Esquiadores como pilotos de Fórmula 1: de 0 a 200 km/h en seis segundos

Este fin de semana se disputa en Grandvalira una prueba en la que los corredores alcanzan los 250 km/h

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Grandvalira tiene una cita este fin de semana con la velocidad más extrema. Por quinta vez, el sector de Grau Roig es el escenario de la Copa del Mundo de Kilómetro Lanzado (KL). Asimismo, también se disputará el Campeonato de España; la primera edición de la historia de esta disciplina.

La pista Riberal, la única del sur de Europa preparada para realizar competiciones de este tipo, recibe a unos setenta corredores de 15 países que alcanzarán velocidades de vértigo con el objetivo de llegar a los 250 kilómetros por hora.

Entre los participantes de la edición de este año destaca el potente equipo italiano con los hermanos Origone, Ivan y Simone, este último actual plusmarquista con 252,63 km/h, y la actual campeona del mundo Valentina Greggio.

El equipo español, por su parte, cuenta con la participación del «récordman» Ricardo Adarraga, el único español que ha superado la barrera de los 200km/h y que llega a Grandvalira como uno de los favoritos para adjudicarse el Campeonato de España.

Un año más, la estación andorrana se convierte en el epicentro del esquí de velocidad, una disciplina que asegura el espectáculo para todos aquellos espectadores que se quieran acercar hasta la línea de llegada. Esta competición, uno de los eventos más importantes del calendario deportivo de Grandvalira, sigue reforzando su proyección internacional como estación de copas del mundo, tras el éxito organizativo de la Copa del Mundo de esquí alpino femenino hace un par de semanas.

La velocidad en el esquí tiene su máxima expresión en el kilómetro lanzado. Y la única pista en los Pirineos para poder competir en esta especialidad se encuentra en el sector de Grau-Roig de Grandvalira. Se trata de la modalidad no motorizada más rápida que existe. La aceleración de los mejores esquiadores del KL se acerca a la de un Fórmula 1. De 0 a 200 en 6 segundos, una velocidad estratosférica para un atleta con esquís. Los corredores llevan esquís de 2 metros y 38 centímetros. Son muy largos y rígidos para mantener la velocidad hasta 250 k/h. Otra cosa primordial del equipamiento son los alerones, de unos 30 centímetros, que ayudan a dirigir los esquís a partir de los 100 k/h. Otro aspecto importante es el casco aerodinámico. Está limitado a 40 centímetros de diámetro y sirve para obtener el máximo de penetración en el aire. Los bastones, que los velocistas llaman bastones-manivela, ayudan a resistir la presión del aire.