La estación de Leitariegos se ubica en un entorno reconocido como Reserva de la Biosfera
La estación de Leitariegos se ubica en un entorno reconocido como Reserva de la Biosfera - ICAL
Castilla y León

León, parada obligada para los amantes de la nieve

Dos estaciones, Leitariegos y San Isidro, brindan en esta provincia 41 kilómetros esquiables

LeónActualizado:

León es un destino imprescindible para los amantes de la montaña y del frío, para aquellos que esperan durante todo el año a que los picos y laderas se tiñan de blanco para poder, así, disfrutar del deporte blanco. En su territorio se ubican dos estaciones invernales, la de San Isidro y Leiteriegos, con instalaciones que llegado el frío se ponen a punto para cumplir con las expectativas de los miles de usuarios que pasan por ellas, que las visitan y que repiten satisfechos con su oferta individual y también conjunta, ya que permiten la posibilidad de adquirir forfaits que facilitan también el disfrute de las estaciones asturianas Fuentes de Invierno y Valgrande-Pajares.

A una altitud de entre 1.500 y 2.100 metros, en plena Cordillera Cantábrica, se encuentra la estación invernal y de montaña de San Isidro. Forma parte de un entorno natural espectacular, entre Puebla de Lillo y Valdelugueros, que circunda el Parque Regional de Picos de Europa y Mampodre, una zona de alta montaña que contribuye a dinamizar desde el obligado respeto al medio ambiente.

Estación de San Isidro
Estación de San Isidro- ICAL

Sus modernas instalaciones resultan perfectas tanto para expertos esquiadores como para debutantes, que encontrarán en ellas la respuesta a sus necesidades particulares. En total, San Isidro tiene la capacidad de acoger a 15.800 usuarios a la hora, ofrece 34 kilómetros esquiables repartidos en cuatro sectores -Cebolledo, Requejines, Riopinos y Salencias-La Raya- y dos zonas -alta y baja-. Además, 16 remontes mecánicos ayudan a la práctica del deporte blanco en 31 pistas balizadas y, para los días en que las condiciones meteorológicas complican la apertura, las instalaciones cuentan con 54 cañones que producen nieve de forma artificial.

Además de las 31 pistas dispuestas para la práctica del esquí y el snowboard -cinco verdes, diez azules, 13 rojas y tres negras- los más iniciados y aventureros disponen también de pista de esquí de fondo e itinerarios y múltiples rutas a seguir fuera de pista. Recorridos como «Los tubos del Toneo», «El Valle del Silencio» o «Pico Agujas» son algunos de los más populares y, para aquellos que necesiten alguna orientación, pueden participar en las salidas organizadas con grupos de profesores o expertos, que conocen la zona y que mostrarán a los visitantes la belleza de sus parajes.

La estación de San Isidro, moderna, segura, familiar y de trato personalizado, dispone de todo tipo de servicios que hacen más atractiva su oferta, como parking, escuela de esquí/snowboard, la posibilidad de alquilar el material, tienda, hotel, cafetería con terrazas a pie de pistas, restaurante, un centro lúdico infantil, o espacio para la práctica del esquí adaptado.

Se pueden adquirir abonos conjuntos con pistas asturianas

Por su parte, Leitariegos -más modesta en tamaño, pero con unas instalaciones y servicios más que a la altura- está ubicada en el noroeste de la provincia leonesa, en la comarca de Laciana, próxima al Principado de Asturias. Su entorno ha sido reconocido como reserva de la Biosfera, algo que no pasarán por alto sus visitantes. Tiene capacidad para acoger a 6.540 usuarios cada hora, que podrán disfrutar de sus 7,75 kilómetros esquiables, sus rutas fuera de pista o su zona de snowpark de 300 metros. Tiene 12 pistas balizadas (seis rojas, cuatro azules y dos verdes) que yacen sobre la base del Cueto de Arbás, el primer 2.000 de la Cordillera Cantábrica, así como siete remontes mecánicos (dos telesillas triplaza, un telesilla biplaza, dos telesquís, un telebaby y una cinta transportadora).

Alrededor de 1.000 plazas hoteleras en un radio de 35 kilómetros alrededor de la estación facilitan al viajero su estancia, al igual que servicios como las clases de esquí y snowboard, las raquetas de nieve, el alquiler de material, el parking o los bares, cafeterías y restaurantes que permiten hacer un alto para descansar. Además de aquellos que visitan la estación para la práctica del deporte blanco, durante la temporada invernal son muchos los usuarios que pasan por Leitariegos atraídos simplemente por la belleza de los paisajes y la nieve, con la finalidad de disfrutar de una jornada en un ambiente agradable y familiar.