Jordi Ribera posa para ABC después de la entrevista
Jordi Ribera posa para ABC después de la entrevista - José Ramón Ladra

Balonmano - Europeo de CroaciaJordi Ribera: «Nadie me dice a quién tengo que poner. No hay ninguna presión»

El seleccionador de balonmano masculino confía en que España siga creciendo en este Europeo, y observa que debe adaptarse a un juego más físico

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Entre jugadores que rozan los dos metros, Jordi Ribera (Gerona, 1963) pasa sin llamar la atención de los aplausos y los focos. Prefiere centrarse en el trabajo analítico y de búsqueda incesante de la perfección y dejar que hablen los resultados. Selecionador desde septiembre de 2016, ha ganado bagaje en su rol y confianza con sus jugadores, con los que ya se suelta con alguna broma. Un conjunto de buenas sensaciones que quiere reforzar con una gran actuación en el Europeo de Croacia (12 al 28 de enero). Un torneo competido, igualado, difícil y que España, a pesar de cuatro platas, nunca ha ganado.

¿Cómo están usted y el equipo?

Muy contentos, con muchas ganas de empezar una nueva experiencia que seguro será maravillosa. La fase de preparación arrancó hace un año y medio, y siempre hemos intentado acumular experiencias y perfeccionarlas al máximo. Ahora empieza lo bueno, la competición, y ahí es donde hay que demostrar que estamos bien y estamos por encima de los demás equipos.

¿Cómo crece como seleccionador?

Un entrenador es un explorador, siempre tiene que aprender de todas las experiencias. Soy afortunado: dos Juegos, seis o siete mundiales, absolutos y en categorías inferiores. He aprovechado toda esa experiencia para exprimir el máximo de mí y ayudar a los jugadores a conseguir los objetivos. Trabajar con España conlleva una exigencia muy alta. Siempre se habla de cambios, pero lo que quiere la gente es que su equipo gane. Ya pierde muchas cosas a lo largo del año. Y eso es lo que intentamos hacer: generar alegrías, ilusión. Creo que lo conseguimos con el equipo y lo tenemos que lograr con el resultado.

¿Cómo es su labor el tiempo que no está en la pista con la selección?

Soy también director técnico de la federación. Tengo un grupo de trabajo que cada fin de semana analizan los partidos de nuestros jugadores. Hay unos cincuenta a los que hacemos seguimiento en la semana. Valoramos lo que ocurre en el encuentro, cómo está en ese momento y la experiencia que se le puede dar para que crezcan y sumen al grupo. Es una responsabilidad asumir todos esos datos.

¿Qué busca con esta España?

El juego ha ido cambiando en esta década. Es un deporte mucho más rápido, más físico. Nos tenemos que adaptar, buscar jugadores sin perder la identidad española ni lo que nos hace fuertes, pero que añadan recursos. No podemos jugar como otros países, pero sí buscar más efectividad en nuestro estilo para seguir en la élite.

¿Se puede cambiar algo vital en tan poco tiempo de preparación?

La selección solo tiene espacio amplio para los Juegos, dos meses en los que sí hay una incidencia clara en la preparación. Aquí hemos optado en una preparación puntual y a largo plazo: desde hace año y medio, desde Valladolid contra Bosnia y Finlandia, intentamos sumar cosas y evitar modificar demasiado a lo largo del camino. Analizamos dónde queremos llegar y en los intervalos que tenemos sumar detalles. En un año este equipo tendrá una mayor preparación y ajuste porque añadiremos experiencias. Por eso una buena planificación es fundamental.

¿Cuánta presión hay en elegir quién va o en descartar a Víctor Tomás?

No hay ninguna presión, ninguna. Nadie me dice quién tengo o no tengo que poner. Hablo con mi equipo técnico, pero es una decisión personal que me toca asumir. Por fortuna, hay unos puestos muy bien cubiertos y podemos elegir. En otros debemos seguir trabajando para el corto-medio plazo.

¿Qué fallos observa?

Nos faltan jugadores con más altura, más nivel físico. Es lo que estamos buscando ya en las categorías inferiores: trabajar para tener a la larga mayor potencial físico. Siempre se habla de que nos falta lanzamiento exterior, pero a veces nos olvidamos de que también tenemos muchos puntos fuertes que pueden suplir esa carencia. Pero sí, hay que seguir formando jugadores para tener más variedad de recursos.

¿En qué está muy fuerte el grupo?

Desde que llegué todos están muy implicados, son muy disciplinados, es muy fácil entrenar con ellos. En el Torneo Internacional fuimos a ganar, pero también a probar situaciones. Era arriesgarse, pero ahora sabemos qué podemos hacer y qué camino no debemos tomar. Hay buenas sensaciones. Pero eso eran amistosos y ahora ya no.

¿Qué espera de este Europeo?

Hay mucha igualdad. Cada vez se incorporan más equipos a un nivel alto. Noruega hace unos años estaba en un segundo nivel lleva unas competiciones dentro de ese top. Dinamarca no pasó de octavos en el Mundial y es campeona olímpica. Tampoco Alemania, y es campeona de Europa. Croacia nos apeó en cuartos en el Mundial y juega en casa. El primer objetivo es pasar de fase, pero también sumar puntos porque si queremos estar en semifinales los cruces serán muy difíciles.