La bodega de la almazara Nüñez de Prado
La bodega de la almazara Nüñez de Prado - ABC
ABC DE CALLE

Baena, la cultura del aceite

Un recorrido por el museo dedicado al olivar y una auténtica almazara donde se puede contemplar cómo es el proceso de elaboración del «oro líquido»

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La campiña cordobesa es una de las zonas olivareras por antonomasia. En Baena, uno de sus principales municipios, hay huellas prerromanas, romanas y árabes que atestiguan que han sido muchas las civilizaciones que han apreciado la importancia de la aceituna cordobesa. Fueron los árabes los que extendieron el cultivo del olivar y, posteriormente, la actividad se fue centraando en el Picudo, la variedad de olivo que mejor se adaptaba al suelo y el clima de la zona.

Todo ello ha dado lugar a unas constumbres centenarias relacionadas con la elaboración del aceite de oliva y un ecosistema que ha dotado a Baena y otros municipios como Castro del Río, Doña Mencia, Luque o Zuheros de una cultura propia en la que el «oro líquido»es el auténtico protagonista. A todo esto le acompaña, además, la Denominación de Origen de Baena, que garantiza la calidad el producto.

Para conocer un poco más sobre el proceso de elaboración del aceite de oliva virgen extra y su influencia en la historia de Baena, hay varias paradas imprescindibles en el municipio. La primera de ellas es el Museo del Olivar y el Aceite de Baena que, hasta 1959, fue un molino perteneciente a José Alcalá Santaella, uno de los grandes nombres de la industria olivarera de la comarca. En la almazara, cuya maquinaria data de mediados del siglo XIX, se llegaban a moler hasta 3.000 kilos diarios de aceitunas procedentes de los olivares de Chigatillo y Vela, dos parajes cercanos al municipio.

El ahora museo dispone de más de 800 metros cuadrados de exposición distribuidos en dos plantas. En la baja, además de la recepción, hay una sala de usos múltiples y un molino donde se pueden apreciar cómo son las piedras que forman parte su estructura. También hay una prensa hidráulica con una vagoneta auténtica y una bomba hidráulica, todas restauradas y en funcionamiento. Completan esta planta una sala de bodega con grandes depósitos metálicos y otra dedicada a la historia y evolución del olivar en Baena.

En el piso superior, además de la biblioteca y el oleotaller, hay varios espacios expositivos que muestran el uso del aceite como fuente de luz y calor, origen de la energía eléctrica, su uso alimenticio, la importancia simbólica del olivo, la aplicación en medicina popular e, incluso, el refranero relacionado con el olivo y su fruto.

Además, los visitantes pueden conocer una curiosa colección de más de tres mil etiquetas de aceite de oliva y explorar el peculiar perfume de los aceites de la Denominación de Origen de Baena.

El museo está ubicado en la calle Cañada, número 7 y en Semana Santa abre todos los días. Para más información y concretar visitas de grupos, se puede llamar al teléfono 957691641.

Visitas a una auténtica almazara

Por otro lado, es la visita a la almazara Núñez de Prado es otra de las opciones más interesantes del «turismo olivarero» de Baena. La empresa Núñez de Prado elabora aceites de cosecha propia dentro de la Denominación de Origen y ofrece a todos los interesados en conocer el proceso de elaboración del «oro líquido» visitas gratuitas a sus instalaciones, situadas en una tradicional casa de labranza andaluza.

El recorrido dura, aproximadamente, 40 minutos, y en él se puede ver el molino de aceite artesanal, que funciona a través de rulos de piedra y es uno de los pocos de esta tipología que quedan en funcionamiento. Conserva además, elementos originales del siglo XVIII y XIX. Por otro lado, el itinerario incluye la Bodega de las Tinajas, una estancia que data de 1795, y la envasadora artesanal. El resto de estancias, bodega principal, molino y Bodega de las Flores, son de mediados del siglo XIX.

Las instalaciones permanecen abiertas de lunes a viernes de 9:00 a 13:00 horas y de 16:00 a 17:30 horas. Los sábados, domingos y festivos permanecen cerradas.

Por otro lado, la empresa Núñez de Prado ofrece la posibilidad de completar la inmersión en la cultura del aceite con una visita a uno de sus olivares, una manera de conocer de primera mano las diferentes técnicas y labores que se utilizan para la conservación de uno de los cultivos más tradicionales de Andalucía. El coste de la visita es de unos 8 euros por persona. También se pueden hacer catas de aceite guiadas para grupos y participar en los «banquetes molineros», unas comidas basadas en el aceite de oliva que se celebran en unos antiguos granedos rehabilitados con vistas al molino.

Todas las actividades requieren reserva previa y se puede obtener más información a través del teléfono 957670141.

Patrimonio del municipio

Pero Baena no solo es una de las cunas del aceite de oliva virgen. Su patrimonio arqueológico y monumental, unido a la buena gastronomía, la convierten en una ciudad perfecta para una escapada de fin de semana.

Un itinerario cultural por el municipio cordobés debe empezar, sin duda, por la Almedina, que significa «ciudad en árabe» y es el barrio más alto del casco urbano. La plaza Palacio, el imponente castillo, el convento e iglesia Madre de Dios y el templo de Santa María la Mayor son algunos de los puntos de interés de esta zona de Baena, donde se conserva también gran parte de la muralla que fortificaba la antigua ciudad. La plaza de Marinalba, a la que se accede a través del arco de Santa Bárbara y sobre la que se alza el el Crismón de Baena, cruz visigoda símbolo del cristianismo, es otra de las paradas obligatorias.

Por otro lado, en plena campiña se encuentra el yacimiento de Torreparedones, una antigua ciudad ibera primero, romana después y, finalmente, enclave militar en el Medievo. Pueden verse en él restos de la muralla, la puerta principal y las termas de la época romana y el castillo medieval.