Big Data, semillas inteligentes y drones para combatir la deforestación
Big Data, semillas inteligentes y drones para combatir la deforestación - CO2 Revolution

Big Data, semillas inteligentes y drones para combatir la deforestación

Tecnología española capaz de reforestar 100.000 árboles en un solo día creando ecosistemas íntegros con especies autóctonas

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Acostumbrados a ver cómo cada verano España se convierte en un auténtico polvorín donde las llamas devoran hectáreas y hectáreas a su paso, alivia saber que los datos de este año, registrados hasta el momento, son los mejores de toda una década. No obstante, y a pesar de ello, desde el 1 de enero hasta el 19 de agosto han quedado calcinadas casi 18.000 hectáreas. Dejar que los espacios se regeneren de forma natural o con mínimas repoblaciones son, a día de hoy, las únicas soluciones para muchas de estas zonas. Una estrategia a la que pasar revista y replantearse teniendo en cuenta que «sólo se reforesta el 3 por ciento de la superficie quemada», señala Juan Carlos Sesma, al frente de CO2 Revolution, startup navarra que se ha fijado la singular meta de reforestar diez mil millones de arboles en diez años.

Tecnología con sello español que permite replantar hasta 100.000 árboles en un solo día gracias al uso del Big Data, de semillas inteligentes y de drones. Una fórmula mágica que además parte de una premisa: la creación de ecosistemas completos y sostenibles. «No se trata solo de realizar plantaciones de árboles, sino de incluir todos los elementos necesarios como pasto, flores, arbustos y arbolado para que pueda generarse un verdadero ecosistema», explica Sesma. Para ello se utilizan especies autóctonas del lugar, con semillas oficialmente certificadas, para no poner en riesgo la biodiversidad de la zona.

Iseed, la semilla inteligente

Determinar las mejores variables para cada ecosistema es cosa del Big Data. «Analizamos la temperatura, el nivel de precipitación, las epecies autóctonas, sus requerimientos... y desarrollamos un plan individual con el objetivo de crear ecosistemas más productivos y armónicos». A partir de ahí se crean las «iseed», semillas inteligentes a las que se rompe el periodo de latencia para que estén pregerminadas. A punto de brotar, las posibilidades de arraigo alcanzan el 80 por ciento.

Introducidas en una cápsula biodegradable -a las que se añaden todos los elementos necesarios para que tenga viabilidad en su primera fase de crecimiento- se lanzan desde el aire con ayuda de los drones. Para ello cuentan por el momento con una flotilla de diez de estos aparatos voladores. No obstante, explica Sesma, «el número no es tan importante como conseguir una mayor duración de sus baterías. Pero gracias a ellos y a los depósitos que llevan adosados, las semillas pueden ser lanzadas en zonas de muy difícil acceso, y otras imposibles, para los efectivos humanos. Mediante un avanzado software y sistema de navegación, los drones seleccionan de forma autónoma el patrón de plantación más adecuado y las zonas donde las cápsulas tendrán mayor viabilidad. En un solo vuelo, cada uno puede plantar hasta 2.500 semillas. Así es posible reforestar zonas en cuestión de horas y a muy bajo coste».

Reforestación pionera

Y para demostrarlo ya han iniciado, de manera pionera y con fondos propios, la reforestación del el Parque Natural del Alto Tajo, una de las zonas de nuestro país que en los últimos años ha sufrido importantes incendios. El más grave, en 2005, que arrasó más de 10.000 hectáreas.

«Usamos la tecnología para luchar conta el cambio climático -comenta Sesma-. Dos de sus principales causantes son las emisiones de gases de efecto invernadero y la deforestación masiva. Por ello debemos crear a gran escala ecosistemas completos que, por una parte, conviertan el carbono en estado gaseoso a estado sólido y por otra, creen mayor superficie forestal que la que se destruye vía deforestación e incendios».

Medicina ambiental

Tecnología española pensada para poderse replicar en cualquier parte del mundo, ya que puede adaptarse a casi cualquier tipo de clima y acceder a terrenos hasta ahora inaccesibles; aplicable a cualquie tipo de escala, desde pequeños ecosistemas a extensiones de cientos de hectáreas y siempre de forma autóctona, opuesta a plantaciones que puedan poner en riesgo la biodiversidad o suponga un gasto energético antinatural. Algo que, además, hasta permitiría combatir el hambre en regiones desfavorecidas del planeta. Porque como insisten desde C02 Revolution «se trata de hacer medicinal ambiental».

Y para ir curando el planeta, ofrecen la posibilidad a las empresas de compensar su huella ecológica. Sesma es rotundo: «Todas tienen su impacto sobre el clima, reforestar es una gran opción para compensar sus emisiones de CO2. No importa que sea una hectárea o cien. Porque el gran objetivo es poder reforestar toda España».