DE SAN BERNARDO Y ÁNGEL DE ANTONIO

El «Duyazo» de las mujeres de verdad

Juan Duyos mostró sus múltiples registros y Modesto Lomba destacó con perfección escultural

MADRIDActualizado:

«Para este trabajo, sirvo. Mi madre se volvía loca cuando de pequeño le colocaba la nevera por colores», cuenta Juan Duyos a ABC en el camerino, rodeado de una fantástica colección. Plumas de avestruz, lana, guipur, colores empolvados, maxi pantalones, abrigos de ensueño, transparencias, vestidos de noche y modelos de cóctel. «He pensado en una colección para vosotras. Me gusta que mis clientas estén guapas a cualquier hora del día».

Duyos ha escogido un magnifico ramillete de bellísimas señoras de la alta sociedad: artistas de varios ámbitos, ejecutivas y amas de casa, que han sido la sensación en lo que va de esta Semana de la Moda de Madrid. Barbara Pan de Soraluce, Cristina Ibarra, Patricia Duyos y Sabine Jost, entre otras bellezas monumentales, desfilaron con estilo natural e innato. Las espectaculares joyas con piedras asiáticas semipreciosas de Marybola, diseñadas para la colección, acompañaron las prendas de este nuevo «Duyazo» al son de mujeres de verdad.

Abrigos capa

Modesto Lomba, presumió con una colección de corte escultural, que evidencia de nuevo su técnica y estilo depurado, fiel reflejo de su trayectoria. Los trajes de pantalón en camel, blanco y rojo, los vestidos tipo «menina», las prendas de neopreno perforado y los abrigos-capa oversize con mangas falsas rozaban la perfección monacal a la que nos tiene acostumbrados. Acabó el desfile con una serie de trajes de pantalón y chaqueta diseñada para The Extreme Collection ponible e intemporal.

La profesionalidad del equipo de Andrés Sardá, liderado por su hija Nuria como cabeza creativa, quedó patente de nuevo en su desfile. Sus propuestas de baño y corsetería, creativas e innovadoras, se presentaron en un buen espectáculo, algo que esta filial española de la empresa belga Van der Velde sabe hacer.

Como no todo en el monte es orégano, The Second Skin –Juan Carlos Fernández y Antonio Burillo– que habitualmente presentan propuestas femeninas y delicadas, exhibieron una colección deslavazada y sin hilo conductor, en la que alternaron trajes de chaqueta y pantalón en tweed marrón, más típicos de una jornada en una finca escocesa que otra cosa, con vestidos de tubo de lúrex sacados de Studio 54 en sus buenos tiempos o maillots negros con calentadores, salidos directamente de la película «Flash Dance». Y es que jugar con el estilo de los años 80 es jugar con fuego. Aún no ha pasado suficiente tiempo para que nos repongamos de la afrenta estilística que supuso.

Ana Locking asustó con sus atuendos efectistas dignos de una colección de disfraces de Halloween, con pelucas de pelo auténtico peinadas al estilo «estropajo encolado», cubriendo los rostros de las modelos. Innecesario. Retoma el efecto «David Delfín» para ver si suena la flauta.

Hannibal Laguna, en su estilo algo excesivo pero bien construido, presentó una colección sólida, inspirada en Asia, con muchos vestidos de noche y algún que otro conjunto de pantalón de coctel. Himno Nacional, Bandera de España gigante como escenario, pasodobles, rumbas y show en el desfile de Ágatha Ruiz de la Prada. Un día movido e interesante.