Análisis

Dos semanas con la tableta Samsung Tab S5e: ¿un buen rival para iPad?

El nuevo dispositivo de la firma surcorena ofrece una pantalla de calidad, con un diseño muy liviano y transportable, que destaca por sus posibilidades y un buen equipo de audio, a pesar de tener margen de mejora

MADRIDActualizado:

Las tabletas hace tiempo que dejaron de interesar al mercado. Este tipo de dispositivos ha venido cayendo en picado desde hace diez trimestres. La tasa de actualización es muy pequeña comparada con la de los móviles. Es un aparato que sus usuario cambian con menos asiduidad. Y eso afecta, sin duda a las ventas. Además, sucede una cosa: desde que nacieron hace una década las tabletas no han encontrado realmente su lugar. A caballo entre los móviles y los ordenadores, desde hace varios años han evolucionado pero todavía son una rara avis en el ecosistema de aparatos electrónicos. ¿Vale la pena en pleno 2019 comprar una tableta?

Algunas marcas como Apple han apostado de lleno por las tabletas. Su próxima versión del software avanzará notablemente para intentar ser, esta vez sí, el sustituto del portátil. A lo largo de esta maratón también han mejorado sus prestaciones. Modelos «pro»-más caros, eso sí- intentan pelear en la misma guerra que los ordenadores. Y Samsung se quiere hacer un hueco. Es una de las marcas más poderosas de este segmento de mercado.

Y ahora intenta cubrir un segmento de gama media con la nueva Tab S5e que apuesta por precios contenidos. Un dispositivo que muestra, en parte, el camino del futuro de los tablets. Al contrario que Apple con sus tabletas low cost, la firma surcoreana ha logrado reducir los bordes -sin llegar al nivel de un móvil- y empaquetar un diseño elegante y refinado. Es, además, un equipo muy ligero y delgado. Solo 400 gramos de peso. Se maneja muy bien y se transporta de manera cómoda.

La pantalla, de 10.5 pulgadas, es de tipo Amoled. Esta es una tecnología de sobra conocida. Ya es marca de la casa y consigue buenos resultados en todo tipo de contenidos. tiene una resolución de 2.560 x 1.600 píxeles, como los mejores tablets de Samsung. Ofrece varios modos para ajustar algunos parámetros de la visualización general, el equipo responde. Ofrece un buen desempeño. Si abrimos el capó nos encontramos con un chip Snapdragon 670 y dos versiones de 4 y 6 GB de memoria RAM. Son más que suficientes sobretodo para tareas de ofimática.

Su almacenamiento puede ser uno de los puntos más cuestionables, porque dispone de dos configuraciones de 64 y 128 GB pero trabajando en la nube te permite ahorrar espacio. La experiencia, sin embargo, puede presentar ciertas dudas al ser, como es lógico, un equipo con Android, que parece ser una adaptación a este formato del ecosistema del móvil. Por fortuna cuenta con el modo DeX de Samsung que mejora algunas características y detalles como la adaptación de aplicaciones. Ahi todavia tiene trabajo que hacer.

Viene incorporado con un sensor de huellas dactilares y un sistema de reconocimiento facial que en general, funciona bien, aunque en condiciones de baja luminosidad sufre bastante. Donde también logra ofrecer una buena experiencia es el sonido. Esta compuestos por cuatro potentes altavoces que logran un efecto estero y dispone de un sistema que adapta el sonido dependiendo del ángulo de la tableta.

teniendo una superficie plana, puede ser una buena opción. Colocado en las rodillas es inestable, aunque es algo que sucede con este tipo de fundas-teclado. Dado su tamaño, en ocasiones resulta algo limitado a la hora de escribir con soltura pero es bastante sensible y preciso a la hora de transmitir la información. Se conecta fácilmente a través de un conector de tres pines ubicados en un marco de la tableta.

Además, y para acercarse a la experiencia de un portátil, se puede conectar un ratón inalámbrico. En esta ocasión, lo he probado con un Atheris de Razer y el funcionamiento del puntero es muy preciso. Lo que sí se echa de menos, en cambio, es el soporte con un S Pen. Cuenta con una batería de 7.040 mAh con carga rápida que permite aguantar casi un día a pleno «tute».