Ojo Guareña, con seis niveles y más de 100 km de cuevas para adentrarse en la aventura.
Ojo Guareña, con seis niveles y más de 100 km de cuevas para adentrarse en la aventura.
Escapada

Las Merindades, el secreto mejor guardado del Burgos más natural

Escapada espeleológica a solo tres horas de Madrid

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En la zona más verde de Burgos, y a poco más de 300 kilómetros de Madrid, Las Merindades ofrecen al visitante una experiencia única de inmersión en la historia del hombre y de la tierra, con imponentes cuevas, villas medievales y cursos fluviales sorprendentes.

Burgos es bien conocida por su Catedral, su gastronomía, su camino de Santiago y su increíble yacimiento de Sierra de Atapuerca, entre otros atractivos. Pero en esta provincia castellana hay más secretos que pueden sorprender al viajero que busca una escapada de relax y aventura a la naturaleza.

Es el caso de su zona norte, en el límite con Cantabria, donde el río Ebro teje paisajes de ensueño, tanto arriba como debajo de la superficie, a su paso por la cordillera cantábrica y la meseta castellana. El curso del agua lo cambia todo, y aquí ha moldeado un paisaje humano de villas medievales y ermitas en contraste con una postal única de cuevas, saltos y desfiladeros asombrosos.

Esta comarca está plagada de calzadas y puentes romanos y medievales, iglesias y monasterios, torres y castillos, palacios y casonas. Cualquier ruta ofrece tentaciones al viajero en busca de descanso, historia y naturaleza.

Las extensas cuevas de Ojo Guareña

Ojo de Guareña
Ojo de Guareña

Merece la pena entre todas ellas visitar Espinosa de los Monteros, donde la gastronomía se da una fiesta en lugares como Posada Real Torreberrueza, y vivir luego una experiencia espeleológica en el complejo subterráneo de Ojo Guareña, 96 kilómetros al norte de Burgos.

Es el mayor entramado kárstico cartografiado de España, con 110 kilómetros de galerías, salas y conductos explorados, profundidades esculpidas por los ríos donde se pierde la noción del tiempo.

La formación tiene 18 cuevas y hasta seis niveles de profundidad en los que las formaciones naturales de piedra, las abruptas pendientes y los pasadizos y pozos conviven con fósiles, fauna única (16 especies de invertebrados únicas en el mundo) y yacimientos paleolíticos de pinturas y grabados.

Ermita de San Bernabé.
Ermita de San Bernabé.

La entrada a este majestuoso espacio interior es también soberbia: la ermita de San Bernabé parece salida de

Una experiencia única.
Una experiencia única.

una novela de fantasía, con sus puertas cosidas a la roca donde se celebran bodas y bautizos bajo su bóveda de pinturas murales del 1700 narrando las macabras torturas que recibió el santo.

El entorno tampoco tiene desperdicio, con sus mútliples rutas de senderismo en las que el paisaje habitual incluye, además de abundante vegetación, sorprendentes sumideros, saltos y cascadas de agua.

En toda la zona hay guías especializados y oficinas de información turística con mapas y todo tipo de material explicativo para disfrutar de una auténtica escapada de la rutina.