la primera jornada de la competición y en la que los culés vencieron claramente en el Palau (98-71). «Seguramente veremos un partido muy diferente, la evolución de Panathinaikos después de ese partido ha sido increíble. Es un equipo que no ha dado casi ninguna oportunidad a los rivales cuando ha jugado en casa, ha tenido partidos ajustados allí pero teniendo siempre el dominio y el control de la mayoría de ellos y no ha cosechado ninguna derrota. Los números que tienen en su casa hablan por sí solos de su dificultad como rival», explicó el entrenador.

«Lo más peligroso no es el ambiente del OAKA sino el propio equipo, que está haciendo las cosas muy bien, es muy serio en los detalles defensivos durante todo el partido, no tiene casi bajones durante el mismo y si los tiene los arregla muy bien controlando el ritmo del partido. En muchos partidos se va por encima de los 85 puntos y eso hace que no solo su defensa sea peligrosa sino también su ataque. La confianza que tienen sus tiradores allí es diferente a la que tienen fuera de casa. Aparte de eso, cuando necesitan un apoyo el pabellón cambia de ritmo de forma espectacular y se siente una presión diferente a la de otros campos», explica Alonso, al que a pesar de todo le parece secundario el fuerte ambiente que se vive en las gradas del pabellón griego.

Seraphin, lesionado

El Barcelona no podrá contar para este encuentro con Kevin Seraphin, lesionado a causa de un esguince en la rodilla derecha. A pesar de ello, Alonso seguirá sin contar con Rakim Sanders, al que ha dejado fuera del equipo desde que el Barcelona jugara el pasado 22 de diciembre en la pista del Baskonia. «Kevin Seraphin no jugará este partido, vamos a ver cuál es su evolución, está lesionado. De momento no viajará. En principio no tiene por qué haber ningún cambio en la plantilla», explicó el técnico, que espera aprovechar los buenos ánimos de la plantilla tras sus últimas victorias: «Es mejor que ir con una dinámica negativa pero creo que hay que hacer muchas cosas para ganar allí. Tiene jugadores veteranos como Calathes, Gist o Singleton y con esa experiencia seguramente el partido de aquí no lo olviden».

«Nos hemos dado cuenta de que ir cada uno por su lado no funciona. Vamos a ver si somos capaces de alargar este momento, ya no de resultados sino de dinámica de equipo», añadió Sito Alonso, dichoso por el cambio de dinámica de su grupo. Tras la victoria en casa del Khimki, el Barcelona se ha quitado la presión de no haber ganado fuera del Palau, aunque ahora debe confirmarlo en la complicada pista griega. No obstante, Alonso comenta: «Yo creo que hay que ganar todos los partidos, no solo los de fuera, los de casa también. No hay que dejar escapar ninguno si quieres hacer algún tipo de cuenta para poder llegar a los ocho primeros». Y eludió hablar de las posibilidades de clasificarse para los playoff con el balance que atesoran, de seis victorias y 10 derrotas: «Creo sinceramente que pensar ahora en ese objetivo sería, no perder el tiempo pero sí no darnos cuenta de cuál es la situación real que atravesamos. Nosotros tenemos que darnos cuentas de que cada partido es el que tenemos que ganar, sin pensar en lo que pasará dentro de tres o cuatro semanas o si nos clasificaremos o no».