Final de la LNFS Movistar Inter culmina el triplete ganando su cuarta liga consecutiva

El conjunto madrileño, campeón de Copa y de Europa, derrotó al Barça en el quinto partido de la final

Ricardinho roba el balón al azulgrana Ferrao
Ricardinho roba el balón al azulgrana Ferrao - EFE

Una acción espectacular del portugués Ricardinho a tres minutos del final dio la victoria al Movistar Inter (2-1) en el quinto partido de la final de la Liga Nacional de Fútbol Sala ante el Barcelona Lassa. El conjunto madrileño se llevó el punto definitivo de la serie en un igualado partido haciendo valer el factor cancha y conquistó su cuarta liga consecutiva, cerrando un año de ensueño con la consecución de la Copa de España, la UEFA Futsal Cup y la Liga.

Movistar Inter y Barcelona Lassa llegaron a este choque sin red después de una serie muy igualada en la que ambos robaron un punto en casa del rival, conociendo ambos de memoria las fortalezas y debilidades del contrario después de cuatro intensos duelos. Por eso les resultó tan complicado encontrar el camino hacia las porterías en los primeros minutos.

Fue el Barça el primero en exigir al portero rival, justo después de una peligrosa contra de tres para uno del Inter que malogró Carlos Ortiz. Este intercambio de sustos ayudó a los dos equipos a sacudirse los nervios y se rompieron las hostilidades. Y poco después fue Gadeia el que abrió el marcador para Inter con un gran disparo a la media vuelta. Un gol que también llegó después de una clara ocasión en la otra portería, en la que Rafa López disparó demasiado cruzado.

El gol afectó al Barça, que como en otros partidos de la serie tuvo unos minutos de desconexión que estuvieron a punto de aprovechar Ortiz primero y Rafael después. En ambos casos un excepcional Paco Sedano mantuvo a salvo a los azulgranas. Andreu Plaza tuvo que pedir tiempo muerto para rogar a sus jugadores que tuvieran cuidado con las paralelas del Inter, tan sencillas pero que tanto daño les estaban haciendo.

Mejoró defensivamente el Barça, pero el peso del juego lo siguió llevando el equipo madrileño. La sensación era que los de Jesús Velasco dominaban el partido mientras que los visitantes estaban mucho más incómodos. Y con Adolfo, uno de sus jugadores más desequilibrantes, acusando que estaba mermado físicamente por la fiebre.

Cambió esta inercia una gran acción individual de Joselito que Jesús Herrero salvó con una descomunal estirada al palo largo, y a la que siguieron dos ocasiones del brasileño Dyego y otra de su compatriota Ferrao. Sin embargo Inter no se inquietó ante este nuevo escenario. Se cerró bien atrás y se mantuvo a la espera de cualquier despiste del rival para salir con velocidad.

Con cinco minutos por jugar ambos equipos subieron la intensidad y se multiplicaron los roces, que llevaron rápido al Barça al bonus de faltas, circunstancia que Inter no pudo aprovechar. Rafael tuvo la mejor ocasión cuando agonizaba el primer acto pero Sedano impidió de nuevo que el marcador cambiase antes del descanso.

Reacción del Barça

La ansiedad del Barça por remontar le llevó a la pista varios minutos antes que el Inter. En los primeros compases de la reanudación se echó el peso del partido sobre sus hombros, pero sin la velocidad necesaria para poner en apuros a los locales, muy seguros sobre la pista. Aún así Joao y Joselito perdonaron el empate mediado el segundo acto cuando el segundo devolvió el balón al primero cuando tenía todo a favor para marcar.

El calor y el cansancio comenzaron a pasar factura a unos y otros, multiplicando los errores y por consiguiente el peligro en ambas áreas. La ocasión más clara fue para Adolfo, que remachó un balón rechazado contra el larguero a falta de poco más de ocho minutos. Fue el preludio del 1-1, marcado por un Roger que tras una jugada individual encontró un hueco inaudito entre el palo y el brazo de Jesús Herrero.

El empate espoleó a Inter. Era el momento para Ricardinho, para el mejor jugador del mundo. El luso, algo sombrío durante la final, le hizo un roto a Ferrao en banda con un caño increíble para después batir con un punterazo imparable a Paco Sedano y poner el Jorge Garbajoza patas arriba.

Quedaban tres minutos por jugar y Andreu Plaza sacó portero-jugador, pero Movistar Inter lo dejó todo en su defensa del título, cuarto consecutivo y guinda a un año de ensueño. Triplete Copa de España, UEFA Futsal Cup y Liga, la cuarta desde la llegada al club madrileño de Ricardinho, autor del decisivo 2-1 del quinto partido de la final.

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