Diez pueblos de España cargados de misterio

Lugares con mucha historia para visitar en el puente de Todos los Santos

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  1. Belchite (Zaragoza)

    Belchite, un pueblo cercano a Zaragoza, fue una joya arquitectónica con capillas, palacios renacentistas, iglesias o templos hasta que fue bombardeada durante la Guerra Civil dejando un balance de más de 6.000 muertos en quince días. Quien pasea entre sus ruinas puede imaginar el horror vivido y para muchos investigadores de lo paranormal Belchite es el lugar por excelencia de las psicofonías. Aseguran que existen grabaciones que atestiguan los gritos, caídas de bombas o resonar de campanas de los quince días que convirtieron Belchite en un pueblo fantasma.Existen rutas guiadas donde explican la historia de este como poco misterioso lugar.

  2. La Mussara (Tarragona)

    Dentro del término municipal de Vila Plana de Tarragona, se encuentra La Mussara, un pueblo «fantasma» desde el año 1956 famoso por su belleza paisajística, sus vías de escalada y sobre todo por los misterios que le rodean. En la actualidad quedan solamente las ruinas de unas pocas casas y una iglesia. Destaca un caserío junto al cual, se comenta, hay una piedra de gran tamaño que todo aquel que la sobrepasa va a parar a la «Villa del Seis», un siniestro lugar que está en otra dimensión. Y es que en La Mussara se han producido misteriosas desapariciones que a día de hoy aún no han sido resueltas.

  3. Pedraza (Segovia)

    Pedraza es un bonito pueblo de la provincia de Segovia que conserva intacta su esencia medieval. Pasear por su callejuelas y comer en sus restaurantes es un placer pero en esta ruta de lo misterioso destacamos el castillo de Pedraza, cuyos muros encierran historias de amor y venganza. Cuenta la leyenda que el amor de Elvira y Roberto se vio truncado por el señor del castillo que los mató por el amor de la mujer. Hoy son numerosos los testimonios que aseguran haber visto, durante una determinada noche del año, a dos figuras misteriosas paseando por el castillo y que, además, llevan sobre su cabeza una aureola de fuego.

  4. Barranco de Badajoz (Tenerife)

    Pocos lugares en España desprenden tanto misterio como el Barranco de Badajozen la localidad tinerfeña de Güímar. Rondaba el año 1910 cuando un grupo de obreros excavaba en busca de agua. Tras días de trabajo dieron con una cueva con unas escaleras ascendentes talladas en la roca. La historia narra que cuando estos obreros intentaron subir aparecieron dos seres muy altos vestidos de blanco que les señalaron el lugar donde excavar.

    Pero este lugar tiene otra historia aún más inquietante que ocurrió a finales del siglo XIX cuando una niña del cercano pueblo de San Juan fue a pasear al barranco. La pequeña entró en una cueva donde, según ella misma narró, estuvo durante horas hablando con un enigmático ser. Cuando regresó a casa sus padres y parientes eran unos ancianos, mientras que ella permanecía exactamente igual. La entrada a la cueva fue cerrada por los vecinos.

  5. Bélmez (Jaén)

    Calle Real de Bélmez
    Calle Real de Bélmez

    El pasado mes de agosto se cumplían 45 años del descubrimiento de las Caras de Bélmez en este pequeño pueblo situado en un enclave privilegiado, en el Parque Natural de Sierra Mágina, en la provincia de Jaén. El supuesto fenómeno paranormal de las «Caras de Bélmez» dio a conocer el pueblo a escala nacional e internacional.

    La historia se remonta a 1971 cuando surgió misteriosamente en una humilde vivienda del pueblo un extraño rostro en el suelo de la cocina ante la atónita mirada del matrimonio que allí vivía. Tras eliminar la cara volvió a aparecer diecisiete días después. Se excavó el suelo de la casa para dar con el problema y la sorpresa fue encontrar restos humanos allí enterrados. Parapsicólogos acudieron al lugar y registraron psicofonías escalofriantes. En una de ellas se escuchaba «es que yo sigo enterrada» y en otra «Germán pica patio, levanta cemento».

    Hoy las «caras de Bélmez» siguen siendo un reclamo turístico y más aún cuando familiares de los fallecidos dueños de la casa aseguran que nuevas caras han aparecido en Bélmez.

  6. Zugarramurdi (Navarra)

    En los Pirineos está anclado Zugarramurdi, un lugar donde la maldición se mezcla con su paisaje indescriptible. Corría el año 1610 cuando el clima de crispación entre los habitantes de la aldea llevó a un grupo de mujeres a ser ejecutadas en el auto de fe celebrado en Logroño. Fueron varios los testigos que aseguraron que aquellas mujeres acudían a los aquelarres y conventículos en las cuevas de Zugarramurdi, realizando diversos ritos en nombre del mismísimo Diablo.

    Hasta 300 detenciones de mujeres siguieron estas declaraciones, demostrando la locura y el miedo desatados por la Inquisición. Hoy en día, puedes acudir a las representaciones de los aquellares en las cuevas de Zugarramurdi, en honor a las asesinadas.

  7. Castillo del Buen Amor (Salamanca)

    Otro castillo convertido en hotel y que guarda historias sin explicaciones aparentes es el del Buen Amor en la localidad de Topas, en Salamanca. Se dice que este lugar, levantado sobre los cimientos de una fortaleza del siglo XI, está envuelto por un halo de misterio. De hecho varias personas, tanto trabajadores del hotel como huéspedes que se han alojado aquí, han presenciado hechos inexplicables. Llamadas de teléfono desde habitaciones vacías, ruidos «extraños» en sus salas y pasillos o respiraciones de «ultratumba» son algunos de los testimonios recogidos.

  8. Jafra (Barcelona)

    Jafra
    Jafra - SantiMB.Photos /Flickr

    Otro enclave misterioso es Jafra. Este pueblo abandonado de la comarca del Garraf en Barcelona esconde varias leyendas aunque la más repetida gira entorno a un pozo en el interior del cementerio. Al parecer en aquel lugar un niño perdió la vida y desde entonces son muchos los que aseguran haber visto la imagen espectral del pequeño corriendo por el pueblo para después desaparecer como si de un holograma se tratara. Además cuentan visitantes y vecinos que en ocasiones cuando llega el atardecer unos lamentos parecer emanar del pueblo sin poder ser ubicados.

    Pero no es el único enigma que esconde Jafra. Este pueblo tiene su propia «casa encantada» conocida en la zona como «la casa poltergeist» donde aseguran se escuchan ruidos, golpes y en ocasiones pasos, como si esta casa en ruinas estuviese habitada por alguien que no pertenece a este mundo.

  9. Ochate (Burgos)

    Ochate, una localidad abandonada del Condado de Treviño ( Burgos) y que tiene el privilegio de ser uno de los lugares que más leyendas acapara. Este pueblo del que solo hoy quedan ruinas llegó a ser, en el siglo XIX, la zona más poblada de toda la comarca hasta que sufrió la «maldición» y en sólo diez años tres grandes epidemias arrasaron toda la población. La primera en 1860, cuando se extiende la viruela, de la que apenas sobreviven una decena de personas. El pueblo consiguió rehacerse pero sorpresivamente en 1864 se propaga el tifus y vuelve a destruir el lugar. Ochate vuelve a repoblarse, pero en 1870 una epidemia de cólera sepulta de manera definitiva a las personas que intentaban reconstruir y repoblar el pueblo. Lo curioso del caso es que ningún vecino de los pueblos aledaños sufrió las enfermedades que acabaron con los habitantes de Ochate.

  10. Preventorio de Aguas de Busot (Alicante)

    La oscura leyenda de este balneario de aguas termales comienza a raíz de su abandono tras la Guerra Civil, durante la cual fue utilizado como hospicio para acoger a enfermos de tuberculosis. Tras el final de la contienda, es abandonado y expoliado por vándalos. Los amantes del misterio comenzaron a recorrer su destartalado interior en pos de la «Dama de Blanco», una aparición en forma de luz blanca que se dice que deambula por el preventorio.