Las vistas más espectaculares de la Antártida

Una empresa comercializa un vuelo que parte de Australia y recorre 10.000 kilómetros para sobrevolar el continente helado

Actualizado:

En este mundo convertido en pañuelo (literalmente) por las infraestructuras de transporte y las últimas tecnologías queda la mítica Terra Australis Incognita como frontera para el asombro. La Antártida nos retrotrae a la edad heroica de la exploración, con sus héroes, hazañas y tragedias. No era (ni es hoy) un lugar para sentirse a salvo, ni siquiera desde la cubierta de un barco o tras la ventanilla de un avión, y eso le añade un morbo extra.

[Te gustará: El vídeo más espectacular de la Antártida]

En su día, la exploración de la Antártida no tuvo parangón; no había que enfrentarse a animales salvajes ni a indígenas hostiles (de hecho, fue auténticamente descubierta por sus exploradores, pues nunca habitó ser humano allí). El oponente era más formidable: vientos de hasta 300 kilómetros por hora, temperaturas inferiores a los 50 grados bajo cero, un océano con aspecto de criatura viva, una banquisa que atrapaba y trituraba los barcos, una costa sin apenas puertos naturales y largos días de helado silencio. La lucha se establecía entre el aventurero y las fuerzas desatadas de la naturaleza, entre el hombre y los límites de su resistencia.

El viajero de nuestro tiempo no puede abstraerse de esas historias del lejano sur. Lo habitual, hasta ahora, ha sido acercarse al continente helado por mar, cruzando el estrecho de Drake, emulando de alguna forma a los exploradores, loberos y balleneros de antaño. Ahora hay empresas que ofrecen vuelos desde Australia de 12 horas de duración y recorren unos 10.000 kilómetros para sobrevolar la Antártida, una experiencia que desde luego no es para todos los bolsillos (de 1.199 a 7.999 dólares, dependiendo de la ubicación de los asientos; los mejores están en la cabina del piloto y rotan sobre su eje para que el pasajero no pierda detalle). Es posible tener encuentros a bordo con aventureros que realizaron expediciones en su día mientras se contemplan gigantescos icebergs, estrechos, ensenadas, islas y montañas. Están incluidos los servicios de bar, comida, entretenimiento, además de un kit con toda la información, mapas, etcétera, sobre la Antártida.