Voley playa Lili y Elsa: «No vivimos de los Juegos»

Lili Fernández y Elsa Baquerizo ven muy lejos los Juegos de Tokio 2020 y reivindican su papel entre las mejores en el circuito mundial de voley playa

Elsa Baquerizo y Lili Fernández posan para ABC
Elsa Baquerizo y Lili Fernández posan para ABC - Desiré Martín

Río fue una pequeña decepción para Lili Fernández y Elsa Baquerizo. Tras una primera fase casi perfecta en el torneo de voley playa, las españolas quedaron eliminadas en octavos ante la pareja rusa en un partido muy igualado que se decidió por pequeños detalles. Un recuerdo amargo que ellas, optimistas por naturaleza, dejaron enterrado en la arena de Copacabana para continuar mirando hacia el futuro. «Para nosotras, los Juegos son importantes, pero lo que nos da de comer es el circuito mundial y los patrocinadores que nos apoyan. La cita olímpica tiene repercusión mediática y es muy bonito vivirla y luchar por una medalla, pero no es lo único. Nosotras no vivimos de los Juegos», reconocen a ABC desde su retiro en Tenerife, donde están comenzando a preparar la próxima temporada.

Las vacaciones han pasado rápidas. La familia, los amigos y la desconexión de la arena marcan estos días de descanso casi total en los que nunca se deja de pensar del todo en la red. «A mí, personalmente, me cuesta mucho desconectar, porque estoy acostumbrada a hacer deporte y no puedo estar parada. La línea entre romper con todo y seguir concentrado es muy fina y si te pasas luego es más complicado regresar a los entrenamientos», reconoce Lili, que aprovecha los últimos días libres para organizar sus estudios. Los libros le acompañan por todo el mundo y, aunque sea difícil compaginarlos con los viajes, es algo que lleva tanto tiempo haciendo que no le cuesta. «No se hace duro porque es algo que me ha acompañado durante toda la vida. Siempre he hecho muchas cosas y he tenido que cuadrar bien mis horarios. No es agradable tener que estudiar en un avión o en un hotel, pero así es la vida que hemos elegido», asume la deportista. Una vida sacrificada, como apunta su compañera, en la que son felices.

Lili y Elsa se multiplican fuera y dentro de la pista, aunque es en este período de descanso cuando más aprovechan para hacer cosas que los viajes y los entrenamientos no le permiten durante el resto del año. «Más que caprichos, lo que me gusta es hacer lo que me dé la gana sin tener que pensar en un horario o en lo que es mejor para poder rendir en la pista. Dormir algo menos o comer algo que durante la competición no debería», afirma Elsa tras haber pasado sus últimos días de descanso en Madrid.

Las agujetas y el cansancio resuenan en su voz, pero también lo hace la ilusión de los nuevos retos. «Pensamos en Tokio y es nuestro objetivo a largo plazo, pero queda muy lejos y está bien verlo así. Por delante tenemos años para hacerlo bien el World Tour, donde tenemos que rendir para poder ganar dinero y mantenernos entre las mejores. Si lo hacemos, volver a unos Juegos será una consecuencia y no el objetivo en sí», señala la madrileña.

El año 2016 ha estado cargado de emociones. Duro en lo físico y en el aspecto mental. Ese que tanto trabajan y que en Río les volvió a jugar una mala pasada. «Estos años que vienen nos tienen que servir para ganar experiencia en situaciones límite. No es una garantía de nada, pero jugar finales ayuda para salir airoso de ellas a la hora de la verdad», apuntan.

El trabajo físico de estas semanas de noviembre pondrá las bases de la mejora para la próxima temporada. «Me cuesta mucho ir al gimnasio después de las vacaciones, pero cuando estoy allí lo doy todo. El desgaste físico del año pasado, con los Juegos y todo lo que implica, fue muy grande, aunque ya tenemos ganas de volver a empezar», señalan, aunque aún les quedan dos meses hasta la primera cita del calendario.

Hasta esa segunda semana de febrero en Florida, Lili y Elsa se pondrán en manos de su entrenador, Dani Rodríguez, para pulir defectos. Lo harán en casa, en Tenerife, donde están asentadas desde hace años y que es el lugar de concentración para muchas de las parejas del «World Tour» durante el invierno.

Nuevos apoyos

Son días de entrenamiento, pero también de buscar nuevos apoyos. «Nos sentimos un poco como Hillary y Trump buscando financiación para la campaña», bromean ambas antes de reconocer la importancia que tiene aglutinar patrocinadores a su proyecto. «El apoyo que nos dan los patrocinadores es fundamental para poder seguir y pensar en los cuatro años que nos quedan hasta Tokio y por eso tratamos de devolverles el cariño ahora que tenemos más tiempo libre. Personalmente -señala la valenciana- tengo el apoyo del Proyecto FER que es muy importante para mí y que junto a la UCAM y al Grupo Suardíaz nos ayudan a afrontar con garantías la temporada», afirma con las pilas cargadas para la temporada que comienza.

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