Detalle del carrito de supermercado
Detalle del carrito de supermercado - FORD

Así es el primer carrito con frenado automático para supermercados (que ayudará a relajar a tus hijos)

El invento del fabricante de automóviles Ford se basa en un sistema anticolisión de algunos de sus vehículos

MADRIDActualizado:

Los avances tecnológicos, a veces despreciados por un sector de la población, han introducido importantes mejoras a la seguridad en las últimas décadas. Un invento interesante que se acaba de desvelar viene de la mano de la centenaria marca de automóviles Ford, que en un alarde de imaginación y mostrando que tiene más vida que los coches ha llevado una tecnología de sus vehículos a un terreno insospechado hasta ahora, los carritos de supermercado.

El gigante de la automoción ha inventado un carrito de la compra equipado con un sistema de frenado automático. Un «invento» curioso diseñado, especialmente, para evitar colisiones fortuitas y, además, reducir el estrés de los padres con hijos en el momento de ir al supermercado. Ya se conoce el dicho: «cuando seas padre comerás huevos».

El sistema viene heredado de una tecnología propietaria de la marca en algunos de sus coches más avanzados y que ayuda a los conductores a evitar accidentes en carretera. Se trata del sistema «Asistente Precolisión», que utiliza una cámara y un radar delanteros para detectar vehículos, peatones y ciclistas en la carretera, y activa automáticamente los frenos si el conductor no responde a los avisos.

Con todo ello, este «carrito con freno automático» se basa en un sensor para lograr un resultado similar: escanea su zona frontal en busca de personas y objetos y activa automáticamente los frenos cuando se detecta una posible colisión. «Muchos padres suelen temen ir al supermercado porque ellos están intentando hacer la compra de la manera más rápida y eficiente y los niños sólo quieren jugar», asegura en un comunicado Tanith Carey, autora de «What's My Child Thinking? Practical Child Psychology for Modern Parents».

«A los niños les encanta imitar a los adultos y experimentar con la sensación de estar al mando. Cuando empujan un carrito, para ellos, es como si estuvieran al volante de un coche, y los pasillos del supermercado son su circuito de carreras», apunta. Aunque el producto es funcional, este carro de la compra es, por ahora, un prototipo