Colin Angle, fundador de iRobot, empresa detrás de los aspiradores robot
Colin Angle, fundador de iRobot, empresa detrás de los aspiradores robot
Entrevista

Colin Angle: «La siguiente evolución de los robots son para cuidar a personas dependientes»

El fundador de iRobot, empresa detrás de los conocidos aspiradores robots, desvela que los ciudadanos han abrazado esta tecnología autónoma y que uno de sus deseos es crear una máquina que doble la ropa

MADRIDActualizado:

Roomba es sinónimo robot-aspiradora, hasta tal punto que muchos utilizan el nombre del producto de iRobot para designar a toda la categoría. Desde que llegara a España este icónico producto ya han vendido nada menos que un millón de aspiradoras. Parte de su éxito se debe a que fueron pioneros en la robotización de algunas tareas domésticas menos agradable, pero a veces se pasa por alto la innovación y avance que esto ha supuesto.

De hecho, supone una punta de lanza para un futuro en donde las máquinas realicen las actividades de limpieza de una manera autónoma. Detrás de su éxito está Colin Angle (Concord, 1967), consejero delegado de la compañía. Estudió en el MIT, pero su afición por la tecnología le viene de lejos; con dos años ya arregló la cisterna del baño de casa de sus padres. Este ingeniero lleva 25 años haciendo robots desde que montara su firma que ha colaborado, incluso, con la NASA.

Es un veterano con Roomba. ¿Cómo cree que ha evolucionado la robótica en el hogar en los últimos 15 años?

Nuestra visión del aspirador perfecto es el que nunca ves, nunca tocas y cuando llegas a casa ésta se encuentra limpia. Cómo se puede evitar que haya contacto con ella. El primer desafío que nos encontramos fue la calidad. Los primeros aspiradores estaban diseñados para funcionar veinte minutos una vez por semana, igual que una aspiradora tradicional. Pero los clientes las usaban una hora al día todos los días, y les duraban seis meses. Los competidores se están empezando a dar cuenta de eso ahora. El siguiente paso fue cuando creamos la tecnología de detección de suciedad. Cuando limpias con una aspiradora tradicional, pasas más veces por el lugar donde ves que hay suciedad, lo mismo tiene que hacer un robot aspiradora.

Es decir, solucionar un problema

Luego nos encontramos con otro problema a solucionar, las alfombras con flecos y los cables, ahí se atascaba siempre. Una vez solucionado todo lo anterior, nos dimos cuenta que los cepillos se llenaban de pelos. Lo que obligaba a limpiarlos continuamente, ahí la magia de la limpieza automática desaparecía. Por eso inventaron un nuevo cepillo sin cerdas, que no se queda atascado con el pelo. Actualmente la eficiencia de una Roomba moderna es comparable a la de una aspiradora tradicional. Los últimos modelos ya detectan el tipo de superficie, y cambian la potencia de succión. Además saben dónde se encuentran en la casa al milímetro. La duración de la batería ya no es tan importante, porque puede volver, cargarse, seguir aspirando, y terminar el trabajo de limpieza. Además, el robot está conectado a una aplicación que permite programarla.

El consumidor, ¿también ha cambiado?

En el 2017 he notado un gran cambio en el consumidor. Los que no tenían una Roomba no creían que funcionaba bien. El marketing estaba enfocado a convencer a todo el mundo que el robot aspiraba. El último año, ya la pregunta no era sobre si funcionaba o no, sino qué funcionalidades tiene el aspirador. El marketing, por lo tanto, también ha cambiado.

¿Cree que la competencia ha contribuido al éxito de este tipo de aparatos?

Desde el segundo año ya teníamos competidores. Pero la gente era muy escéptica respecto al producto. Hoy en día, todavía tenemos el 60% del mercado, y en el otro 40% están 30 compañías.

Pero, ¿cuál es la diferenciación con sus rivales?

Somos una empresa de robots, sólo nos dedicamos a eso, gastamos 120 millones en investigación y desarrollo al año. Tenemos más de 1.000 patentes, la quinta empresa con más patentes del mundo. Nuestros robots han estado en el espacio o en el ejército, eliminando minas antipersona. Pero nuestro mayor triunfo son los aspiradores Roomba. Pensamos, en cómo será ese robot perfecto, el que nunca tocas, no se atasca, no te das cuenta ni que existe. Nuestros competidores, tienen una cosa en común, que nos copian. Pero nos copian sólo la idea de forma superficial, y luego buscan cómo hacerlo más barato. Hay mejores y peores competidores, con estrategias diferentes. Para el cliente tener mucha oferta puede ser confuso, es muy difícil demostrar cuál es el más inteligente. Estamos muy orgullosos de haber creado un producto que con un solo botón, es capaz de limpiarte la casa.

¿Cuál es el siguiente lugar del hogar donde llegarán los robots?

Braava el robot mopa es lo siguiente. Ya va por la tercera generación. El problema que tenía hasta ahora es que hay que limpiarlos cuando han acabado. Ahora el paño se tira una vez ha acabado. Pero, la petición de todos nuestros clientes es que creemos un robot que doble la ropa. También tenemos máquinas que cuidan de las personas dependientes o enfocados en la seguridad. Es la siguiente evolución. En largo recorrido, nuestro objetivo es ayudar a las personas mayores a vivir de forma independiente más tiempo. Habréis visto el robot que limpia las ventanas; son muy populares en China. Pero si el cristal está dividido por un marco es muy difícil hacerlo funcionar, y nadie lo ha solucionado.

¿El consumidor español está interesado en estos productos?

España, es el segundo mercado en importancia para Roomba, fuera de Estados Unidos, después de Japón. Nuestro distribuidor ha hecho un gran trabajo. Las personas en España pasan más tiempo limpiando sus casas que en otros países en Europa, además el tipo de suelos hace que sea más eficiente. Aquí fuimos la aspiradora número uno del mercado hace cinco años, cuatro años antes que Estados Unidos. España es uno de los mayores catalizadores de nuestro crecimiento.