Cómo sobrevivir a una horda de zombies en el centro de Madrid

Zero Latency propone una experiencia inmersiva de realidad virtual en la que debes escapar de un apocalipsis en el que los muertos vivientes están por todos lados

MadridActualizado:

En un hangar oscuro y gris de 200 metros cuadrados, cinco militares se atrincheran con ruedas de coches, tablones de madera, hierros y cualquier cosa que sirva para no dejar pasar a la amenaza que se cierne en la oscuridad que les rodea. Nerviosos, el grupo cuenta con grandes fusiles modelo Blackbird que apuntan al exterior. Saltan como un resorte cada vez que escuchan el más mínimo ruido. La tensión aumenta con un quejido quejumbroso que proviene de algún lugar indeterminado. «¡Cuidado, que ya están aquí!», chilla uno de los integrantes ante la visión de algo parecido a un ser humano que se arrastra. Una ráfaga de balas acaba derrumbando al muerto viviente, que viene acompañado de una horda de zombies cada vez más numeroso que tratan de romper las barricadas… en el centro de Madrid.

Sin embargo, la amenaza se cierne únicamente sobre los ojos de los supuestos cinco militares, que en realidad son civiles con una vida normal alejada de zombies pero equipados con gafas de realidad virtual (VR) que han venido a probar las instalaciones de Zero Latency. Después de una explicación -«os podéis mover, pero no corráis, que os chocaréis entre vosotros», advierte la persona encargada de contar cómo funcionan los dispositivos y de coordinar la experiencia desde la sala de control-, se equipa a los integrantes del grupo (que pueden ser hasta ocho) con gafas, auriculares, una mochila y el fusil. Una vez ataviados con todos estos artilugios (que no van enchufados a ninguna pared, lo que provoca una experiencia más inmersiva y libre), entran en un espacio diáfano que, con las gafas, se convertirá en el hangar de nuestro propio (y controlado) apocalipsis zombie. A través de los cascos escucharemos a nuestros compañeros para coordinar nuestros movimientos, e incluso dentro de esta realidad virtual podremos subir a un segundo piso gracias a un ascensor que activaremos con nuestra arma.

Los zombies y los gráficos, aunque lejos de la resolución a la que nos tienen acostumbrados los videojuegos en 2D, cumplen con creces su función: divierten y asustan a partes iguales. Los diseños de los zombies van desde esqueléticos muertos a fornidos monstruos con la barriga al aire, además de policías con escudos difíciles de eliminar y mujeres que salen corriendo de la nada. También pueden «llover» (de manera literal) zombies, lo que suma acción a la partida, con media hora de duración. Además, el objetivo no es matar a diestro y siniestro, sino hacerlo bien: las múltiples armas en las que se puede convertir nuestra Blackbird van desde fusiles de asalto a rifles de francotirador (con los que hay que recargar manualmente), pudiendo sumar dificultad para los jugadores más competitivos (de hecho, al final se muestra el ranking de puntos obtenidos por cada integrante del grupo).

Otras experiencias

La compañía, dedicada a la realidad virtual social, tiene diferentes experiencias en las que los usuarios pueden ser desde el citado grupo de militares que espera para una evacuación a unos investigadores que viajan hasta una nave espacial para luchar contra una inteligencia artificial que se ha vuelto malvada. «Es una experiencia diferente porque te la da posibilidad de interactuar con hasta ocho personas. Y no solo eso, sino que tienes que colaborar y comunicarte con el resto, porque tenéis un objetivo común», explica Celina Pereira, responsable de eventos de Zero Latency para ABC.

Además de esta experiencia colectiva, aquellos que se acerquen a las instalaciones podrán disfrutar de Brixby, un simulador de vuelo con el que podremos planear entre rascacielos, caer en picado o circular a ras de suelo a toda velocidad sin movernos del sitio, pero con la misma impresión en el estómago que si manejáramos un parapente.

Los usuarios de realidad virtual casi han doblado su número en tan solo un año, hasta los 170 millones de personas que utilizan esta tecnología en todo el mundo, según datos de Statista. El lanzamiento de dispositivos bastante asequibles y el auge de películas y series con realidad virtual como mundo paralelo (por ejemplo, el taquillazo de Steven Spielberg, “Ready Player One”), han propiciado el auge de este entretenimiento que, sin embargo, aún sigue lejos de ser un juego para niños. De hecho, la edad media de los usuarios que se acercan a Zero Latency está entre los 30 y los 45 años. «Los cumpleaños de los 40 son nuestra celebración estrella», señala con una sonrisa Pereira. Y este solo es el comienzo de la realidad virtual social.